Zánganos en la Primavera de AMLO

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Sí. En la Primavera de AMLO muchos zánganos –gandules, holgazanes, vagabundos- vuelan a su alrededor.

Este sábado, cuando el candidato de las izquierdas llegue al estadio de beisbol “Hermanos Serdán” para llevar a cabo su cierre de campaña en Puebla, todos, absolutamente todos los candidatos y los supuestos líderes de los tres partidos: PRD, PT y Movimiento Ciudadano, querrán volar, subirse y colgarse a su campaña, aunque no hayan hecho nada –y nada es nada- por él en ninguno de los 16 distritos del estado.

Ejemplo: mientras el Movimiento de Renovación Nacional, mejor conocido como Morena, tiene cubiertas todas las casillas con al menos un representante para el 1 de julio, los tres partidos que “respaldan” a El Peje no llegan ni al 40% del gran total.

Pero eso sí: este sábado todos “se pondrán la camiseta”, fingirán que han hecho una gran campaña por su candidato a la Presidencia y repartirán miles de artículos propagandísticos solo para que AMLO vea lo mucho que la han sudado.

Todo, por supuesto, es una farsa, una mentira, muy propia de los diversos grupos que se dicen de “izquierda” –pero no dejan de cobrar del erario con la derecha y de “desaparecer” las millonarias prerrogativas que reciben elección tras elección-.

Desde el medio día, “Los Chuchos” y “Los Ñoños” –como se conoce a los verdaderos dueños del PRD en Puebla- colgarán sus grandes mantas e instalarán su carpa de propaganda. Tienen listas 5 mil playeras que mandaron a confeccionar para decir y presumir que ahora sí apoyan a López Obrador y que no se han robado el dinero.

Andan temerosos y con miedo de que incluso el PT los rebase en votos y pasen a ser una fuerza marginal en Puebla.

Por su parte, “Los Zeferinos” -del Partido del Trabajo- tampoco se quedarán atrás: pronto alistaron sus gigantescas banderas, organizaron marchas de “sentido” y “sincerísimo” apoyo y desde buena hora mandarán a tapizar de propaganda el estadio.

Los de Movimiento Ciudadano –antes convergentes o naranjas- repartirán pegotes y gorras, y con edecanes de breves y entallados vestidos se apostarán afuera del “Hermanos Serdán” para entregar sus flyers y dípticos.

Todo mundo se querrá subir al barco de AMLO. Nadie ha hecho campaña por él, pero eso qué importa: todos son apóstoles del Gran Señor que por primera vez podría hacer el milagro de llevarlos a Los Pinos.

Los candidatos a diputados federales por los cuatro distritos de la ciudad de Puebla también saltarán al trasatlántico de El Peje y con un cinismo brutal.

Ejemplo entre muchos: el abogado Mario Chapital de la Rosa, primo hermano del torpe (ex) dirigente del PRD, Miguel Ángel de la Rosa, compite por el 6, pero no ha hecho, no hace, ni hará campaña. Le da “flojera”. Ha cambiado unas diez mil veces a sus “coordinadores”. Sólo se la pasa en el Sanborns. Nunca tiene recursos ni brigadistas. Y lo más grave: apenas suma 30% de representantes de casilla. Si hay un fraude, como ya anuncia irresponsablemente AMLO, que no cuenten con Mario Chapital para documentarlo (es más: no haga ruido: puede despertarlo).

En el distrito 9, la campaña de Abelardo Cuéllar es interesante, pero ese distrito es panista.

Tal vez sea el único candidato trabajador, sobre todo porque sale del control de “Los Chuchos”.

Muchos brigadistas universitarios y defraudados por cajas de ahorro andan con él.

De milagro, Cuéllar ha recibido apoyo económico del PRD, pero tampoco como para ganarle a una Blanca Jiménez, la candidata del PAN que tiene el respaldo del gobierno estatal.

Tendría, él sí, que salir este sábado en la foto con López Obrador, pero no será así: los zánganos –que comen y devoran todo a su alrededor- van a desplazarlo.

En general, los candidatos y los partidos de Morena no se ven ni se escuchan.

No han hecho campaña, no visitan colonias, no van de casa en casa defendiendo y abogando por su candidato.

Desde sus casas, ven la TV y, con una gran sonrisa, observan cómo Andrés Manuel ha ido creciendo en las encuestas.

Ilustres desconocidos, oportunistas profesionales, esperan que el 1 de julio la ola pejista los arrastre y sin saber cómo, por mera inercia, los lleve a San Lázaro.

Simuladores, mentirosos…

Sí. Zánganos.

O lo que es lo mismo: gandules, holgazanes, vagabundos.

¿Con estos amigos, para qué quiere enemigos AMLO?

***

Puede que estén viendo de más, o sólo se trate del nerviosismo normal previo a unas elecciones tan importantes como las del próximo 1 de julio, pero hay en la Sierra Norte de Puebla quien no deja de comentar lo que sucede en una bodega ubicada en la carretera a Tlaola, conocida como Interserrana, a unos ocho minutos de la cabecera municipal, cerca de una escuela.

Los vecinos aseguran que es propiedad del alcalde Juvenal Viveros Bobadilla y que ahí, todos los días, entran y salen diversos artículos (despensas, fertilizantes, etcétera) que posteriormente, como por arte de magia, aparecen en manos de asistentes a mítines y reuniones de candidatos del PAN.

Dos vehículos doble remolque, un tráiler y la camioneta de un delegado de importante secretaría estatal fueron vistos el lunes 10 y martes 11 de junio en el lugar. Una serie de sujetos tuvo febril actividad, tanta que no dejaron de llamar la atención de los pobladores, que insistentes, intrigados, se preguntan:

¿Qué pasa en esa bodega?

Y más: ¿quién, quiénes están a cargo?

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gar_pro@hotmail.com

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