Los Nuevos Aires de Sexenio (la Mudanza)

March 7th, 2011

Mario Alberto Mejía

El 28 de mayo de 1996, hace casi quince años, nació La Quinta Columna en las páginas de El Universal de Puebla.

Desde entonces ha tenido una trayectoria singular.

Luego de dos años y cinco meses de polémicas publicaciones, La Quinta Columna dejó el diario de Rodolfo Ruiz y se embarcó al periódico Cambio, de Fernando Alberto Crisanto.

Por razones de derechos de autor, y una vez que El Universal siguió publicando La Quinta Columna, surgió laquintacolumna de mario alberto mejía, con lo que el lector poblano se encontró con dos publicaciones con el mismo nombre.

Meses después, El Universal abandonó el disputado título y el quintacolumnista se quedó solo en la marea revuelta.

Una nueva mudanza se dio el 7 de mayo de 2001, cuando el autor y su columna se trasladaron a las páginas de un producto novedoso: Intolerancia Diario.

El último día de septiembre de 2004, laquintacolumna se mudó de nuevo.

Y fue otra vez el diario Cambio su nuevo y cálido hogar.

Dos años después, el naciente portal del mismo nombre recibió a la columna de marras y marcó felices derroteros.

Pero la errancia sin fin nunca termina.

El 27 de marzo de 2008 apareció el primer ejemplar del periódico El Columnista y en sus páginas reapareció la multicitada.

(Hace quince días, luego de una turbulencia poco feliz, la columna salió con su autor de tan añorado proyecto).

Otra estancia afortunada se dio en febrero de 2009, cuando el periodista Arturo Luna Silva y el empresario Eduardo Rivera Santamaría fundaron Puebla on line y la admitieron, generosos, en su seno.

Hoy un nuevo proyecto reclama este producto: Grupo Editorial Sexenio, encabezado por los muy jóvenes y talentosos empresarios Gerardo Islas Maldonado, Alejandro Gallego Basteri y Benjamín Paz.

El grupo dirige una revista llamada así: Sexenio, misma que muy pronto empezó a ganar espacios en el ámbito nacional.

También cuenta con un portal inteligente: www.sexenio.com.mx.

Pero hay más: en fecha próxima darán a la luz pública una revista de sociales y un semanario sumamente ambicioso.

Y hay más…

Pero esa es otra historia.

Por lo pronto, laquintacolumna renacerá en este nuevo espacio y seguramente se fortalecerá con la nueva sangre.

No podía ser de otra manera: la crisis –dice el I Ching- es sinónimo de oportunidad.

A partir de mañana espero a los veinte lectores de siempre en el nuevo y reluciente hogar.

Los Tiempos Políticos de la Quinta. Cuando esta columna nació en 1996 las cosas en Puebla estaban así:

Manuel Bartlett Díaz era el gobernador.

Melquíades Morales, senador de la república.

Mario Marín, secretario de Gobernación.

Rafael Moreno Valle, presidente para América Latina del Dresdner Bank.

La Quinta Columna fue un crítico voraz del gobernador Bartlett y, fuera de toda modestia, su estilo contaminó –para bien y para mal- a las columnas de la época y a las de los años siguientes.

Hoy, todavía, surgen columnas con ese estilo que marcó la susodicha.

Otro sexenio difícil fue el que recién concluyó.

Sobre todo entre el 2005 y el 2007, cuando el programa radiofónico del mismo nombre fue censurado.

Todas estas historias, pues, nos hablan de marasmos, polémicas y debates intensos.

Es la naturaleza de esta columna.

Así nació, así seguirá.

Eso sí: con las nuevas reglas del juego: entre la sensatez y la pasión.

Las Alianzas, los Desencuentros y la Casita del Terror

March 6th, 2011

Mario Alberto Mejía

El poder de Televisa no está a discusión.

Una grabación telefónica entre Raúl y Adriana Salinas de Gortari, difundida por Joaquín López Dóriga en el noticiero estelar, puso en la picota al ex presidente de idénticos apellidos y suscitó una controversia brutal.

Un video en el que se observa a René Bejarano recibiendo dinero y ligas (más dinero que ligas) de las manos del empresario argentino Carlos Ahumada exhibió las malas artes de los perredistas cercanos a Andrés Manuel López Obrador y puso en jaque a este grupo político en vías de los comicios del 2006.

Una embestida contra el ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y la propagación de que el mismo era un peligro para el país contribuyó al triunfo cerradísimo de Felipe Calderón Hinojosa y legitimó su llegada a Los Pinos.

