EL DIA QUE OSORIO CHONG BOICOTEÓ A MANLIO F. BELTRONES EN PUEBLA

foto-osorio-beltrones-1

Que Puebla es arena de batalla entre Miguel Ángel Osorio Chong y Manlio Fabio Beltrones por la candidatura del PRI en 2018, quedó claro, clarísimo, hace unos días, cuando se confirmó que mientras los intereses y objetivos en el estado del secretario de Gobernación van por un lado, los del dirigente nacional del tricolor se conducen hacia otro, en un férreo –y a veces- desigual enfrentamiento del que la principal damnificada es y seguirá siendo la candidata a la minigubernatura, la senadora con licencia Blanca Alcalá.

Y es que horas antes del acto de campaña del pasado 5 de abril en el que Blanca Alcalá presentó los cinco ejes de su “Visión de Estado”, teniendo a Manlio Fabio Beltrones como invitado especial, los delegados federales en el estado de Puebla fueron “bajados” súbitamente de dicho evento por órdenes de la Secretaría de Gobernación (Segob), con el evidente fin de hacer el vacío al presidente del CEN del PRI.

Todos los delegados estaban invitados y todos habían confirmado su asistencia; no obstante, horas antes de acudir al auditorio del CCU de la BUAP, a través del chat grupal de WhatsApp recibieron un curioso mensaje de la delegada de la Segob, Ana Isabel Allende Cano, pidiéndoles abstenerse de presentarse so pretexto el evitar incurrir en un delito de carácter electoral.

Esto escribió Allende, la que –como se recordará- fue expulsada de la dirigencia estatal del PRI por Blanca Alcalá -incurriendo por cierto en una extraña paradoja “de género”: la primera candidata del tricolor a la gubernatura no confió en la primera mujer líder del tricolor en el estado-:

imagen-allende

La mayoría de los delegados acataron sin chistar la “línea” de la Segob. Obedientes hasta la ignominia, se dieron por enterados, y efectivamente no llegaron al evento encabezado por Beltrones.

imagen-delegados

No obstante, hubo quien, contrariado por el cambio de señal, expresó cierta decepción por no poder acudir a un acto de campaña de su partido, como el gerente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Puebla, Germán Sierra Sánchez.

imagen-sierra

Lo más extraño es que no había, ni hubo, ningún “análisis jurídico” que impidiera que los delegados federales acompañaran a Manlio Fabio Beltrones a la presentación del programa de gobierno de su candidata a Casa Puebla.

La prueba más contundente de ello es que el ex alcalde y ex rector Enrique Doger Guerrero, uno de los priístas poblanos más cercanos a Beltrones, fue el único de los delegados –lo es del IMSS- que sí acudió al auditorio del CCU, sin que algo o alguien lo molestara por “asistir a eventos políticos entre semana”, como argumentó Ana Isabel Allende por instrucciones “de oficinas centrales” de la Segob.

En el fondo, lo sucedido es un reflejo de los graves, graves diferendos existentes entre el secretario de Gobernación y el dirigente nacional del PRI en torno al caso Puebla y en el marco de la lucha por la candidatura del PRI en 2018.

Hay una guerra de titanes entre estos dos factores reales de poder, que no han dejado de jalarse la cobija justo en medio del proceso electoral para renovar la gubernatura de uno de los estados clave en el ajedrez nacional como Puebla.

Mientras uno, el de la Segob, ha quedado marcado y evidenciado por dejar que el PANAL y el PT se sumaran en una coalición al candidato del gobernador Rafael Moreno Valle, el del PRI –junto con el senador Emilio Gamboa- ha venido apretando a aquel ante Los Pinos para que retroceda, lo que básicamente se ha visto expresado en al menos dos muy importantes decisiones: 1) el fallo del TEPJF a favor de la “independiente” Ana Teresa Aranda y 2) el hecho de que el Partido Encuentro Social (PES) haya “chaquetado” de última hora sumándose sorpresivamente a Blanca Alcalá en lugar de Tony Gali, como estaba acordado.

El gran problema es que la principal perjudicada de este auténtico choque de trenes es la candidata del PRI, pues luce como rehén de intereses superiores, los intereses que están jugando la sucesión presidencial y la utilizan tanto para bien como para mal.

Porque si pierde el próximo 5 de junio, hay quien va a ganar en el PRI, tanto a nivel nacional como local. Y en ese verdadero camino de espinas, y de contradicciones, debe transitar de aquí al día de la jornada electoral, le guste o no, quiera o no, con la complacencia del presidente Enrique Peña Nieto, quien al parecer ni ve ni escucha, al estilo salinista -¿o será que todo forma parte de su propio diseño de sucesión?, un maquiavélico plan perfectamente llevado a cabo-.

Hace unos días se dieron a conocer encuestas muy serias que señalan que Miguel Ángel Osorio Chong es el priísta mejor posicionado rumbo al 2018, con el 30% de las preferencias, seguido muy de lejos por el propio Manlio Fabio Beltrones, con el 10%. Números que podrían –podrían- moverse en función de lo que pase el 5 de junio en los 12 estados con elección, incluido este.

A ver si este sábado, cuando el presidente del CEN del PRI regresa a Puebla para acompañar a Blanca Alcalá en un mitin con mujeres, los delegados federales no le vuelven a hacer el vacío, vía WhatsApp y por órdenes de “oficinas centrales” de la Segob.

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply