TRAS LA TRAGEDIA, POLARIZACIÓN SE ESCRIBE CON “P” DE PUEBLA

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Una indeseable y muy riesgosa polarización ha venido creciendo en torno a la trágica y dolorosa muerte del matrimonio Alonso-Moreno Valle, apenas se conoció la tragedia por el percance aéreo en que fallecieron también otras tres personas. Ese peligroso fuego se aviva, sin respeto al dolor profundo de familiares y amigos, desde las ofensas anónimas y públicas en redes y declaraciones y, principalmente, por quienes debieran llamar a la serenidad y la prudencia. El Presidente denostó a quienes también sin responsabilidad acusaron, desde el grito escondido, de “asesino” a su gobierno. Los tildó de neofascistas y mezquinos y escaló el descontrol antes de siquiera expresar un duelo institucional pleno o haber asistido al funeral de Estado. Ni en vida, ni muerta, en su última despedida, Andrés Manuel López Obrador quiso reunirse con la gobernadora poblana, lo que es un hecho incontrovertible e irrefutable más allá de todo.


Ahora, en el momento en que Puebla más requiere de conciliación, unidad y acuerdo políticos, no hay suficientes luces que indiquen un camino despejado hacia la mesura. Es gravísimo y muy peligroso lo que está pasando ante nuestros ojos.

Muchas voces y mentes, lamentablemente, ya están en la lucha por el poder estatal, en el camino natural y legal que debe venir, ante la ausencia de la gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo, una buena mujer que como tal siempre será recordada.

Salvo en el tema de la definición del mandatario o mandataria interino, no se ve por ahora que haya más acuerdos posibles entre el lopezobradorismo y el grupo morenovallista poblanos.

Sobre éste, la secretaria de GobernaciónOlga Sánchez Cordero, se comprometió mirando de frente al presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Marko Cortés Mendoza, a respetar la regla no escritade que sea un o una panista, quien asuma el cargo.

Deberá ser muy probablemente algún miembro del gabinete que estaba en funciones, que ya estaba en marcha, según nos confirman algunas fuentes.

El duelo por la ausencia de los seres queridos se ha empañado por la lucha del poder y la adelantada especulación sobre las elecciones que tendrán que realizarse entre 3 a 5 meses.

Martha Érika y Rafael Moreno Valle eran, por supuesto, políticos y líderes en la entidad,gobernantes y funcionarios, cabezas de su partido, de sus colaboradores y de su grupo.

Pero también eran mujerhombrehijos, hermanos, nietos, tíos, mentores y amigos.

Muy buenos amigos de muchas personas y muy agradecidos y leales con quienes formaban parte de sus afectos y ocupaciones.

Es ahí donde lastima más que algunos vean su condición profesional, antes que reparar en la humana.

Son también personas, no solamente personajes públicos, que duelen terriblemente en la intimidad y en el alma de sus seres queridos, exactamente igual que a los deudos del secretario privado del coordinador de los senadores panistas, Héctor Baltazar Mendoza; el piloto Roberto Coppe Obregón y el copiloto Marco Antonio Tavera Romero.

Independientemente de la ruta política e institucional obligada, pareciera que a la ausencia de las personas, la acompaña también la ausencia, en muchos, del énfasis humano.

En las nuevas elecciones que vendrán, pues Martha Érika no había llegado al segundo año de su mandato, apenas tenía 10 días desde la protesta del cargo, y así lo prevé la Constitución local, esta tragedia será un elemento determinante.

El duelo, el personal, el de cada poblanopoblana, en cada dimensión propia, pesará en las urnas. Es comprensible.

Habrá repercusiones a cada palabra y actitud de los protagonistas de cada bando.

Si no gustó el tono que adoptó el Presidente de la República, también hay que reconocer que en algunos tampoco han sido bien recibidas las expresiones del otro lado.

El duro discurso de Luis Banck Serrato, ex alcalde capitalino y recién nombrado jefe de la Oficina del Ejecutivo, en el homenaje póstumo de este martes, no estuvo exento de críticas.

Lo señalan ya como la muy probable carta del grupo morenovallista a la gubernatura en las elecciones extraordinarias.

No están extraviados quienes así lo ven, pero no es el momento y menos si se hace con señalamientos agresivosdescalificaciones, como en algunas columnas de medios que se editan en la Ciudad de México.

No se repara, porque no se tiene información o no se buscó, que Banck fue el orador por una decisión de la familia de Rafael Moreno Valle, de su padre en concreto.

Sin embargo, también hay elementos políticos entorno a esa decisión.

En ese terreno y en medio del descontrol y el duelo, son Eukid Castañón Herrera, principal operador político, y Roberto Moya Clemente, principal operador financiero y quien ocupará el escaño del ex gobernador en la Cámara Alta, quienes asumen el mando del grupo moremovallista, ante la ausencia de sus líderes.

Con esas decisiones que se deben ir tomando, los días siguen y los riesgos por el encono permanecen.

En principio ya el PAN ofreció reconciliación en el Congreso local en honor al grave momento y a la memoria de los fallecidos.

El coordinador de los panistas, Marcelo García Almaguer, dejó claro que el momento que se vive en Puebla admite reconciliación, la cual a su vez admite humildad, para avanzar en los acuerdos y en beneficio de los poblanos.

En contraste, hay un terrible encono, desinformación y mentiras con dolo en las redes sociales, desde bandos claramente identificados.

Qué vileza, qué mezquindad, qué odio, qué esquizofrenia, qué podredumbre, qué ruindad está ahí.

Cuánta razón tenia el escritor y filósofo italiano Umberto Eco al decir que “las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas”.

Encima, se echa gasolina a este fuego desde las instituciones.

Nada abonaron los adjetivos de revancha que utilizó López Obrador en su conferencia mañanera de este miércoles, para descalificar la crítica y la duda que puede venir del dolor real, cuando tildó de “neofascistas y mezquinos” a sus “adversarios”.

En ellos también encontró justificación a su inasistencia a los funerales de Estado.

Más allá de todo, hay un hecho incontrovertible e irrefutable: Andrés Manuel López Obrador no quiso reunirse con la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso Hidalgo, ni viva ni muerta.

Hoy, polarización -muy tristemente- se escribe con “p” de Puebla.

gar_pro@hotmail.com

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