Todo esto y más se ha fraguado en la principal televisora del país o en los ranchos o residencias de Emilio Azcárraga Jean y Bernardo Gómez: el uno y el dos, respectivamente, de la poderosa empresa.

Esto viene a cuento porque nos queda claro, clarísimo, que, más allá de los intereses económicos, la relación ya formalizada entre el gobernador Rafael Moreno Valle y Televisa tiene que ver con los intereses políticos y de futuro.

El perfil del gobernador de Puebla resulta interesante para quienes han contribuido a crear o destruir a algunos de los actores políticos más importantes del país.

Prácticamente todos los días, en las últimas semanas, hay cuando menos una nota relacionada con Moreno Valle en los principales noticieros de la empresa.

Los espacios, es evidente, están más que abiertos a destacar los logros de la nueva administración.

En este contexto, los enemigos del gobernador -o aquellos que pretendan vulnerarlo con campañas perversas- se toparán con un aliado que está dispuesto a lanzar proyectiles mortíferos a la menor insinuación.

Ya lo vimos durante dos días con el caso Henaine, en el que quedó evidenciado y manchado Mario Marín Torres.

Cierto: el ex gobernador cuenta todavía con varios aliados en la prensa local, tanto electrónica como escrita.

Pero la duda mata:

¿Qué puede esa prensa ante una embestida de Televisa?

Un solo minuto en un horario Triple A basta para poner a temblar a cualquiera.

Y más tratándose de un personaje tan singular como Marín Torres, a quien Televisa le guarda un lugar especial en sus programas de parodias y de campañas negras.

Marín lo sabe y por eso, y por lo pronto, ya metió en un baúl su hiperactivismo mostrado en los primeros días del nuevo sexenio.

El mensaje siciliano presentado en el noticiero de López Dóriga cumplió su efecto y llegó hasta las oficinas de su Notaría, misma que está en espera de las luces verdes que pondrán a su titular nuevamente en circulación en materia de fe pública.

Las guerras se ganan en la televisión nacional, no en la prensa local.

Y eso lo sabe el gobernador Moreno Valle, proyecto más que visible del clan de Televisa.

La Casita del Terror del Marinismo. El escenario no podía ser más patético:

Oficinas sin internet.

Computadoras chatarra.

Archiveros vacíos.

Paredes descascaradas.

Humedad visible en techos y paredes.

Focos fundidos.

Vehículos inservibles.

Personal ficticio.

Todo esto y más se encontró el nuevo gobierno cuando se hizo del control de las oficinas de Casa Aguayo y las diversas dependencias.

Una casa del terror es poca cosa ante la truculencia que encontraron los nuevos funcionarios.

Hoy, poco a poco, las cosas empiezan a normalizarse.

La duda mata:

¿En esas condiciones trabajaron sus antecesores?

Y sí, faltaba más, la respuesta es afirmativa.

Ni en Palmarito Tochapan había tantas deficiencias.

Lo que el Tiempo se Llevó (¿Dónde Quedó Scarlett O’hara?) Atrás quedaron los escándalos y las protestas generados por la desaparición de la Secretaría de Cultura y la aprobación de la Ley de Medios.

(Una hábil operación de Luis Maldonado Venegas, secretario de Educación Pública, desactivó las críticas y los señalamientos, y los convirtió en elogios desmedidos al Consejo Estatal para la Cultura y las Artes).

Atrás quedarán también las descalificaciones contra la construcción del CRIT (del Teletón) y la alianza entre Televisa y Moreno Valle.

La nueva agenda viene cargada de otros temas como las reformas política y electoral.

Ya se verá en su momento.

Un Apunte Necesario. A partir de este martes el lector podrá leerme en www.sexenio.com.mx., un ambicioso e inteligente proyecto editorial que encabezan los jóvenes empresarios Gerardo Islas Maldonado y Alejandro Basteri.

Mañana: los detalles.

La Metamorfosis de Kafka en la Puebla de Moreno Valle

March 3rd, 2011

Mario Alberto Mejía

Una de las paradojas más claras de la transición fue que los aduladores gubernamentales se mutaron, al cambio de administración, en críticos acérrimos.

Desde su perspectiva, el sexenio de Mario Marín Torres fue pródigo en seguridad pública (cero asaltos, cero robos), en transparencia (cero opacidad), en legalidad (cero donaciones irregulares) y en honestidad (cero corrupción).

El caso más grave del sexenio, el caso Marín-Cacho, fue un tema menor para ellos: una muestra clara de la perversidad de Televisa y los enemigos del gobernador.

