El Fracaso de Ardelio

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A un año prácticamente de su nombramiento como comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), el poblano Ardelio Vargas Fosado ha confirmado todos los pronósticos.

Y es que no sólo no ha logrado modificar para bien la política migratoria del gobierno mexicano, sino que la ha convertido en algo mucho peor que en los tiempos de Felipe Calderón, lo cual ya es decir.

Dueño de una bien ganada fama de represor, el ex secretario de Seguridad Pública del gobierno del estado y ex alcalde de Xicotepec de Juárez, padre de la diputada federal Guadalupe Vargas Vargas, está considerado hoy por hoy como uno de los funcionarios más negligentes e ineficientes del gobierno encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto.

Ya las organizaciones no gubernamentales Amnistía Internacional y Human Rights Watch se han encargado de señalar que con Peña Nieto persisten las violaciones a los derechos humanos por parte de militares y policías, pero un análisis reciente del Instituto Nacional para la Seguridad y Democracia (AC-Insyde) revela el enorme daño causado por Ardelio Vargas a los migrantes, sometidos por sistema a un régimen de abusos, corrupción e impunidad.

AC-Insyde señala que con Ardelio Vargas, “se profundizó la corrupción y descomposición del Instituto Nacional de Migración de las que este organismo ya había sufrido en tiempos anteriores. En su primer año, el gobierno de Enrique Peña Nieto ha exhibido una preocupante indiferencia ante la tragedia humana que vive este país diariamente y ha desperdiciado, una y otra vez, oportunidades de forjar una política y gestión migratoria integral y respetuosa de los derechos humanos”.

Apunta que los agentes del INM “siguen extorsionando a migrantes irregulares a cambio de dejarlos pasar. De la misma manera, continúan los secuestros de migrantes quienes, al no reunir los pagos de rescate, son obligados a trabajar para los grupos delictivos como mulas de drogas o facilitadores de secuestros de otros migrantes”.

Y todavía peor: asegura que los migrantes son víctimas de las redes nacionales e internacionales de la trata de personas, pues no sólo están desprotegidos por las autoridades, sino que “agentes y funcionarios del INM han sido detectados como cómplices de los perpetradores”.

La influyente ONG no se anda por las ramas y, en su reporte, reprueba total y absolutamente el desempeño de Ardelio Vargas al frente del INM, al referir que sus antecedentes profesionales y perfil policial, “no hablan en su favor, ya que fue el encargado, de operativos que se emprendieron violentamente para reprimir protestas sociales en el Estado de México y en Oaxaca”.

Además, añade, “un perfil policial no es en sí garantía de una lucha eficaz contra la corrupción y las malas prácticas arraigadas dentro del INM. Durante la gestión de Ardelio Vargas han sido dados de baja más de mil agentes, es decir un quinto de todo el personal del INM, por actividades irregulares, tales como la corrupción, el abuso sexual y el tráfico de migrantes. Sin embargo, se han iniciado apenas 50 averiguaciones previas y se desconocen si hay sanciones, más allá de la separación del cargo, han sido impuestas”.

De hecho, afirma que los propios datos del mismo INM confirman que mientras entre 2002 y 2013 se dieron 237 ceses, 29 inhabilitaciones y un número alarmante de 5 mil 710 renuncias, cifras del Registro de Servidores Públicos Sancionados evidencian que en el mismo período se sancionaron únicamente a mil 308 agentes y funcionarios migratorios.

“El grave efecto radica en que las prácticas que produjeron la separación del cargo quedan en la impunidad y –con mucha probabilidad– se repetirán en un futuro cercano”, explica AC-Insyde.

La pésima labor de Ardelio Vargas ha llamado la atención, incluso, de observadores internacionales y ha sido motivo de críticas y sendas condenas de carácter global, pues mientras fuera del país Peña Nieto presume estar sentando las bases, mediante las reformas estructurales, de un México diferente, en el ámbito interno las cosas siguen igual o peor que en el pasado, especialmente en materia de migración, derechos humanos e inseguridad.

Ardelio Vargas ha resultado un verdadero fracaso como titular del INM, pero esto no es ninguna novedad. Los poblanos, que lo padecimos como titular de la SSP, ya sabíamos lo que sucedería al ser llamado por el presidente para encargarse de tan importante instituto. De hecho, como digo, ha cumplido con todos los pronósticos, pues la política migratoria nacional es una vergüenza nacional.

Pero como diría el clásico:

“No tiene la culpa el indio… sino el que lo hace comisionado”.

gar_pro@hotmail.com

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