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Redes Sociales: in y out

Martes, Agosto 23rd, 2011

Ahora que el boom por estar dentro de las redes sociales ha comenzado a estabilizar la euforia desbordada, conviene retomar algunas recomendaciones que Yannina Thomassiny, enlistó en Chilango.com para sacar provecho de Facebook y Twitter tomando en cuenta lo in y lo out, ya que pocas veces pensamos antes presionar las teclas.

1) La regla de oro y la número uno: No tagges a tus amigos en fotos donde no aparecen y que tienen fines publicitarios.

2) Hasta que no sepamos el verdadero significado de un toque en Facebook, no lo enviarás a la novia de tu mejor amigo.

3) Si cortas, no volverás a taggear a tu ex en ninguna foto en la que salgan juntos del pasado.

4) No stalkearás a la mujer de tu prójimo.

5) No invites a tus amigos a participar en aplicaciones tontas.

6) Si cortas a alguien, espera aunque sea unas 2 semanas para cambiar tu estatus a soltero, de lo contrario te verás urgido y grosero.

7) No taggees a tus amigos en fotos donde salen poniéndole el cuerno a su pareja, ahogados en alcohol o muy feitos.

8) No mandes cadenas religiosas por ninguno de estos medios.

9) No agregues a desconocidos.

10) No seas presumido en Twitter ni abras la boca tan a la ligera, recuerda que todo lo que dices transmite una idea de ti a los demás.

11) No twittees borracho. NUNCA.

12) Piensa 3 veces antes de aceptar poner en tu perfil “En una relación con…”

13) Aguas con aceptar al jefe y a tus compañeros de trabajo en Facebook y Twitter. Sabrán TODO de ti.

14) No nos interesa que estás comiendo, si vas al baño o tienes frío, no lo pongas de estatus.

15) No uses tu Facebook como Twitter.

16) Deja de escribir mezclando en una misma palabra mayúsculas, minúsculas y estrellitas.

17) No te unas a grupos como: “Yo creo que las orillas del pan Bimbo son feas”.

18) No agregues a tus papás a Facebook o Twitter, será como si tuvieran un radiolocalizador para rastrearte todo el tiempo.

19) No pongas fotos de celebridades en tu perfil, pon una tuya.

20) Twitter no es un chat, para eso hay DMs.

21) No cargues en tu perfil fotografías donde salgas encuerado.

22) No reenvíes solicitud de amigos más de una vez (ya te batearon, entiende).

23) Si pretendes que tu fiesta sea privada, asegúrate de ponerla como evento privado, de lo contrario se volverá un rave.

24) No pretendas darle unfollow a un amigo twittero o borrarlo de Facebook y que no se arda.

25) Aprende a bloquear cierta información y determina quién puede ver ciertas cosas de tu perfil.

26) Verifica tu ortografía y siempre relee tus textos.

27) No escribas cosas malas sobre tu trabajo.

28) No robes twitts, y si lo haces pon el crédito.

29) La foto Myspace de emos ya pasó de moda (contrapicada con flequito). No la uses.

30) Deja a un lado las indirectas-directas, todo el mundo se da cuenta para quién va dirigido el mensaje.

Querida Rosalinda

Martes, Agosto 2nd, 2011

La ex embajadora de Honduras en México, Rosalinda Bueso, tiene ahora sobre ella la mirada de todos los mexicanos, a quienes si algo les fascina son las historias de amor típica de las telenovelas. La melcocha se hizo presente esta semana que la revista Quién difundió la entrevista que le realizó a otra de las parejas que tienen sus ojos puestos en Los Pinos.  Y es que Doña Rosalinda confesó que se enamoró del Jefe de Gobierno del Distrito Federal nada más porque es un hombre “tierno, cuyos ojos hablan de lo que él es”, (¡lo que hay que leer!).

