TRUMP, LOS POBLANOS DEPORTADOS Y LAS REMESAS: EL CUENTO DE AHÍ VIENE EL LOBO

FOTOGALERIA-NIÑOS INMIGRANTES

Los primeros cinco meses de la administración de Donald Trump, cuatro de ellos ya completos, han quedado muy lejos de ser la calamidad que se esperaba para los poblanos y mexicanos en general que viven en Estados Unidos, principalmente para los indocumentados. Las cifras menores de deportados y los montos a la alza de las remesas que han enviado los paisanos muestran que, en comparación con el último año y, en promedio los dos periodos del presidente Barack Obama, fueron peores para ellos. Con el republicano, hasta ahora, las repatriaciones forzadas han caído en 35.8 por ciento, en contraste con los mismos primeros cinco meses de 2016.

Y la explicación puede resultar sencilla: la nueva administración de la Casa Blanca no termina de ubicarse en el poder y, en consecuencia, mantiene un escaso margen de efectividad para concretar las amenazas y decretos xenofóbicos que emitió.

También, que los migrantes han aprendido a estar alertas y cuidarse mejor de la Migra. Ya sea por una u otra razones, hasta ahora, no ha ocurrido la gran catástrofe que se preveía. Ha quedado, por ahora, en una alegoría del cuento de “Pedro y el Lobo“: - ¡Socorro, el lobo! ¡Qué viene el lobo!.. Pero no llegaba… aún.

De acuerdo con el seguimiento de la Delegación del Instituto Nacional de Migración (INM), que encabeza en Puebla Karla Morales Aguilar, en los primeros cinco meses de 2016, Estados Unidos deportó a 4 mil 820 poblanos.

En tanto, en el mismo periodo del actual año, apenas se han registrado 3 mil 129 repatriaciones forzadas. La reducción es ligeramente superior a 35 por ciento.

Apenas llegó febrero, primer mes completo de la administración Trump, quien rindió juramento el 20 de enero, se vio la disminución.

En el segundo mes de 2016 se registraron 700 deportaciones de poblanos; en tanto que en febrero de este 2017, la cifra llegó a 632.

Así ha ocurrido en los meses siguientes: marzo de 2016: mil 077; marzo de 2017: 610; abril de 2016: mil 196; abril de 2017: 526; mayo de 2016: mil 228; mayo de 2017: 642.

La disminución en estas cifras oscuras para los mexicanos tiene correspondencia a nivel nacional.

Obama, en sus dos periodos de cuatro años, expulsó a más de 2.8 millones de mexicanos. Un promedio cercano a 30 mil por mes.

En lo que va de la administración del magnate, el promedio mensual es apenas de 12 mil 700.

Es muy temprano para cantar victoria y suponer que de esta misma manera se comportará el gobierno de Trump, quien como una de sus principales promesas de campaña ofreció expulsar a todos los indocumentados que “le quitan las fuentes de trabajo” a los estadounidenses, según su visión.

La verdad es que la administración federal y las estatales de la Unión Americana que se han sumado a este ánimo persecutorio contra los migrantes, no tienen la infraestructura necesaria para llevar a cabo la cacería que se prometió.

Encima, el Congreso no ha dado su luz verde al incremento presupuestal para contratar a más de cinco mil agentes adicionales de la Patrulla Fronteriza (U.S. Border Patrol), que tiene casi 21 mil efectivos actualmente.

También ha sido ignorada su petición de recursos por 2 mil millones de dólares para la construcción del muro fronterizo.

De hecho, Trump tuvo que sacar de su petición de presupuesto esta partida, ante la evidencia de que no habría consensos.

Otra cifra que habla de que los poblanos en Estados Unidos -que se calculan en 2.5 millones, de ellos poco más de 600 mil indocumentados- tienen trabajo y relativa estabilidad, son las remesas.

En el primer trimestre de 2017, llegaron al estado 379 millones de dólares, uno de los montos más altos desde 2012 para este periodo.

Entre enero y marzo pasados, el municipio de Puebla fue el de mayor captación a nivel nacional, con 99.6 millones de dólares, por encima de lo que ingresó por remesas, por separado, a entidades como Aguascalientes, Sonora, Colima, Tlaxcala, Yucatán, Tabasco, Quintana Roo, Campeche y Baja California Sur, de acuerdo con el Banco de México (Banxico).

Hay una explicación lógica también a este comportamiento.

Ante las amenazas de Trump de deportaciones masivas y de algunos congresistas republicanos de gravar estos envíos, los paisanos se han apresurado a enviar dinero a sus familias.

Falta mucho por delante de la era Trump, incluso si no es reelecto en 4 años.

Sin embargo, llama la atención la distancia entre las previsiones pesimistas y la realidad.

Finalmente, Trump no es como lo pintan.

Aunque eso no garantiza que no pueda ser peor.

gar_pro@hotmail.com

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