Dudas que matan (más sobre la fuga del siglo)

En lo que hasta el momento puede considerarse la más grande fuga en la historia del sistema carcelario poblano, aún quedan muchas incógnitas por despejar.

El simple encarcelamiento del bisoño ex director del Cereso Regional de San Pedro Cholula, Daniel Martínez Casco, sólo es una parte en la interminable cadena de responsabilidades legales que no han sido sancionadas por el poder público.

Ya dijimos cómo influyeron Ardelio Vargas y Dolores Parra en los hechos ocurridos en el Cereso, pero no se ha tocado aún el caso del director general de Ceresos de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno estatal, Roberto Olivares Mojica, quien conocía a la perfección el nivel de peligrosidad de José Diego Franquis Contreras, confirmado autor intelectual y patrocinador de la fuga del siglo en Puebla.

Como ya se ha documentado, Franquis Contreras (a) El Apá ya el 17 de mayo del 2005 se había fugado a sangre y fuego de la cárcel de Altamira, Tamaulipas, sitio que Roberto Olivares Mojica conoce muy bien, porque trabajó varios años en dicho estado, precisamente en el sistema penitenciario, junto con su socio de toda la vida, el ampliamente cuestionado Juan Roberto Montes Romero, a cargo hoy del Cereso de San Miguel.

¿No acaso despierta suspicacias la fuga de un peligroso delincuente oriundo de Tamaulipas, al poco tiempo de que Roberto Olivares haya llegado a Puebla?

Quizá el dato por sí solo no debería llamar la atención, de no ser por el comunicado de prensa número 237, fechado el 17 de Julio del 2011, emitido por la Dirección de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación Federal, que aún puede consultar en el histórico de la Sala de Prensa de dicha dependencia: ww.segob.gob.mx, y en cuyo segundo párrafo puede leerse textualmente lo siguiente:

“…Para el Ejecutivo Federal es inadmisible, la recurrencia con que este tipo de hechos, se presentan en esta entidad federativa (Tamaulipas). Entre enero del 2010 y Marzo del 2011 se han dado a la fuga más de 400 reos y tuvieron lugar 84 incidentes, en los cinco centros penitenciarios y el reclusorio preventivo administrado por la autoridad estatal….”

Lo anterior ocurrió cuando la SEGOB federal hizo un pronunciamiento condenando la fuga de 59 reos un día anterior en el Centro de Ejecución de Sanciones de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

¿Es acaso un dato menor que entre enero del 2010 y julio del 2011 se hayan producido en cárceles de Tamaulipas un total de 400 fugas? Pues aunque Roberto Olivares y Juan Roberto Montes llegaron a Puebla procedentes de esa entidad federativa en febrero de este año, “solo” les tocaron en su periodo ¡341 evasiones!; casi nada, ¿verdad?

¿Alguien podría superar un récord de esa índole? ¿Lo intentarán mejorar en Puebla el dúo dinámico tamaulipeco? ¿Y acaso Cholula solo es un ensayo de lo que viene?

Nadie puede saberlo a ciencia cierta, ni adivinar por supuesto lo que nos depara el futuro, pero demasiadas coincidencias son motivo de dudas legítimas, dudas que matan. Quizá, en efecto, en materia penitenciaria, “…lo mejor está por venir…”

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply