EL ADIÓS QUE MUCHOS DIRÁN A SUS CARRERAS POLÍTICAS EN 2018

ELECCIONES. INSTALACIÓN DE CASILLAS

No lo cuente en voz alta, pero muchas carreras políticas llegarán a su fin con las nuevas reglas electorales, que permitirán a los legisladores y alcaldes, que sean elegidos en 2018, aspirar a la reelección, sumado a la reforma que se aprobó en 2013 para que la mitad de las candidaturas sea obligatoriamente para mujeres.

Si de por sí era difícil en Puebla el relevo generacional en los partidos y la erradicación de los cacicazgos y cotos personales y familiares, con la reelección se facilitará la permanencia de “los mismos de siempre“.

A esto se suma que los partidos deben cumplir con la paridad de género y postular a candidatas a diputadas locales y federales, así como en las senadurías, a unos y otras por igual.

Por esto, nada raro será ver cómo hay más de un desesperado que, con chantajes y argucias, busque llegar a la boleta en 2018.

A cualquier precio.

Entregando lo que sea.

Lo que sea.

Hasta el alma.

En verano de ese año, en nuestro estado estarán en disputa seis cargos de elección popular.

En julio dentro de un año, tendremos que cruzar la boleta por diputados (as) locales y federales, senadores (as), alcaldes (as), gobernador (a) y Presidente (a) de la República.

De ahí que muchos, sobre todo varones, vayan a quedar fuera de la jugada.

Entre ellos, algunos pocos, muy pocos, que tienen merecimientos para aspirar a un cargo de elección popular.

Además, la posibilidad de que se queden sin cargo es por varios años o para siempre en lo que resta de sus vidas.

Los diputados locales y federales pueden reelegirse por dos periodos, para sumar 12 años.

Los senadores por un periodo de dos legislaturas más, para 12 años seguidos también.

Los alcaldes pueden estar en sus ayuntamientos seis años.

Encima, Puebla perderá un distrito electoral federal, para pasar de 16 a 15, con un reacomodo territorial y de liderazgos regionales.

Muchas cabeceras cambiarán de sede.

Antes, y así se dio en algunos partidos, la ecuación era sencilla para Puebla, con 16 distritos: 8 para mujeres y 8 para hombres.

Es un error común suponer que los distritos deben ser mitad y mitad en las entidades.

En realidad, la Constitución y la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe) establecen que esa paridad debe darse con base en los 300 distritos de mayoría relativa del país.

Es decir, 150 candidatos y 150 candidatas, en caso de los diputados y diputadas federales.

También en las 200 candidaturas de representación proporcional.

Es decir, en la entidad podrían darse más candidaturas femeninas que de varones o viceversa.

Con la salvedad de que aquel partido o coalición que lo haga podría compensar la paridad en otros estados.

Ocurre lo mismo en la búsqueda de llegar al Senado de la República.

Lo cierto es que el cumplimiento de estas reglas complicará y enterrará muchas carreras políticas.

Varones que aspirarían a una curul o a un escaño bien podrían quedar fuera por el género.

Así le pasó a Juan Carlos Lastiri, el ahora iluso aspirante a la gubernatura por el PRI, cuando en 2012 lo bajaron de la candidatura al Senado, para subir a la suertudísima Lucero Saldaña Pérez.

Ella con buena estrella, porque ha sido ya dos veces senadora.

La primera por la muerte del propietario de ese escaño, Rafael Cañedo Benítez, en 2001.

Entonces ella llegó como suplente.

Y la segunda, por el desplazamiento del hoy subsecretario de la Sedatu.

Las nuevas reglas deben tener a muchos, a muchísimos, preocupados.

Principalmente en el PRI.

Ahí, además de enfrentar los obstáculos de la paridad y las posibles reelecciones, están el debilitamiento electoral, la fuga de sus bases y el descontento social con sus administraciones.

Enrique Peña Nieto es ahora un lastre y no un activo para el tricolor en las urnas.

Por eso verá usted a los Zavala, los Lastiri, los Jiménez Merino, los Doger, los Vega Rayet y un largo etcétera, ocupados -hasta dar nausea- en repartir juguetes, reunirse con militantes, escribir en algunos medios…

En fin, salir en la foto.

Ya no importa cómo y de qué foto se trate.

El tema es salir en ella.

Este 2018 se juegan no solamente un puesto.

Están en vilo sus carreras.

Es decir: sus almas.

Sus vidas enteras.

gar_pro@hotmail.com

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