Siempre firmes, siempre del lado de la razón gubernamental, a nuestros personajes les quedó claro desde un principio que la voz de Mario Marín era su voz, pero no era su voz.

Así lo plantearon públicamente y, en consecuencia, jamás admitieron que hubiese irregularidad alguna en la conversación entre Kamel Nacif y el multicitado.

Hoy, en contraste, ya con Marín fuera del gobierno, la mirada crítica –guardada en un clóset durante seis años- regresó con fuerza.

Y un nuevo discurso se fue a vivir con ellos.

Desde su perspectiva, ahora en Puebla ya no hay seguridad pública (el oro de los moros se perdió), no hay la menor transparencia (la opacidad ya tiene dueño), no hay legalidad en las acciones (se favorece a un consorcio poco claro) y de honestidad mejor ni hablamos.

Todo es criticable: los despidos en las estructuras del gobierno, la espantosa y temible “ley mordaza”, la presencia de Javier López “Chabelo”, la delgadez sospechosa de Lucerito…

Algo es claro: la vida en Puebla cambió desde el primero de febrero.

Veamos:

Antes, cuando un ladrón entraba un banco y lo asaltaba no había obstáculos en su camino.

Simplemente ingresaba como cliente, se acercaba a un cajero, sacaba su pistola, vaciaba las arcas y se iba muy orondo.

La nota, pues, no era asunto de ocho columnas y, mucho menos, comentario febril en el Twitter.

Hoy, cuando las fuerzas de seguridad repelen a los asaltantes y se desata la natural balacera, se habla de inseguridad y de violencia en las calles.

No hay quien pondere el resurgimiento de las fuerzas policíacas ante los amigos de lo ajeno.

Al contrario: se dimensionan los hechos y se concluye con sabiduría marinista: “Puebla ha dejado de ser un estado seguro”.

La instalación de la primera piedra del CRIT es motivo de sátiras y críticas.

Televisa es para ellos la representación de todo lo oscuro, de todo lo indeseable.

Los niños que serán beneficiados con la obra poco importan.

Se trata de lanzar bolas de lodo a la velocidad de un Teletón.

No podía ser de otra manera.

Es la metamorfosis de Kafka en la Puebla de Moreno Valle.

Una Alianza Estratégica: Moreno Valle y Televisa

March 3rd, 2011

 

Mario Alberto Mejía

Desde los años sesenta, Televisa (antes Telesistema Mexicano) es un factor de poder en México.

En esos tiempos, siempre puntual, aparecían la voz y la imagen de Jacobo Zabludovsky, el Enrique Montero Ponce del primer mundo, quien inevitablemente servía de correa de transmisión del presidente en turno.

(Hoy, por más que se quiera lavar la cara, sigue siendo uno de los prototipos del Sistema mexicano).

Eran los tiempos del sometimiento absoluto, del “sí, señor”, dek “como usted diga, señor presidente”.

Vaya: hasta Julio Scherer García, en su condición del diario Excelsior, ocultó –por petición de Los Pinos- los sangrientos sucesos del 2 de octubre de 1968.

Pero volvamos a la “Fábrica de Sueños”.

En los setenta, Zabludovsky cumplió a cabalidad su papel de vocero oficial y Televisa se convirtió en un poderosísimo factor de opinión en los temas políticos y económicos.

Y más: empezó a fungir, informalmente, como la verdadera Secretaría de Educación Pública en el país.

Con Carlos Salinas de Gortari, en palabras del “Tigre” Emilio Azcárraga Milmo, los empresarios de la televisora se volvieron “soldados del Sistema”.

Sin embargo, el despegue definitivo llegó cuando Emilio Azcárraga Jean asumió el control del consorcio y lo puso por encima –en palabra de Jenaro Villamil, autor de “El sexenio de Televisa” (México, Grijalbo, 2011)- de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

Es decir: cuando lo convirtió en un poder fáctico a plenitud.

Todo esto tiene que ver con lo que hoy veremos en Puebla: la buena, excelente, relación del gobernador Rafael Moreno Valle y el muy poderoso Azcárraga Jean.

El foro no podía ser mejor: la colocación de la primera piedra del CRIT, que operará la Fundación Teletón, brazo humanista de la televisora,

Esta alianza no es nueva ni gratuita, una vez que inició durante la campaña de Moreno Valle y se ha mantenido hasta ahora con una fuerza singular.

