PASAJES DE LA GUERRA INTESTINA EN MORENA PUEBLA

AMLO

Lejos de amainar, la guerra intestina en el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) tendrá en las próximas semanas una súbita escalada con la designación, a través de la pantomima de las encuestas, de las candidaturas al Senado de la República, las 217 presidencias municipales y los abanderados a las diputaciones locales. El pleito ácido entre los “originales” y los neomorenistas, que alcanzó ya niveles de combate sucio, plagado de descalificaciones cáusticas, luego del nombramiento del senador ex perredista Miguel Barbosa, como virtual candidato a la gubernatura, no parará. Lo peor está por venir.

MORENA se desquebraja y ese 15 por ciento que distintos estudios demoscópicos le dan en las preferencias electorales puede desplomarse.

Sin que hasta ahora el mesías de ese partido, Andrés Manuel López Obrador, ponga orden en Puebla, el morenismo, enredado en el efecto cangrejo, avanza pero hacia la derrota.

Sin hacer la reflexión de que su mismo líder moral y presidente de partido fue priísta en su juventud, y que buena parte de sus cuadros destacados, quienes toman las decisiones, vienen de otros partidos, los “originales” se han lanzado rabiosamente contra Barbosa y es previsible que esta actitud se repita en muchos otros casos, una vez que se determine el resto de las candidaturas.

En tanto, el ex presidente del Senado tampoco ha contribuido a la calma de ánimos –lo que en el priato llamaban la operación cicatriz–, al mostrar su soberbia y presumir que aplastó por 20 puntos a su adversario interno, Enrique Cárdenas Sánchez, ex rector de la Universidad de las Américas Puebla (UDAP) y director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Al afirmar además que no necesita a los resentidos de MORENA y que allá ellos y sus corajes y berrinches, el de Zinacatepec no contribuye a la unidad, se muestra bocaza y no sabe ser honorable ni humilde en la victoria.

MORENA es hoy una cantina en la que se libra una batalla campal (es metáfora).

Si un “original” sale a descalificar en conferencia de prensa a algún neomorenistas, al otro día de este bando surge “esporádicamente” alguien que también convoca a los medios, para desmentir y apuntalar a su gallo.

Como quien tramperamente le da un golpe al primero y éste le devuelve el porrazo estrellándole una copa en la cara.

La conducta cantinera de los morenistas, los nuevos y los de ayer, continuará, de eso no hay duda.

Y es que en las candidaturas a las 217 alcaldías, las 41 diputaciones locales –26 de mayoría relativa y 15 plurinominales–, las 15 federales –más las que puedan otorgarse en la lista de Cuarta Circunscripción por la vía de representación proporcional– y las fórmulas al Senado, MORENA deberá echar mano de los recién llegados, si es que quiere presentarse con competitividad a las urnas.

En pleno terreno de la especulación y como evidencia del nerviosismo interno, para la Cámara Alta han surgido como posibilidad para encabezar en primera fórmula esas candidaturas los nombres de Fernando Manzanilla Prieto, cuñado incómodo del ex gobernador, y el fraudulento e impresentable diputado federal Alejandro Armenta Mier.

Los dos son neomorenistas. El primero ex panista y ex morenovallista y el segundo ex priísta y ex marinista.

Antecedentes que enardecerán, sin duda, a los “puros”, si es que se les entregan las candidaturas.

El debate además se libra entre el pragmatismo y la ideología genuina. Entre privilegiar el triunfo, con quien sea, o preservar los principios; ese es el dilema de MORENA.

Las campañas cándidas ya no son opción para un partido que, además, encabeza en la persona de López Obrador las simpatías ciudadanas hacia la elección del próximo Presidente de la República.

Basta darle una revisada a las listas de potenciales candidatos con capacidad de dar la pelea en tierra, para advertir que hay muy pocos “puros”.

Además, quienes, por experiencia y conocimiento, representan opciones viables de triunfo, son ex priístas, ex perredistas, ex de Movimiento Ciudadano (MC) y hasta del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

Los “originales” que han salido a los medios de comunicación a quejarse –en muchos casos con justa razón y sobrados argumentos– de la “perversidad” de Barbosa, por ejemplo, son célebres desconocidos, hasta para el círculo rojo.

¿A usted le dice algo el nombre de Óscar García Canseco, quien ha propuesto crear el “Frente Amplio contra las Imposiciones”? A mí tampoco.

Más que lodo, los morenistas se arrojan al rostro bosta y se pillan algunos con la boca abierta.

Si hasta ahora, tan solo por una candidatura, la de Casa Puebla, han llegado a tal grado de beligerancia, la definición del resto de las postulaciones en el estado para 2018 se prevé que será un cataclismo.

¿Qué hará el mesías tropical para evitar que a sus pupilos les llegue el Día del Juicio Final?

Sólo Andrés Manuel lo sabe… si es que algo planea hacer.

gar_pro@hotmail.com

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