LOS MENSAJES DE AMLO EN PUEBLA (“QUE NADIE SE ATREVA A USAR MI NOMBRE”) Y LA PRUEBA SUPERADA DEL GOBERNADOR PACHECO PULIDO

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Lo dijo horas antes de llegar a Puebla (“¡Estoy harto de politiquerías y de grillas”) y lo amplió con especial jiribilla una vez que pisó el estado: “¡Que nadie se atreva a usar mi nombre para decir que tiene mi apoyo!”. Más claro no pudo ser Andrés Manuel López Obrador ante un proceso interno, el de Morena, para elegir candidato a la gubernatura, que está a un tris de explotar en mil pedazos ante la beligerancia mostrada por sus principales actores: Luis Miguel Barbosa, Alejandro Armenta y Nancy de la Sierra, los principales destinarios de las palabras presidenciales.

No fueron pocos, ni menores, los mensajes que el primer mandatario del país envió en su segunda visita del año, acompañado de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müeller, para poner en marcha los programas: “Adultos Mayores”, “Becas para el Bienestar Benito Juárez”, “Personas con Discapacidad”, “Jóvenes Escribiendo el Futuro”, “Jóvenes Construyendo el Futuro” y “Sembrando Vida”. Puebla, envuelto en la vorágine política, fue el último estado visitado en sus primeros 100 días de gobierno.

López Obrador está plenamente enterado de lo que sucede en su partido y del nuevo ambiente de polarización generado a partir de la nueva disputa por el poder en Puebla.

Por eso, en su discurso rechazó presiones para obtener candidaturas por Morena:

“Nada de que yo vengo de la lucha contigo desde hace 40 años y yo siempre he estado solidario. “Yo seré candidato a como dé lugar”. Nooo, primero hermano… No es el quítate tú porque quiero yo… Ya no queremos el político fantoche, ambicioso, corrupto”, dijo.

Antes había señalado las consecuencias de un fraude electoral: “No es advertencia ni amenaza”, apuntó, y agregó: “Pero ya logramos que sea delito grave la corrupción y también el fraude electoral. Significa que ya en estas elecciones en Puebla el que cometa un delito electoral va a la cárcel sin derecho a fianza”.

Pero tal vez el mensaje más contundente es el que mandó en el sentido de que no va a meterse en el proceso electoral extraordinario. No buscará influir en la decisión del candidato ni ejercer su influencia en las campañas.

“No visitaré Puebla hasta que pasen las elecciones, solo (toco madera) si hay algo urgente”, advirtió.

El gobernador Guillermo Pacheco Pulido estuvo en todo momento al lado de López Obrador y pasó la prueba de fuego en días en que los mandatarios estatales son abucheados –casi por protocolo- en los eventos encabezados por el presidente de la República.

Aplausos en lugar de silbidos o rechiflas recibió don Guillermo al ser presentado y hacer uso de la palabra; incluso recibió palabras de elogio de López Obrador por su labor en la tarea de reconciliación en Puebla.

AMLO dijo que el gobernador es una persona que sabe mediar, que llegó en un momento difícil y ha salido avante.

“Nosotros no le deseamos mal a nadie. Tenemos que buscar la unidad en Puebla y en todo el país; Pacheco Pulido está cumpliendo con su labor de reconciliación“, indicó.

Cuentan que incluso al final, delante del senador Jesús Encinas –suplente de Alejandro Armenta-, López Obrador dijo a Pacheco Pulido que “se chingó a todos los gobernadores”.

“¿Me deja usted decirle una grosería?”, preguntó el presidente y luego de que el gobernador asintiera, el presidente le soltó:

“Es usted un chingón, se chingó a todos los gobernadores”.

La escena se cerró con una carcajada de los dos y un fuerte, fuerte apretón de manos.

López Obrador vino a Puebla a lo que vino, dijo lo que dijo, se fue más contento de lo que llegó… y el que entendió, entendió.

gar_pro@hotmail.com

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