MORENOVALLISMO TOMA TODO EN EL PAN POBLANO

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Sin oposición, por la debilidad de los miembros de El Yunque, que perdieron el partido, el poder municipal y ahora hasta el decoro y la vergüenza, el morenovallismo, con la esposa del ex gobernador, Martha Érika Alonso de Moreno Valle, a la cabeza, confirmó este fin de semana que tiene (y ha terminado de tomar) todo en el Partido Acción Nacional (PAN). Ratificó, como ha venido ocurriendo en cada oportunidad, el control absoluto de las comisiones del Consejo Estatal, desde donde mantiene la última y la única palabra rumbo a 2018.

A pesar de los débiles amagos de resurrección de los yunquistas, heridos políticamente de muerte por los últimos casos de corrupción de sus principales representantes, ventilados por los medios de comunicación, el morenovallismo ratificó su hegemonía en la pasada sesión estatal.

No tiene adversario.

No lo ha tenido.

Al menos hasta hoy.

Son ocho las comisiones que definirán e incidirán en el rumbo y los nombres de los candidatos para 2018.

Primordialmente, de la candidata o candidato a la gubernatura, para el que cada vez se ve más viable la unción de Martha Érika Alonso.

Su caso pareciera que ya solamente está supeditado al futuro de Rafael Moreno Valle en la interna presidencial del PAN.

La Comisión Estratégica de Campaña la preside Jesús Giles Carmona, el presidente estatal, y la secretaria es la propia Martha Érika, quien en realidad manda en ese partido desde su cargo de secretaria general.

Ese órgano partidista, en el que también está Rafael Moreno Valle, decidirá los pasos en las contiendas interna y constitucional de 2018.

Es un “war room” institucional y plenipotenciario de facto.

También están ahí Jorge Aguilar Chedraui, presidente de la Junta de Gobierno del Congreso local; el diputado local y presidente del PAN en la capital, Pablo Rodríguez Regordosa; la titular del Instituto Poblano de la Mujer, Verónica Sobrado Rodríguez; el magistrado Roberto Grajales Espina, y el (impresentable) alcalde de Teziutlán, Antonio Vázquez Hernández.

Todos, ellos y ellas, morenovallistas químicamente puros.

En su conjunto, un equipo que ha dado resultados tangibles.

Al últimamente vapuleado Jorge Aguilar, esa posición además le viene a pedir de boca en su aspiración a la candidatura a la presidencia municipal de Puebla capital.

Un adversario del ex secretario de Salud para esa posibilidad, Mario Riestra Piña, también alcanzó una muy buena trinchera, como presidente de la Comisión de Formación Política.

Desde ahí, el también secretario general del ayuntamiento capitalino podrá, sin duda, llevar mano para allegarse y formar nuevos cuadros.

Con ellos podría fortalecer su estructura para 2018.

Estas posiciones, de uno y otro, le ponen pimienta a la lucha por la postulación del PAN a la alcaldía.

En el reparto de posiciones hay otros claramente beneficiados.

Con ellos se entierra a la oposición interna y se salvaguarda también la etiqueta de panistas de cepa.

El Yunque ya no puede utilizar el argumento de que no hay verdaderos albiazules en las comisiones clave.

Jesús Zaldívar Benavides, director del Conalep, es cabeza en Vigilancia, la comisión que se encarga de revisar el cumplimiento de normas y estatutos.

También, del correcto uso de los recursos del partido, con “las más altas facultades”, según establecen los Estatutos Generales de Acción Nacional.

Su llegada a esa posición es sin duda una muestra de su franca cercanía con la secretaria general, Martha Érika Alonso.

En tanto, Israel Mancilla, recién nombrado magistrado del Tribunal Superior de Justicia, y uno de los operadores de mayor confianza de la esposa del ex mandatario, encabeza la Comisión Auxiliar de Orden y Disciplina Intrapartidista.

Este órgano del PAN tiene a su cago, de acuerdo con el Artículo 135 de los Estatutos, las resoluciones de sanción, suspensión, inhabilitación y expulsión de los militantes.

Y, ni más ni menos, éstas son “definitivas“.

En donde se levantaron muchas cejas, fue en el nombramiento de la Comisión de Fortalecimiento a la Función Pública.

Ésta la preside el alcalde de San Andrés Cholula, Leoncio Paisano, tan señalado por corrupto.

“¡La Iglesia en manos de Lutero!”, fue la expresión entre dientes de varios en la sesión del sábado pasado.

La alineación incluye a panistas de origen ancestral en Puebla y en su momento ligados al ex alcalde Eduardo Rivera Pérez, como la ex diputada Leonor Popócatl, en Estudios y Plataforma Política.

Si bien el morenovallismo tiene la supremacía, también se cuidó la forma y el fondo.

Para quienes acusan sectarismo, como el ex senador Humberto El Tigre Aguilar Coronado, también hay resquicios de vacuna para ese mal.

En la conformación de este equipo que tomará las definiciones para las batallas electorales que vienen, no metió la mano el gobernador Tony Gali Fayad.

O no, aparentemente.

Así demostró que es congruente y que no está en su ánimo la disputa con el morenovallismo.

Al contrario, hay respeto y coordinación.

La meta es compartida.

La cita es la misma: 2018.

gar_pro@hotmail.com

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