DELEGADOS FEDERALES: RUEDA LA PRIMERA CABEZA

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El tercer informe del presidente Enrique Peña Nieto estará marcando un antes y un después en el modo en que se gestionan los asuntos del gobierno de México a través de las delegaciones federales, la mayoría ineficaces para ejercer el presupuesto o para comunicar los logros de la administración. En esa lógica, en Puebla, específicamente, empezarán a producirse algunos cambios y/o abiertos despidos, pues varios delegados siguen sin estar a la altura de las metas de la administración priísta, como se sabe mal calificada por los ciudadanos poblanos sobre todo en materia económica.

Son muchos los que están “en capilla”, pero, por lo pronto, desde este miércoles empezó a hablarse insistentemente de la caída de la primera cabeza.

Se trata del marinista Jorge Arroyo García, a quien todo parece indicar ya le dieron las gracias como delegado del Instituto Nacional de la Economía Social, el INAES, ahora sectorizado a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) ante la duplicidad de programas con la Secretaría de Economía (SE).

Y es que una serie de desatinos y la falta de resultados condenaron al subsecretario de Planeación de la Secretaría de Finanzas en el sexenio del “góber precioso”, también conocido como Mario Marín.

Aunque en la delegación ubicada en la colonia Bella Vista se niegan a decir una sola palabra sobre la salida del funcionario, desde hace algunas horas, de la página web del INAES desapareció el nombre de Arroyo García.

En su lugar quedó Luis Eduardo Balvanera Ortega, como encargado de despacho del instituto, mientras que Sonia Noriega Rodríguez como enlace administrativo.

De un día al otro se borró todo rastro, y todo registro, del ex presidente del Colegio de Economistas, como si nunca hubiera existido.

Es, sin duda, el primero de una serie de ajustes en las delegaciones federales en el estado, todos enmarcados en una nueva lógica de poder.

Y es que ya no es el todopoderoso Jorge Márquez, oficial mayor de la Secretaría de Gobernación, el único dueño de los cerca de mil 300 delegados en el país.

Ahora el que opina y decide es y será Aurelio Nuño Mayer, el más poderoso todavía jefe de la oficina del presidente Enrique Peña Nieto, a quien Los Pinos le ha transferido buena parte del control y la operación política de las delegaciones. Otro efecto colateral, sin duda, de la célebre fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el escurridizo fantasma del principal huésped de Bucareli, el titular de la Segob, Miguel Ángel Osorio Chong.

Se habla de que antes y después del informe presidencial se harán los ajustes en varias delegaciones federales, descartándose aquellas que han entregado buenas cuentas y salieron mejor evaluadas, como la Secretaría de Desarrollo Social, con Juan Manuel Vega Rayet; el IMSS, con Rodolfo Reyes Coria –quien este miércoles rindió su informe de labores-; la Conagua, con Germán Sierra Sánchez; la SEP, con José Alarcón Hernández; la SRE, con María del Carmen Izaguirre Francos, y la Sagarpa, con Alberto Jiménez Merino, quien (con el apoyo de Mario Marín) se sigue moviendo fuertemente para la minigubernatura y esta semana recibirá el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Mesoamericana de Puebla.

Por lo pronto este viernes habrá seguramente más noticias durante una reunión privada que el delegado de la Secretaría de Gobernación, Noé Rodríguez Roldán, encabezará con los delegados cabeza de sector en el marco del informe de Peña Nieto. Y es que, además, varios de los priístas poblanos que dejarán de ser diputados federales y se quedarán sin “hueso” están formaditos, a la espera de ver rodar cabezas, más cabezas, en, por ejemplo, la Semarnat, Liconsa, la STPS y la Profepa, entre otras.

gar_pro@hotmail.com

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