En fin, a propósito del idilio al pie de la carrera presidencial, el portal Chilango.com elaboró su pliego petitorio para que la nueva novia de Marcelo Ebrard lo considere, no sólo por el bien de ella y su relación, sino por el de la nación entera. Aquí la carta escrita por la redacción de este sitio:

Rosalinda: Sólo queremos hacerle unas recomendaciones basadas en la experiencia que tenemos de anteriores novias y esposas de nuestros políticos, para que usted no vaya a caer de nuestra gracia tan rápido, básicamente. Así que póngase cómoda y lea nuestro pliego:

1. Por favor, fíjese en el precio de las toallas que compra para su baño. Uy, si le contáramos…

2. Hablando de ropa sucia, recuerde que ésta se lava en casa, ¿ok? Nada de chismes, historias truculentas o pasados oscuros que la obliguen a salir en la Órale y TVÑoñas.

3. No se ponga rebozos, moños y demás parafernalia típica mexicana; no la vamos a querer más si se viste de Adelita. No nos importa dónde nació.

4. No vaya ante el Papa para pedir que le bendigan (o le regularicen) su relación… Tampoco es necesario que vaya a la Basílica.

5. Cuide su figura. Hay bastante piraña por aquí que se la va a comer en cuanto vea que le sobra un poco de carnita.

6. No empiece a querer llegarnos al corazón utilizando a su familia. La cursilería se la ganaron los que gobiernan el Estado de México.

7. No sea grillera: nada nos cae peor que una política hablando como verdulera. Tip: aléjese de Dolores y de la que tiene apellido de polaca.

8. No se comporte como una bruja con influencias. Hace ya varios años hubo una que hasta agarraba Tlalpan en sentido contrario si el tráfico le impedía llegar a sus eventos . No insista, no le diremos el nombre.

9. Le avisamos que la Diana está encuerada. No se empeñe en vestirla a ella ni a cualquier otra escultura  ni en cambiar colores de taxis o edificios.

10. Cuando esté en público, a Marcelo llámelo Marcelo. Nada de apodos cariñositos. Si lo hace, directito a nuestra perol de personajes de los que nos burlamos. Advertida está.

11. ¿Planearía en algún momento postularse para el 2018? Mejor piénseselo dos veces. Acá no nos caen nada bien eso de las reelecciones.

12. Si usted se embaraza de un pequeño Marcelito, le pedimos que no oculte su embarazo culpando a la deliciosa gastronomía mexicana ni que lo haga con la única intención de que los paparazzis la persigan a todos lados.

13. Le pedimos de la manera más atenta que acompañe a Marcelo a comprarse su ropita, no vaya a ser que –sin querer– entre a una de esas tiendas de ropa carísima –léase Casa Bijan– y ande endeudándose.

14. Evítese amistades con “celebridades mexicanas”. Cuide su reputación.

¡Y que las cortan!

Miércoles, Abril 13th, 2011

“Tronar con alguien” no es como deshacerse de una mascota o un auto viejo. Aunque debiera ser más práctico y menos traumático, la realidad es que siempre cala el hecho de terminar una relación amorosa, por aquello de los apegos, los usos y costumbres, la soledad y los cambios para los que nadie, absolutamente nadie está preparado.

Razones sobran, pero según Yannina Thomassiny hay diez pretextos muy malos para decirle a la “media naranja” que su jugo se ha extinguido. Y es que al fin y al cabo cuando uno dice “hasta aquí” es porque el amor ya mutó y lo que se busca es una salida de emergencia. A continuación las diez peores formas de despedir a la pareja publicadas en Chilango.com

1- Por mail: Llega un mail a tu correo con cualquier pretexto tonto, sin validez, para cortarte, esto no significa más que falta de pantalones para decírtelo a la cara. Seguramente esa relación no fue nada formal, de lo contrario es como para demandarlo(a) ¿no?

