Delegaciones, la guerra que viene

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Una lucha sórdida, sangrienta, se avecina en el priísmo poblano.

Es la lucha por las delegaciones federales en Puebla.

Sí, por esas auténticas tablas de salvación para los chambistas profesionales, los burócratas de carrera, los saltimbanquis y los eternos vividores de la política que han estado durante ¡12 años! fuera del presupuesto.

Los mismos que ahora, con el regreso del PRI a Los Pinos, ya se preparan para tomar por asalto, literalmente, los jugosos puestos del poder federal en el estado, que garantizan nómina, estructura y casi siempre un generoso presupuesto para “operar” o “construir” escaleras a presidencias municipales, diputaciones o, en el peor de los casos, regidurías que sigan garantizando un próspero futuro.

Fuentes del CEN del PRI aseguran que ya hay una larga, verdaderamente larga lista de priístas poblanos que en las últimas dos semanas han ido a formarse a las puertas del edificio ubicado en Insurgentes Norte 59 en el D.F., para decir “yo quiero ser delegado”.

Cuentan que la “cola” es más larga que la de los candidatos a La Voz México en Televisa Puebla, que le dio dos vueltas al cerro de La Paz.

Todos alegan haber hecho verdaderos actos de heroísmo durante la campaña para que ganara el mexiquense, por lo que esperan que les retribuyan –o les paguen la factura- con una de las varias delegaciones que existen.

Por supuesto una de las más peleadas es la de Desarrollo Social, para la que hay más de 20 “tiradores” que esperan que San Enrique Peña Nieto les haga el milagro.

Sin embargo, pocos se han preguntado: ¿qué pasará con aquellos (as) delegados (as) que son del gobernador Rafael Moreno Valle?

¿Van a permanecer en sus puestos, gracias a una negociación entre éste y el nuevo presidente de México?

¿O también serán sacrificados como Miriam Arabian (Sedesol), identificada con Margarita Zavala de Calderón, o María Nieto (Reforma Agraria), del grupo de Ana Teresa Aranda, enemiga de @RafaGobernador?

Aunque todavía falta mucho para la toma de decisiones, hay quien asegura que ya hay un listado de aquellos delegados con grandes posibilidades de trascender el sexenio que agoniza, todos casualmente ligados directa o indirectamente a Casa Puebla.

Se trata de:

Karen Berlanga (Diconsa).

Francisco Narro (ISSSTE).

Mercedes Aguilar (Capufe).

Elisa Hernández (Fonaes).

Ivonne Gutiérrez (Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas).

Rocío Sánchez (Instituto Nacional de Migración), y:

Roberto Grajales (SCT).

¿Será?

Lo único cierto es que un priísta bien ubicado en el CEN afirma que la guerra por las delegaciones será ardua y rocosa, pues además de la larga lista de suspirantes, influirán de manera poderosa los posibles amarres entre Peña Nieto y el gobernador de Puebla.

¿O a poco Moreno Valle va a dejar descobijada a su gente?

gar_pro@hotmail.com

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