HUGO SCHERER, EL COMANDANTE DE LA GUERRA SUCIA DE MORENA EN PUEBLA

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La estrategia de Luis Miguel Barbosa Huerta para llegar a Casa Puebla es solamente una: el ataque sistemático, constante y a costa de cualquier herramienta y artimaña, contra la candidata a vencer, la panista Martha Érika Alonso Hidalgo, de la coalición “Por Puebla al Frente”, apoyándose en la descalificación de la administración del ex gobernador Rafael Moreno Valle. De ahí su lógica de traer como asesor de campaña al rey de las guerras sucias, esa que se hacen desde el caño: Hugo Pablo Scherer Castillo, quien ha trabajado con éxito para el PRI en comicios pasados en Sonora y Colima, y con un rotundo fracaso en Puebla en 2016.

Scherer, antes mano derecha del capo de capos de “la mafia del poder”, Manlio Fabio Beltrones, hoy jugará el papel de principal asesor del abanderado lopezobradorista.

Está claro: el de Zinacatepec ha dejado de lado la “honestidad valiente” y la batalla en buena lid, para asentar sus esperanzas en el constructor de la polarización, la diatriba y la difamación en contiendas electorales.

En su arranque de campaña este domingo, el ex perredista no presentó una sola propuesta para beneficio directo de los poblanos, pero en cambio privilegió el ataque contra el morenovallismo.

De sus labios salieron solamente descalificaciones y encontró en temas del pasado, aunque algunos vigentes hoy en el malestar social, el eje de su campaña.

Ofreció convertirse en el paladín que luchará por revertir, o aniquilar, todas las medidas que heredó el ex gobernador.

La Ley Bala, la limitación de facultades de las juntas auxiliares, la concesión del agua, el Impuesto Sobre Nómina y, en una promesa completamente ilógica, la reinstalación de los burócratas despedidos, entre otras.

Barbosa Huerta no tiene otra divisa que el ataque al ex mandatario y a su esposa, hoy candidata de la alianza que encabeza el Partido Acción Nacional (PAN) y que tiene el respaldo de otros cuatro institutos.

En esa y para esa vía es que ha contratado al oscuro Hugo Pablo Scherer Castillo, cuya mano se ha comenzado a ver ya, de manera incipiente, en las campañas en redes contra Alonso y Moreno Valle, poniéndolos como “son lo mismo”.

La guerra de lodo escalará y lo hará sin decencia ni delicadeza.

Scherer trabaja así.

Es el comandante de la guerra sucia, sin escrúpulos, sin reparo en meterse al caño, para sus objetivos.

El asesor lo hizo antes, por instrucciones de Beltrones, en las elecciones de Sonora, en donde el PRI ganó abrumadoramente con Claudia Pavlovich Arellano, y en Colima, en donde con dificultades consiguió la gubernatura para José Ignacio Peralta Sánchez.

Recurrió al espionaje, los periodicazos dictados y las campañas de desprestigio contra los contrincantes de los priístas, para ayudar a debilitarlos.

Lo logró.

En Puebla, su mano se vio tímida e intermitente en la contienda de 2016, para ayudar a Blanca Alcalá, pero en ese caso la batalla estaba perdida desde antes de su llegada.

El interés de trabajar de nuevo en nuestro estado, ahora con los impolutos del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), tiene para Hugo Pablo un interés personal, la búsqueda de una vendetta.

El sobrino del desaparecido periodista Julio Scherer García -con quien aseguran nunca tuvo buena relación- fue cuñado del oaxaqueño Diódoro Carrasco, secretario General de Gobierno de Puebla.

A él, Scherer le atribuye que se diera a conocer en 2015 una grabación que desnudaba su conspiración con el ex gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, contra el actual mandatario de ese estado, Alejandro Murat.

Desde las vísceras, el también director de Fresno Producciones tiene odios irresueltos contra Diódoro.

Antes con lo más oscuro del PRI, hoy con lo más turbio de MORENA, el comandante de la batalla de caño está listo para apoyar a Barbosa Huerta.

Dios los hace…

gar_pro@hotmail.com

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