MORENA, LA INTENSA GUERRA DOMÉSTICA POR EL INTERINATO Y LA CANDIDATURA, Y EL FINAL DE LOS SIMULADOS DÍAS FELICES

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Se acabaron los simulados días felices del lopezobradorismo poblano. Apenas se han visto con nuevas posibilidades hacia la gubernatura, sus febriles líderes han dejado ver sus peores rostros y sus desmedidas ambiciones, incluso desde el proceso para designar al interino. La ruptura es absoluta y llega con un rosario de descalificaciones de gandallas, envidiosos, mezquinos y perversos, que se lanzan hacia y desde la dupla Miguel Barbosa-Gabriel Biestro contra José Juan Espinosa, quien armó un bloque contra el segundo, al que ya invitó a sumarse a la alcaldesa capitalina, Claudia Rivera. En esta guerra doméstica todos olvidan que Puebla es un tema nacional y no local. Su voracidad de quedarse con todo, la interina y la candidatura, les resta liderazgo y oportunidades.

La fractura en los partidos que conforman Juntos Haremos Historia (MORENA-PT-PES) pasa de largo el interés en los poblanos y se explica por la búsqueda del poder per se.

Ya no hay proyecto ni ideales. Es más: nunca los hubo ni nunca los habrá.

Por querer todo, el interinato para Biestro y la candidatura para Barbosa, los dos pueden quedarse como el perro de las dos tortas.

Supondrá el ex senador ex perredista que con Gabriel Biestro en la gubernatura de unos meses, se allanará el camino primero a la postulación y luego a la gubernatura.

Quiere su propia elección de Estado a favor.

Solamente así siente que puede ganar, ante el desgaste y la animadversión que tiene incluso entre sus otrora aliados.

Tanto el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local, como el ex abanderado a Casa Puebla, parecen ignorar que el asunto no es solamente local, sino que tiene nivel de prioridad nacional.

Su plan para atragantarse todo el pastel divide y les resta autoridad y aliados.

Como desde la sociedad, en Palacio Nacional los observan y las consecuencias serán devastadoras.

Este contexto viciado tiene otras aristas.

José Juan Espinosa Torres, diputado del Partido del Trabajo (PT) y presidente de la Mesa Directiva de la LX Legislatura, rompió con ellos, pero por sus muy personales intereses. Intereses que, por enésima vez en su larga historia de traiciones, lo ponen a jugar a favor del grupo morenovallista, fuertemente posicionado para que Jesús Rodríguez Almeida quede como el gobernador interino.

Que no nos venga con que es por la preocupación genuina en Puebla.

El llamado JJ quiere el pastel y también lo quiere completo.

De ahí que haya armado en tiempo récord un bloque opositor multipartidista contra las aspiraciones de Biestro, también presidente estatal del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA).

Su estrategia es amplia y contempla a quienes apenas hace unas semanas descalificaba.

Incluso, buscó desde el martes a la presidenta municipal de Puebla capital, Claudia Rivera Vivanco, para sumarla.

Ahora, “los enemigos de mi enemigos son mis amigos”.

Sumarla al neo-anti-barbosismo significaría un golpazo contra el barbosismo.

En paralelo, que no haya duda, Espinosa construye su propio escenario.

Primero, llevar mano en la designación del interino, uno que le convenga, aunque deba pactar con el Frente por Puebla -es decir el morenovallismo- y el PRI.

No por casualidad, con los líderes de la oposición ha cambiado su actitud.

Ahora presume fotos en concilios de sobremesa con quienes antes fueron sus odiados enemigos en el PAN.

Luego vendrá la jugada para quedarse la candidatura para sí. O para su esposa, la senadora Nancy de la Sierra, quien ya empezó campaña en el interior del estado.

Ha trascendido que realiza en estos días muchas reuniones con los alcaldes y alcaldesas allegados, quienes le “deben” el puesto, de la zona conurbada, para ese objetivo.

Pide y le entregan reportes de estructuras y se prepara para desplazar a Barbosa y enfrentar al senador Alejandro Armenta, quien sería más el candidato natural del morenismo.

José Juan Espinosa se mueve en la oscuridad y con mucha prisa.

Para su primer objetivo, tiene a su favor la opinión pública que rechaza la repetición de Barbosa en la boleta.

Le vino muy bien al ex presidente de San Pedro Cholula la declaración de este miércoles del rector de la Universidad Iberoamericana Puebla, Fernando Fernández Font, de que el lopezobradorismo va a la derrota segura, si postula al mismo candidato.

Antes José Juan ya se había ido a la yugular de Biestro, por no ser poblano, por no tener grado universitario y por carecer de experiencia.

Lo cuestionó, principalmente a él, por sus “ambiciones desmedidas”.

Fue peor y más punzante que sus adversarios políticos naturales.

La anulación de Gabriel Biestro para la interina representa la propia anulación de Barbosa -con mucha probabilidad- para la candidatura.

Así opera el JJ.

Es el Frankestein que hace tiempo parió el morenovallismo y que luego mimó el barbosismo, y que ahora, como en el pasado, sale de ultratumba para clavar por la espalda el cuchillo a sus creadores.

¿Caerá Claudia Rivera en su juego sumándose a su estrategia?

En el segundo tiempo, si logra desbancar a Barbosa, José Juan Espinosa irá entonces por Armenta.

El senador se ha mantenido prudente, con llamados a dejar la mezquindad y el agandalle.

Sus palabras tienen como destinatarios al barbosismo y también a Espinosa.

Pero las trincheras que se han abierto en el lopezobraorismo poblano, ignoran, con mucha imprudencia, el peso del Presidente de la República, quien finalmente tomará las decisiones.

Se hará al fin de cuentas lo que diga el dedito de Andrés Manuel López Obrador.

Mientras tanto, que siga el caos.

Muchos lo están disfrutando y se frotan las manos.

Que eso no se nos olvide.

gar_pro@hotmail.com

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