Nada que ver con la pésima relación que tuvo con Televisa el ex gobernador Mario Marín Torres, víctima ideal para el consorcio durante los días más duros del caso Lydia Cacho.

Esta alianza –la de Moreno Valle y Azcárraga Jean- continuará sin duda en los próximos años.

Incluso podría crecer.

Y es que el gobernador de Puebla es el prototipo del político ideal para el ejecutivo más influyente de Televisa: Bernardo “Bernie” Gómez.

¿La razon?

Que Moreno Valle es cuando menos bilingüe, se educó en Harvard, fue directivo de un banco alemán, vivió en Manhattan, ya fue diputado y senador de la República, y las finanzas son su hábitat natural.

En ese sentido, no pierda el lector de vista el proyecto poblano de la empresa.

Sobre todo en los años por venir.

Y aunque hay quien desdeña su poder fáctico, lo cierto es que el consorcio es hoy en día el mejor trampolín en la política nacional.

Llueve Sobre Mojado (Los Convenios de Publicidad). Ahora resulta que los asaltos y los robos son cosa nueva en Puebla.

Seriedad, señores.

En tiempos de Marín y los priístas, los robos, los asaltos fueron cosa común.

Y nadie se espantó de ellos.

Menos aún: nadie se puso a contarlos día por día, tal y como hoy ocurre.

No podía ser de otra manera: los marinistas en los medios tienen una prisa inusitada por evidenciar a Moreno Valle.

¿El fin?

El mismo de la polémica de la Ley de Medios: los convenios de publicidad.

Los malditos.

Los deseados.

Los lejanos.

El Primer Mes del Morenovallismo

March 1st, 2011

Mario Alberto Mejía

Ayer se cumplió el primer mes del gobierno de Rafael Moreno Valle.

Nada que ver con los primeros días de Gabino Cué en Oaxaca, donde la ingobernabilidad es el mole negro de todos los días.

Nada que ver tampoco con los malos augurios que empezaron a recorrer Puebla luego del triunfo en las urnas del hoy gobernador.

Por encima de los reclamos populares, en el sentido de enjuiciar al ex gobernador Mario Marín, Moreno Valle ha ponderado la gobernabilidad.

Lo más sencillo hubiese sido perseguirlo a él o a sus principales funcionarios, exhibir documentos poderosos, pruebas de enriquecimiento inexplicable, grabaciones vergonzantes.

No fue así.

El camino que eligió no es tan popular, pero sí responsable.

Quien sí recorrió esa brecha fue Gabino Cué.

Ahí están los resultados: una opinión pública enfebrecida y un ex gobernador impune.

En efecto: Ulises Ruiz no resiente las críticas del gobernador y aparece en todos lados con una sonrisa cínica.

Sabe que nada le afectará en el fondo.

Y más: su partido, el PRI, se ha dedicado a protegerlo.

Durante el primer mes del nuevo gobierno se han suscitado escenas contundentes: el litigio público contra Ricardo Henaine, la despenalización de la difamación y la calumnia, la cesión de un predio donde se construirá el CRIT, las reformas urgentes de la administración pública y el don de la ubicuidad del huésped de Casa Puebla.

En este escenario no han faltado los brotes de inconformidad promovidos, entre otros, por el marinismo.

Ahí están, por ejemplo, la gesticulación exagerada frente a la debatida Ley de Medios, la defensa a ultranza de los despedidos del gobierno y las celebraciones perversas de un tiroteo frente a La Vista.

Los dos últimos casos son elocuentes.

Los abogados de los despedidos no aclaran que una buena parte de estos eran “aviadores”.

Es decir: que cobraban un salario sin trabajo de por medio.

El defensor en turno, el diputado Óscar Aguilar, no escatima las críticas.

Olvida algo: que alguna vez fue titular de un instituto que todavía huele a coladera.

El segundo caso es ofensivo.

Y es que ante un asalto con violencia ocurrido sobre la Vía Atlixcáyotl no faltaron las voces que exclamaron, en referencia a Moreno Valle, “bienvenido a la realidad”.

En otras palabras: celebraron que se haya dado el tiroteo (un hecho aislado) y se lo adjudicaron al gobernador.

Mayor perversidad es impensable.

En síntesis: este primer mes ha sido rico en actos de gobierno.

Del tamaño de los lloriqueos ha sido la eficacia de los mismos.

Henaine en la Mira de Televisa

March 1st, 2011

 Mario Alberto Mejía  

Un reportaje de Televisa sobre Valle Fantástico nos recordó a todos el mensaje que el gobernador Rafael Moreno Valle le envió, en el contexto de su toma de posesión, al empresario Ricardo Henaine en el sentido de que el gobierno poblano iniciaría los trámites para recuperar el polémico predio.

