Enrique Delfín
PRESUNTO CULPABLE
No es la primera vez que sucede un fenómeno similar en el cine mexicano. Se estrena una película que genera de inmediato una gran polémica por su contenido y el morbo hace el milagro de llevar al público a las salas.
La última vez que sucedió algo así fue con El crimen del padre Amaro. Ahora es el turno de este documental sin lugar a dudas interesante porque logra poner el dedo en varias de las llagas del putrefacto sistema judicial mexicano, pero que cae en un maniqueísmo que demerita su supuesta objetividad.
Los directores cobijan en demasía a su protagonista y abusan de escenas sentimentaloides para granjearle el favor del público (la novia llorosa, la boda dentro del penal, la hija nacida mientras su padre padece el encierro, la madre sufriente ante la sentencia condenatoria a su retoño…). Al final queda la indeleble impresión de que a la obra le faltó profundidad y equilibrio en la exposición de los motivos de las partes confrontadas. Y el balance vuelve a ser el mismo: un escándalo desproporcionado a los valores de la película que lo suscita. Mucho ruido y pocas nueces, pues.
EL PELEADOR
Una más de las recientes nominadas al Oscar. A pesar de girar en torno a la típica historia del boxeador en ascenso, se le agradece a su director David O. Russell un estilo realista, casi documental; su mayor interés por la tormenta del entorno familiar del protagonista que por sus victorias y derrotas en el ring y, como la cereza del pastel, su estupenda dirección de actores, entre los que destacan los multipremiados Melissa Leo y Christian Bale, además de la joven y talentosa Amy Adams y el siempre correcto Mark Whalberg. Vale la pena verla…
RANGO
Inscrita en esa tendencia de crear cintas animadas disfrutables para todo público, llega este western cuyo mayor atractivo son sus muy bizarros personajes y sus puntillosos diálogos. La historia no es la gran cosa -el héroe improbable en la búsqueda de su identidad y su destino-, pero su impecable realización, uniforme ritmo e inteligente gracia la convierten en una opción que no hay que dejar pasar.