MANLIO, EL ROSTRO DE LA ¿DERROTA? EN PUEBLA

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La visita del presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera, el pasado sábado a Puebla, dejó más intranquilidad y sentimientos catastrofistas que ánimos triunfalistas en los priístas poblanos. Si había un momento para medir cómo va realmente Blanca Alcalá y para palpar el estado de ánimo de su campaña, ese momento fue sin duda este fin de semana, y la evaluación no es para nada favorable a la causa de la senadora con licencia que busca ser la primera gobernadora del estado en la historia.

Y es que el ex gobernador de Sonora llegó y estuvo, sí, pero estuvo de malas, notablemente molesto, en el acto de su candidata con mujeres en el Lienzo Charro. Vino a cumplir y nada más, desganado, con prisa y, sobre todo, sin írsele a la yugular a la administración estatal, en concreto al gobernador Rafael Moreno Valle, como todos –absolutamente todos los priístas- esperaban –y por lo que se ve, van a tener que seguir esperando-.

Sin argumentos nuevos y sin fe en sus propios dichos. Con un lenguaje corporal que denotaba cansancio, fastidio o ambas cosas. Sin empatía con la candidata ni mucho menos con sus operadores: Estefan, Armenta, Zavala, etcétera.

Como en cámara lenta, su discurso no incendió los entusiasmos del tricolor local y, al contrario, pronunció palabras a medio gas.

Su malestar o incomodidad era tal que se puso a regañar a muchos de los reporteros gráficos que cubrieron el acto en el que la mayoría, casi todas, de las mujeres presentes eran acarreadas de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

A Manlio Fabio Beltrones le molestó que se subieran a la pasarela del templete y no lo dejaran caminar a gusto. Hay que concederle la razón, pues se vio una desorganización total.

Además, sin las cetemistas que llevó Leobardo Soto Martínez, el dirigente estatal de la central obrera, el Lienzo hubiera estado vacío –aunque de hecho lo estuvo a mitad del evento, justo cuando el dirigente nacional del PRI empezaba a hacer uso de la palabra-.

Sin embargo, hay que apuntar que Leobardo Soto apoya en realidad a Tony Gali Fayad, por lo que, en el Lienzo Charro, este sábado, lo que se vivió fue la simulación de un público femenino que en realidad ni siquiera sufragará por Blanca Alcalá. Tal vez por eso se fueron antes de que terminara el mitin.

Eso sí, en el templete colocado para la candidata, quien se hizo acompañar de su señora madre, a quien se vio muy contenta, estuvieron también las novias formales, las parejas secretas y las esposas -todas veinteañeras- de muchos personajes priístas que pasan ya los 50 años de edad y que están más cerca de ser abuelos que galanes de telenovela.

Un acto, dicho por muchos priístas, desangelado, sin el esperado relanzamiento de la campaña de Blanca Alcalá. Por la cara de malestar de Beltrones, su mal humor con sus huestes y con los reporteros, se adivina que lo pensará mucho, pero de verdad mucho, antes de regresar a Puebla de aquí al 5 de junio.

Si las campañas electorales apelan más a las emociones que a las razones, la cosa pinta mal.

El mismo Beltrones, en una entrevista publicada por El Sol de Puebla este mismo sábado, reconoció implícitamente que su candidata va abajo del aliancista Tony Gali, pues dijo que Alcalá va “al alza”, pero no atina a asegurar con firmeza que ganará o que remontará la gran ventaja que tiene el ex alcalde.

A este negro sábado para el priísmo, que en el rostro descompuesto de Beltrones evidenció malos presagios para su causa, hay que sumar que el apoyo del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) no llega y que crece la fuga de operadores del tricolor, para sumarse por todo el estado a la causa del morenovallismo.

Algunos operadores, coordinadores de distrito y RGA (Representantes Generales de Activismo), comentan en corto que no llegan “las vitaminas”, el recurso económico para operar e intentar comprar conciencias, en el esquema piramidal de coacción del voto que utiliza el PRI y el que le da estructura.

La semana pasada, ya casi a la mitad de la campaña, los RGA recibieron la generosa cantidad de 700 pesos para trabajar o reponerse de los gastos que han hecho. Bueno, ni para la gasolina les alcanzó y no hay certeza de que les darán más “vitaminas”.

A los coordinadores de círculo, quienes están por debajo de los RGA, en este esquema piramidal del priísmo, les dieron más, pero apenas 300 pesos adicionales. Ellos y ellas recibieron la caudalosa suma de mil pesotes. Igual, ni para los cafés que han invertido en las charlas para convencer a la gente.

Pero desde el CEN también han puesto otros obstáculos, pues los activistas se quejan de que les cambiaron el formato con que registraban a los “votantes seguros” y que entregaban a México.

Aseguran que ahora es mucho más difícil que los simpatizantes les den todos los datos que se solicitan o de plano muchos de ellos ni siquiera saben llenarlos.

Las cosas se han complicado tanto para los operadores de tierra, que ni los discursos de Blanca Alcalá y de Manlio Fabio Beltrones les traen consuelo y los ánimos que se requieren para sacar avante la elección, que ya comienza con su segunda mitad de campaña formal.

Quienes en el PRI y en el equipo de Blanca Alcalá tienen todavía pensamientos positivos y creen que se puede conseguir el milagro de hacerla la primera gobernadora en la historia de Puebla, reconocen que su meta depende de las circunstancias y de agentes ajenos al tricolor.

Confían que Santa Roxana Luna de los Conflictos Perpetuos y Santa Teresa “Independiente” les hagan el favor de debilitar a Tony Gali.

Tienen las velas prendidas y las oraciones en el rezo diario, pero ya no a su candidata, sino a la casualidad.

gar_pro@hotmail.com

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