Y algo más: nos dejó en claro que la hiperactividad política de Mario Marín Torres –quien está en precampaña por la candidatura del PRI al Senado de la República- no es bien vista en Casa Puebla.

En la primera parte de una serie de reportajes que anunció ayer Joaquín López Dóriga en el noticiero estelar de Televisa, el reportero Mario Torres entrevistó a la ecologista Verónica Mastretta -una de las más duras críticas de Henaine-, quien le aclaró a la audiencia que Valle Fantástico era en realidad “Fraude Fantástico”, tal y como bautizó el parque de diversiones el periodista Valentín Varillas.

El reportero entrevistó también al consejero jurídico del nuevo gobierno, Juan Pablo Piña Kurzcyn, mismo que dio detalles de las irregularidades que se dieron en el marco de la adquisición del predio.

Horas antes, López Dóriga adelantó que en su noticiero presentaría dicho reportaje, lo que le generó fuertes críticas de twiteros poblanos, a quienes llamó “defensores del Góber Precioso”.

Las críticas arreciaron a lo largo del día, por lo que el periodista de Televisa asentó que pese a todo presentaría el reportaje.

Todo esto se da a tres días de que el gobernador Moreno Valle coloque la primera piedra de lo que será el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT).

(Los críticos de esta obra dicen que el gobernador en el fondo está haciendo lo mismo que hicieron sus antecesores en el caso Henaine, aunque no hay un solo punto de comparación, una vez que el CRIT beneficiará a miles de niños discapacitados, a diferencia de los “fierros viejos” -Bartlett dixit- que conforman Valle Fantástico. En otras palabras: el CRIT es un tema popular y bien visto por la gente dígase lo que se diga).

Hay que apuntar que el CRIT -programado originalmente para construirse en el 2012- fue posible gracias a las buenas relaciones que Moreno Valle tiene con los directivos de la Fundación Teletón.

La inversión inicial del gobierno del estado será de cien millones de pesos, en tanto que la Fundación Teletón aportará doscientos.

Posteriormente, y a lo largo de una década, el gobierno poblano habrá de entregar 38 millones de pesos anuales.

La operación del CRIT estará a cargo de la citada Fundación.

Volviendo al reportaje, es claro que hay algo que no cuadra en la relación entre el gobernador y el ex gobernador.

Algunas acciones recientes, en las que se ha visto la mano de Marín, han encendido las luces rojas de Casa Puebla.

No podía ser de otra manera.

Marín ha convertido su Notaría en un espacio político al que acuden diputados, presidentes municipales y dirigentes del PRI para recibir “línea” en contra de algunas acciones del gobierno estatal.

Además, son cotidianas las giras que el ex gobernador realiza por el interior de Puebla.

El reportaje de ayer, en pocas palabras, es una señal inequívoca de que los míticos acuerdos entre ambos personajes pueden ser efímeros y estar colgados de la rama más débil de uno de los árboles de Casa Puebla.

Y algo más: el caso Henaine ya llegó a Televisa.

Y eso, créame, no es cualquier cosa. 

El Correo del Bar. Nuestro agudo lector Ignacio de la Torre, especialista en temas de Seguridad Pública, envió el siguiente correo:

“Definitivamente combatir a las mafias que durante años han mangoneado y usufructuado las cárceles poblanas, es una tarea de titanes, por lo tanto lograr la salida de monseñor Aldo Enrique Cruz Pérez, como Director General de Ceresos, siempre se supo que era punto menos que imposible, por lo tanto el Secretario de Seguridad Pública Ardelio Vargas Fosado, tuvo que aguantar vara y comerse su coraje, cuando desde los más altos niveles llegó la orden de ratificar al funcionario de marras, para que de ese manera el gobierno poblano pudiera quedar bien con las altas jerarquías eclesiásticas.

“Sin embargo, en lo que pienso, no debe dar un paso atrás, es en solapar a los ‘protegidos’ de monseñor, como es el caso del comandante Gustavo Flores Carpinteyro, actual jefe operativo de Seguridad y Custodia en el Cereso Regional de San Pedro Cholula, quien es el enlace de Aldo Enrique Cruz, para mover los hilos de toda clase de oscuras componendas en esa prisión.

