PRI: PIERDE 2 MILLONES DE VOTOS PERO SERÁ PRIMERA FUERZA EN SAN LÁZARO

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Paradojas del 7 de junio: de la elección intermedia del 2009 a la realizada el pasado domingo, el PRI perdió 2 millones 161 mil 263 votos. Sin embargo, a pesar del par de millones de sufragios que dejó de recibir, al PRI le alcanzará para colocarse como la primera fuerza en San Lázaro con el 30.66% de la votación total para diputados federales.

Son 2 millones y pico de ciudadanos que dejaron de sufragar por el partido en el poder en seis años.

Y tuvo esa caída a pesar de que el padrón electoral creció seis millones en ese lapso.

Veamos:

En el 2009, el Revolucionario Institucional obtuvo 12 millones 821 mil 504 sufragios con un padrón electoral que rondó los 77 millones.

Ahora, de acuerdo con el cómputo final del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) votaron por ese partido 10 millones 660 mil 241 votos, teniendo un padrón nacional de 83 millones de potenciales sufragantes.

Como he dicho: a pesar del par de millones de sufragios que dejó de sumar, al PRI le alcanza para colocarse como la primera fuerza.

Le sigue el PAN, que obtuvo 7 millones 651 mil 270 votos, el 22.01% de la votación.

La tercera posición fue para el PRD con 3 millones 967 mil 637 votos (11.41%).

Morena –la gran sorpresa, el gran ganador de la contienda- se coló al cuarto sitio al sumar 3 millones 68 mil 86 votos (8.83%).

Y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), con todo y sus atropellos a la ley, alcanzó el quinto sitio, con 2 millones 587 mil 888 votos (7.44%).

Los demás quedaron así:

Movimiento Ciudadano, 2 millones 196 mil 850 votos (6.32); Nueva Alianza, 1 millón 372 mil 642 votos (3.95%);
Encuentro Social, un millón 210 mil 572 votos (3.48); Partido del Trabajo, un millón 372 mil 642 votos (3.03%), y Humanista, 786 mil 743 (2.26%), único partido que se quedará sin registro.

El hecho de que el PRI, perdiendo tal cantidad de votos, vaya a ser la primera fuerza en la Cámara de Diputados, no significa sino que este país es un país de masoquistas, aletargado y acostumbrado al dicho de “más vale malo conocido que bueno por conocer”.

Pero también es algo más: un aval a la corrupción y al pésimo desempeño, sobre todo en materia económica, del presidente Enrique Peña Nieto, a quien los votantes decidieron darle prácticamente manga ancha para hacer lo que le dé la gana hasta 2018.

A los que fueron a las urnas y votaron por el tricolor no les importa que la economía esté estancada: 1.4 del PIB en 2013, 2.1 en 2014 y 2.66 este año según la última estimación –a la baja, como siempre- del Banco Mundial-.

Tampoco que la violencia criminal este a la alza: más de 40 mil muertos y 21 asesinatos políticos sólo en el proceso electoral.

Y menos, mucho menos que la impunidad desde la cúpula del poder haya cobrado carta de naturalidad.

Sí, perdiendo más de 2 millones de votos, gana el PRI, pero pierde el país.

Y es que cuando despertamos… el dinosaurio seguía ahí, vivito y coleando.

¿O alguien lo duda?

gar_pro@hotmail.com

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