La Vida según Rafael Moreno Valle

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¿Alguna duda de que Rafael Moreno Valle cierra una semana memorable en su vida política?

Y es que tras ganar las elecciones intermedias –Congreso y alcaldía capitalina incluidos- y erigirse en uno de los gobernadores de Puebla más poderosos de todos los tiempos, prácticamente sin ningún contrapeso a la vista, por estos días la vida –con su pequeña pero mágica dosis de suerte- le dio otros dos importantes obsequios.

Primero, la Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló la reforma electoral aprobada el año pasado por el Legislativo local (por cierto con los votos de los diputados del PRI) para modificar el calendario electoral, proceso legislativo que respondió a la pugna que en ese momento había entre El Yunque y el grupo morenovallista para controlar el Partido Acción Nacional y que a la postre derivaría en el desplazamiento de Juan Carlos Mondragón de la dirigencia estatal panista.

Y segundo, y no menos importante, el secretario de Educación Pública federal, Emilio Chuayffet Chemor, destituyó sorpresivamente al etnólogo Sergio Raúl Arroyo de su cargo de director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), nombrando en su lugar a María Teresa Franco, quien estuvo en esa misma posición de 1992 a 2000.

Sergio Raúl Arroyo mantenía una agria disputa legal y política con el gobernador de Puebla –que incluso ya llegaba al terreno de lo personal- por las obras del teleférico, que el ahora ex director del INAH había incluso mandado a clausurar recientemente pese a que el Poder Judicial Federal había otorgado un amparo mediante el cual autorizaba la continuación del polémico proyecto, el cual incluyó –no hay que olvidar- la demolición sin permiso de La Casa del Torno, un edificio colonial del Centro Histórico.

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Versiones que han circulado en medios del Distrito Federal señalan que la salida de Arroyo se debió a “diferencias institucionales” con Chuayffet y también con su superior inmediato, el titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, el mismo que hace apenas unos días, el 26 de junio, en medio de los dimes y diretes por el teleférico, firmó un convenio con Moreno Valle para que los gobiernos federal y estatal lleven a cabo diversas acciones conjuntas y varios proyectos multianuales en la materia.

Dicho convenio, que dejó en claro la buena, excelente relación existente entre Moreno Valle y Tovar y de Teresa, incluye la creación del Museo de la Música en La Constancia, la instalación de un Museo sobre la Evolución del Hombre y la participación del Conaculta en La Ciudad de las Ideas de 2014, entre otros puntos.

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Es decir, mientras Sergio Raúl Arroyo se encaraba con el gobernador poblano, envuelto como Niño Héroe en la bandera de la defensa del patrimonio arqueológico de Puebla, su jefe se tomaba la foto y, quitado de la pena, cerraba un importante acuerdo de apoyo y colaboración con Moreno Valle.

Pero lo mejor para el Ejecutivo poblano no es la destitución del funcionario incómodo, sino el nombramiento de María Teresa Franco al frente del INAH.

Y es que además de su amiga, la ex presidenta del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO no es precisamente una gran defensora de dicho patrimonio.

De hecho, a su paso por el instituto como directora, durante ocho años, se caracterizó por autorizar proyectos controvertidos, como la Cumbre Tajín en Veracruz, la construcción de Plaza Jaguares en Teotihuacán o la ampliación de un hotel -y los primeros conciertos de Luciano Pavarotti- en Chichén Itzá.

De ahí que los conocedores apuestan doble contra sencillo a que las obras del teleférico de Puebla seguirán adelante, sin mayores contratiempos, con todo y la demanda de amparo presentada hace unos días por el Comité Defensor del Patrimonio Histórico, Cultural y Ambiental y la Fundación Manuel Toussaint.

Así que la semana de Moreno Valle no podía ser mejor, pero todavía más porque sólo representó el preludio de otros dos acontecimientos de gran relevancia:

Por un lado, la realización del 14 al 21 de julio del Campeonato Mundial de Taekwondo, que inevitablemente le dará exposición mediática nacional e internacional.

Y por el otro, la presidencia de la Conferencia Nacional de Gobernadores, la Conago, que asumirá el próximo 22 de agosto, en relevo de su homólogo de Sinaloa, Mario López Valdez (“Malova”), y desde la cual se erigirá sin duda como un aliado del presidente Enrique Peña Nieto, en medio justamente del debate energético y hacendario y el inicio de las discusiones por el presupuesto federal para el 2014.

La vida, pues, le sonríe a Moreno Valle.

¿Alguna duda?

gar_pro@hotmail.com

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