PAOLA MIGOYA, LASTRE PARA MORENA

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Metida en su soberbia, Paola Migoya ha demostrado que lo suyo, lo suyo son la mezquindad y los golpes bajos para abrirse paso, a como dé lugar, en la contienda por la candidatura del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) a la presidencia municipal de Puebla.

Un episodio por demás reprobable se dio la semana pasada, cuando participó en una marcha y una protesta frente a la Fiscalía General del Estado contra el homicidio de mujeres. No le fue suficiente lanzarse, días antes, como “chivo en cristalería” contra el titular de la dependencia, Víctor Carrancá (uno de los blancos favoritos de la oposición), al mostrar una supuesta indignación.

Ahora, su papel protagónico y sus desesperadas ansias se reflectores generaron desazón en más de uno de los activistas, los de verdad, quienes en corto repudiaron que la aspirante se colgara, con la marcha de principios de semana, de un tema tan sensible en aras de atraer las atención de la prensa poblana.

Más que molestos, vieron cómo sus legítimos reclamos fueron opacados, ninguneados, utilizados para los fines mezquinos de quien tiene ilusiones políticas.

En la contienda interior por la candidatura en MORENA, Paola Migoya ha menospreciado y ofendido a sus oponentes. Una y otra vez.

Como si fuera una política experimentada, con trayectoria en Puebla, con autoridad moral y política, y no una arribista que un día, allá en la CDMX donde radica, se levantó con la ocurrencia de ser presidenta municipal.

Esto sucedió de forma pública cuando una estación de radio por Internet la invitó, a través de redes sociales, a debatir con Claudia Rivera, Laura Cid y Libertad Aguirre, las otras aspirantes a la candidatura por el partido de Andrés Manuel López Obrador.

Sin cuidar las formas, como es su estilo, contestó desde su cuenta en Twitter que prefería un debate entre punteros de las encuestas, es decir, con Eduardo Rivera del PAN y José Chedraui Budib del PRI, pues sólo así, según ella, estaría “en igualdad de circunstancias”. Desconocedora por completo de las claves de la política poblana, dio por hecho, además, que el candidato del PRI sería Pepe Chedraui, no Guillermo Deloya.

¡Vaya soberbia y tamaño desprecio hacia sus compañeras de partido!

Días antes, en el colmo de la torpeza, evidenció a una de las aspirantes. Fue en la segunda semana de enero que mediante el correo electrónico “lapoliticaesprimero”, se informó a medios de comunicación de una supuesta sanción en contra de Claudia Rivera por manejo indebido de recursos materiales. Rivera, hay que recordar, fue propuesta a la coordinación de la capital por el Consejo General de MORENA con la más alta votación.

Minutos más tarde, de la misma cuenta de correo llegó un supuesto posicionamiento del PT en apoyo a Migoya para encabezar la precandidatura a la presidencia municipal.

¿Así o más bizarro?

Por estos y otros agravios, la aspirante y antes porrista de la candidata panista a la presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota, ha caído en el hígado de militantes y simpatizantes de MORENA, donde ahora ya nadie la quiere, ni sus otrora promotores encabezados por Luis Miguel Barbosa.

Queda claro que el asunto de sumar a quien sea, sin importar antecedentes ni trayectoria, no ha sido un buen negocio para el partido de AMLO.

O no al menos en Puebla, donde se ha abierto la puerta a personajes externos que son un auténtico lastre para MORENA.

Como Paola Migoya.

¿O me equivoco?

***

La Comisión Nacional de Procesos Internos del CEN del PRI emitió el dictamen relacionado con los registros de aspirantes a candidatos a diputados federales por los distritos de Puebla. La lista quedó de esta forma:

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gar_pro@hotmail.com

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