“Pese a que Gustavo Flores (a) El Vampiro Canadiense, se encuentra boletinado en todos los ceresos distritales y estatales, en los que ha sido cesado de manera fulminante por sus conocidos abusos y maltratos físicos y psicológicos a los reos, en Cholula, nadie lo puede tocar ni con el pétalo de una rosa, porque goza de la bendición celestial.

“En definitiva, creo que en este sexenio, sin duda alguna se consumará la canonización de monseñor Aldo Enrique, ¿Pero esa protección también alcanzará a sus compinches?

“El expediente de ‘El Vampiro Canadiense’ es oscuro y muy voluminoso, pero el anda muy quitado de la pena porque en el Ayuntamiento de San Pedro Cholula, nadie lo puede tocar mientras Aldo Enrique Cruz siga siendo el mandamás en los Ceresos.

“Y qué….. ¿El Secretario Ardelio Vargas está pintado?”.

Los Sueños de Henaine Engendran Monstruos

February 27th, 2011

Mario Alberto Mejía

Ricardo Henaine se equivocó al plantear la mudanza del Puebla de la Franja.

Y es que los aficionados poblanos son estrictamente celosos en ese tema.

Mejor dicho: hipersensibles.

Simplemente no les gustan los coqueteos con otros estados como Veracruz, donde Henaine pretende llevarse al equipo de futbol.

Metido en una camisa de once varas, el empresario enfrenta dos guerras al mismo tiempo: la que tiene que ver con Valle Fantástico y la relacionada con el Puebla de la Franja.

Ayer, por si fuera poco, los empresarios conocidos como “La Chiquillada” advirtieron en rueda de prensa que si Henaine se lleva al Puebla tendra que pagarles primero 32 millones de pesos que les adeuda.

Amparado hasta el cuello, pero con amparos rebotados, Henaine no duerme bien desde que escuchó al gobernador Rafael Moreno Valle referirse a él en su toma de posesión en un contexto la verdad incómodo.

Es de imaginarse los sueños que enfrenta cuando por fin logra dormir.

Y es que estos tienen que ver con terrenos que se inundan, equipos que vuelan y casonas que se caen.

Los sueños de Henaine engendran monstruos.

Una Celebridad para el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes. La doctora María Teresa Franco y González Salas (México 1948) estaba a punto de convertirse en la primera secretaria técnica del naciente Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla cuando una intervención quirúrgica le provocó una lamentable infección que la retirará de la vida pública por una temporada.

En ese sentido, la doctora Franco fungirá primero como asesora del Consejo y, una vez repuesta totalmente, será designada secretaria técnica.

Hay que decirlo: nuestro personaje es una celebridad en el mundo de la cultura hispanoamericana.

Vea el lector lo que dice de la doctora Franco el Pequeño Musacchio Ilustrado (Milenios de México):

“Estudió economía e historia en la UNAM. Postgraduada en historia por la UIA, donde fue profesora y directora del departamento de historia. Investigadora en el archivo histórico de Madrid, España. Directora de Estudios Histórico del INAH, secretaria del Consejo Técnico del INHERM, directora de cultura en la Dirección General para las Comunidades Mexicanas en el Extranjero y directora general del Acervo Histórico Diplomático de la SER, y directora general del INAH desde 1992. Dirigió el Instituto Nacional de Bellas Artes. Autora de La Vida Religiosa durante la Colonia, Historia de la calle de Moneda, El altiplano central preclásico, Obregón ante el mundo y El drama del ejército mexicano, entre otras obras”.

Don Manuel y don Alberto. Ocurrió en el Ristorante de la Transizione (el Alfredo di Roma) del Hotel Gobernador (Presidente Intercontinental) el jueves pasado.

En una mesa, comiendo con el ex diputado Edgar Benítez, se hallaba don Alberto Jiménez Morales.

En otra, en animada charla con el notario Carlos Meza, estaba don Manuel Bartlett Díaz.

Dos hombres de poder casi frente a frente.

Dos estilos distintos de hacer política.

Dos periodos de la Puebla reciente.

El abrazo no se hizo esperar cuando don Manuel se retiró (alto, espigado, sonriente).

Y no hubo fotógrafo que inmortalizara la escena.

Los Coscorrones de Marín. Hace seis años, el domingo 27 de febrero de 2005, cuando el gobierno de Mario Marín apenas iniciaba, doce diputados locales priistas acudieron a la Procuraduría General de Justicia del estado de Puebla para interponer una demanda penal por difamación y calumnias en contra de quien esto escribe.

¿La razón?

Una columna publicada en las páginas del periódico Cambio en la que revelé que once dirigentes y ex dirigentes sindicales del magisterio cobraban como diputados y como profesores.