2- Por cambio de estatus en Facebook: Ésta es la peor de todas: sin previo aviso, y ni siquiera hablarlo, tu chico(a) pasa de “estar en una relación” a estar “soltero”. Seguramente algo hiciste que le ardió tanto como para orillarlo a hacer algo tan bajo. Sino, entonces, dale gracias a la vida por quitarte de encima a alguien así. El quemón público y el coraje no te lo quita nada, defenderte demostrando lo increíblemente educado que eres te hará lucir como un(a) rey/reina.

3- Mejor seamos amigos: No sé qué les hace pensar a los ex novios que después de cortar podrán ser nuestros mejores amigos, como si nada hubiera pasado. Por favor, cuate, ubícate: “Estoy enamorado(a), no quiero verte si no eres mío”. Y hay de dos, una: que te aprecie tanto que realmente no quiera dejar de tenerte presente en su vida, y la otra: que sea el premio de consolación; no se quiere sentir tan malvado y adorna la ruptura con un “pero seamos amigos”.

4- No eres tú, soy yo: Es el pretexto más barato que puede haber. En esta clasificación entran varias excusas, el típico “estoy pasando por una crisis emocional”, “tengo miedo”, “eres demasiado para mí”, “te amo demasiado y no estoy dando lo mismo” etc. Ninguna es real y ninguna es suficientemente valida como para cortar. Siempre hay otra razón oculta, que, por falta de valor, no la dicen. Sin piedad alguna, la respuesta a esto debería de ser: “¡Qué pérdida de tiempo, adiós!”.

5- No estoy hecho para ser fiel: El típico patán(a) que cree merecerlo todo. ¿Qué piensan? ¿Buscar a una mujer que quiere algo formal y entregado y él, a cambio, regalarte su presencia? Por favor, chicos(as), ubíquense, es imposible encontrar el amor con este tipo de condiciones desde un inicio. Aunque estamos de acuerdo en que la fidelidad es un acuerdo mutuo, y si tú estás cool con esa forma de ser, adelante. Sólo sería importante entender la diferencia entre lealtad y fidelidad.

6- Después del sexo: Ésta debería ser pena capital, ¡qué humillación! Tras demostrar tu lado más privado y propio un(a) tipo(a) se atreve a decirte: “¿Sabes qué? Mejor ya no”. ¡Para matarlo(a)! Sus excusas pueden ser varias, pero la única razón es que no fueron compatibles sexualmente. Y no se trata de si eres bueno o malo en eso, es simplemente que no le gustó y no le importas. Velo como una cosa de una noche y bórralo de tu memoria.

7- El día de tu cumpleaños: ¿No pudiste elegir un momento más inoportuno, maldito(a)? Estás por celebrar un día que se supondría especial y, en medio de tu celebración, te sale con ésta. Obviamente arruina tu día y te deja muy ciscado para los años siguientes. Esto demuestra una inmadurez tremenda y ningún sentido del tacto por parte del que te lo hizo.

8- En el antro: La noche que se suponía valdría la pena, después de tantas horas de arreglarte y esas terribles ganas de enfiestar, se ven truncadas por tu chico diciendo: “Quiero que terminemos”. Si fueras el DJ seguramente se escucharía el disco rayado y un grito de: “¿Qué qué qué?”. Lo peor de este caso es que el 90% de las veces te lo dicen estando borrachos(as) y tu noche se convierte en una tragedia. Es probable que tú, en tu borrachera, llegues a cambiar tu status en Facebook, y al siguiente día todo vuelva a la normalidad y ni corten. Si sí terminó fue porque te diste cuenta de su inmadurez y terminaste por mandarlo a la…

9- Públicamente: Toda la felicidad de que te pidan matrimonio en público, es el antónimo de que te corten en público. No hay alguna razón concreta para que alguien haga algo así; tal vez coraje, impulso, miedo o venganza. Por lo que sea que haya sido, el trauma no te lo quita nadie. La venganza es mala, pero en estos casos sería lo único que podría ayudar a calmar tu coraje.