(Cosa curiosa: en mi columna hablaba de once personajes, pero una legisladora que no aparecía mencionada también me demandó).

La escena no podía ser más curiosa.

Y es que en domingo, a las doce del día, cuando todo mundo está en receso o en la resaca de la fiesta, la mismísima procuradora, a la sazón Blanca Laura Villeda, se apersonó en sus oficinas y de pie, rodeada de sus subprocuradores y demás funcionarios, recibió a los diputados a las puertas de la dependencia con los brazos extendidos y la sonrisa bañándole la cara.

Al día siguiente, faltaba más, los diputados ratificaron la demanda y el proceso empezó a correr a la velocidad de la luz.

Pero esta historia había empezado dos días antes, cuando la columna referida empezó a circular.

De un manotazo en el escritorio, el gobernador Marín ordenó que el columnista fuera demandado por la vía penal.

Para ello citó a los diputados –incluida la que no había sido mencionada- y les ordenó que acudieran el domingo a la PGJ –previa convocatoria a la prensa local- y que interpusieran la demanda con toda la fuerza del estado.

A la misma hora, pero en las oficinas de la Secretaría de Educación Pública, el secretario Darío Carmona había ordenado que frente a mí colocaran la nómina completa de la dependencia en aras de que le demostrara mi muy ofensivo dicho.

(Cuando hablo de la nómina me refiero a unos novecientos legajos diligentemente colocados a lo largo y a lo ancho sobre un salón de juntas).

Con una sonrisa en los labios, el funcionario me dijo: “revisa lo que quieras y demuéstrame que en esta nómina están los diputados de los que hablaste en tu columna”.

Ya se imaginará el lector lo que encontré cuando abrí el primer legajo: claves, números, cifras ininteligibles y una variedad de nombres extraordinaria.

-¿No viene en orden alfabético? –pregunté ingenuo.

-No –fue la respuesta tajante.

-¿Y no tienes esta nómina en un archivo de computadora?

-No, maestro. ¿Cómo crees?

A la media hora me di por vencido.

Era obvio que con esa ayuda jamás podría demostrar mi dicho.

La tarde de ese mismo día, el gobernador encabezó la primera comida mensual con su gabinete.

El sitio elegido fue el rancho de Gerardo Fernández, secretario de Desarrollo Económico.

Cuando la comida andaba en los postres y todo mundo bebía el digestivo del sexenio –sambuca negro-, Marín empezó a hablar de la demanda que interpondrían los diputados.

Palabras más, palabras menos, dijo que en su gobierno todo aquél que difamara o calumniara terminaría en la prisión.

Y dio un manotazo.

Y más: viendo a Blanca Villeda a los ojos le ordenó delante de todos: “¡Procuradora de Hierro, quiero a Mejía en la cárcel!”.

Alarmado, como el hombre generoso y admirable que siempre fue, Salomón Jauli me buscó vía telefónica y me dijo que era urgente que habláramos.

En un restaurante japonés de la avenida Teziutlán Sur me contó lo sucedido y me rogó que me cuidara.

En ese contexto ocurrieron varias cosas: varios diputados me hablaron por teléfono y me dijeron que no estaban de acuerdo en la medida, pero que eran órdenes del gobernador y que tenían que cumplirlas.

(También me habló la diputada no mencionada y me compartió su desconcierto).

Fue entonces cuando apareció en esta historia el diputado Rafael Moreno Valle, quien presidía la Gran Comisión de la legislatura.

Sobra decir que él me tendió un puente de plata para despresurizar el asunto, que amenazaba con desbordarse.

Gracias a sus buenos oficios me entrevisté con Javier López Zavala, a la sazón secretario de Gobernación, quien cerró la pinza de los acuerdos.

Hoy que los actuales diputados locales aprobaron la iniciativa del gobernador Moreno Valle en el sentido de despenalizar la difamación y la calumnia me acordé de aquellos días.

Y hay que decirlo: los contrastes son brutales.

Y es que no es lo mismo –jamás lo será- un gobernador que piensa que la cárcel es el castigo ideal para un periodista y otro que piensa lo contrario.

Los Amparos de Ricardo Henaine

February 23rd, 2011

Mario Alberto Mejía

Quién sabe en qué canal vio Ricardo Henaine el discurso de toma de posesión de Rafael Moreno Valle como gobernador del estado, lo cierto es que debió haber sudado frío cuando escuchó su nombre en el contexto de un anunciado acto de recuperación de Valle Fantástico.