10- Por teléfono: Una terrible llamada que te puede tomar desprevenido en cualquier lugar, ya sea en la oficina, la escuela, haciendo del baño o a punto de tatuarte. Lo único que puedes hacer es buscar donde sentarte para no irte de espaldas. La cobardía de no dar la cara impacta mucho. El tiempo compartido merece respeto. ¡Es el colmo que no tengan los pantalones para decir “good bye”! Velo como alguien inmaduro y que no valió la pena.

El Museo Soumaya

Lunes, Abril 4th, 2011

Fernando Delmar realizó para el portal Chilango un recuento de lo bueno, lo malo y lo feo del museo que el magnate Carlos Slim “regaló” a los mexicanos. Hace apenas una semana fue abierto al público en general el recinto que alberga 66 mil piezas de arte internacional y a decir de este crítico el museo que lleva el nombre de la difunta esposa del dueño de Telmex es “mucho ruido y pocas nueces”.

“La colección más grande e importante de México deja un sabor de boca soso, como de agua tibia, en los paladares del visitante”, explicó Delmar en su artículo.

La obra arquitectónica de Fernando Romero mide 47 metros de altura y cuenta con 16 mil hexágonos metálicos que resguardan los seis pisos de exhibición. Por fuera, el edificio genera polémica pero no resulta del todo desastroso. Sus formas orgánicas y sus materiales brillantes lo convierten en un complejo dinámico, sensual y atractivo. Si bien aún se encuentra en obra, queda claro que el acceso inmediato por vías peatonales se presentará como un conflicto futuro.

“Respeto y admiro el regalo que el señor Slim quiso hacerle a la ciudad pero la verdad es que el museo no es muy accesible ni para el peatón ni para el que viene a ver la exposición”, dijo al reportero una visitante.

Más allá del impacto del edificio, Delmar nos describe que una vez dentro de éste el panorama no resulta del todo amable. “Romero diseñó un espacio interior en espiral que hace los recorridos largos, innecesarios y tediosos. Una vez que se visita una sala, hay que recorrerla entera para encontrarse con un pasillo ascendente, eterno, que nos lleva a la siguiente sala que conforma el piso siguiente”, escribió.

Aunado a ello, exento de muros fijos, este acomodo provoca que muchas obras se pierdan entre paredes y minimicen todo impacto por su organización espacial. Hay cuadros y objetos pegados a las escaleras, en una solución curatorial que parece improvisada y no está a la altura de las circunstancias.

Sobre la colección, considera que la tragedia fundamental de la colección de arte más cuantiosa de México radica en su calidad. En su falta de exuberancia. Si bien hay firmas, nacionales y extranjeras, de talla internacional e histórica, las piezas elegidas carecen de alguna composición legendaria y popular.

La colección incluye dos buenas piezas de Rubens y otras tantas de El Greco, pero estas se ven eclipsadas por la enorme cantidad de motivos religiosos novohispanos, productos clásicos de su época: imitaciones mal logradas de los grandes maestros europeos, que a su vez encuentran poca cabida en las paredes de la sala. Malos manejos de luz y forma que saturan los ojos del visitante casi de manera inmediata.

“Yo vine a ver si el señor tenía algo importante. Hay algunos cuadros europeos que se rescatan, como mexicanos. Pero la gran mayoría de los que he visto se quedan un poco cortos”, dijo otro visitante.

Luego entonces, según este crítico, este museo demuestra que el poder de compra no se refleja en el objeto comprado, aún cuando se gaste mucho. “Ni en los albores del impresionismo encontramos a Degas, Manet, Renoir, Pissarro, sus grandes perpetradores. Este engaño (por llamarle de alguna manera), donde no todo lo que brilla es oro, se ve reflejado hasta en la última parte del museo, la única abierta (ahí sí, un éxito arquitectónico) que asila las docenas de esculturas de Rodin. Son él y Dalí (tremendamente malas y pomposas sus esculturas), nada más ellos, los que ocupan la sala “Escultura del siglo XX”. Dos artistas para determinar toda la tradición de un siglo”, remató.