Quién sabe en qué momento decidió comunicarse con su abogado, Rodolfo Aragón Mijangos, para preguntarle qué diablos hacer para cubrirse judicialmente, lo cierto es que la recomendación debió haber sido: “Don Ricardo, tiene usted que ampararse contra posibles actos del gobernador”.

Y así ocurrió.

El mismísimo 2 de febrero, al día siguiente del discurso del gobernador, la Inmobiliaria Hena, a través del abogado Aragón, promovió una demanda de garantías “contra actos del gobernador de Puebla y otras autoridades”.

La respuesta de los jueces no tardó en llegar.

El Juzgado de Tepeaca, por ejemplo, negó el amparo por considerar que no existe “una determinación concreta para instaurar los procedimientos judiciales o administrativos que tengan esa finalidad”, una vez que “las autoridades responsables se encuentran examinando y considerando las alternativas legales con que cuentan para lograr la reversión de la propiedad del citado inmueble”.

Los diversos jueces se han manifestado en el mismo sentido.

Esto nos habla de una natural zozobra que ha invadido al dueño del Puebla de la Franja y de El Heraldo de Puebla.

En la mente de quien esto escribe está la imagen del empresario el día del último informe de Mario Marín Torres.

¿Cómo olvidarlo?

Rafael Moreno Valle, a la sazón gobernador electo, llegó al Salón VIP donde ya se encontraban algunos de los invitados especiales.

Cuentan los que ahí estaban que a todos saludó, menos a uno: Ricardo Henaine.

Tensa la quijada, el empresario bajó junto con los demás invitados acompañando al entonces gobernador Marín.

Moreno Valle pasó de largo sin saludarlo.

El aire se podía rebanar con un cuchillo.

Y es que antes de esa escena, Henaine se entrevistó con un emisario del gobernador electo y discutió con él airadamente.

Y más: le soltó una frase lapidaria: “Yo quiero hablar con Moreno Valle, no con sus empleados”.

Eso no ocurrió durante la transición, ni ocurrirá en el periodo que hoy vivimos.

Para el morenovallismo, Henaine es el símbolo de lo que ya se fue: de lo que nunca, jamás, deberá volver.

Para curiosidad del lector, reproduzco la notificación del juez de Tepeaca en aras de que tenga los pormenores del caso:

“Vista la demanda de garantías que promueve Inmobiliaria Hena Sociedad Anónima de Capital Variable, por conducto de Rodolfo Jesús Aaragón Mijangos, contra actos del gobernador de Puebla y otras autoridades”. (actos consistentes en la orden verbal de realizar actos futuros, inminentes, tendientes a realizar actos privativos y/o de molestia con respecto a la propiedad del bien inmueble de su representada ubicado en la Reserva Atlixcáyotl-Quetzalcoatl, designado como UDU-SA-18 en donde se encuentra ubicado el parque de diversiones “Valle Fantástico”, así como el inicio y trámite de los procedimientos administrativos o civiles tendientes a realizar tales actos. En el caso, del estudio integral de la demanda de garantías y de sus anexos, sin mayor esfuerzo intelectual, se llega al conocimiento de que en la especie de la quejosa reclama actos futuros de no inminente realización que pudieran llegar a efectuarse para realizar actos de molestia sobre el inmueble antes citado, que aduce es de su propiedad. Y, como en el caso es patente y absolutamente claro de la lectura del escrito de la demanda y de los documentos que se anexaron a la misma, la inexistencia actual o inminente de algún acto concreto de las autoridades responsables que pueda afectar la posesión y propiedad del predio de que se trata, pues como se dijo y ahora se reitera, de lo relatado se concluye que las autoridades responsables se encuentran examinando y considerando las alternativas legales con que cuentan para lograr la reversión de la propiedad del citado inmueble, sin que exista una determinación concreta para instaurar los procedimientos judiciales o administrativos que tengan esa finalidad, y dentro de los cuales la quejosa podrá proceder a la defensa de sus intereses. Luego resulta que esta improcedencia, por ser notoria e indudable, esto es, manifiesta y absoluta, que no puede variar por los datos que pudieran allegar al juzgador del amparo las partes, obliga a desechar de plano la demanda de garantías de que se trata, con fundamento en el artículo 145 de la ley de amparo. Háganse las anotaciones en los libros de gobierno y en su oportunidad, archívese este expediente como asunto concluido”.

El Juego de las Vencidas, las Barricadas en el Twitter y un Desenlace Surrealista

February 22nd, 2011

Mario Alberto Mejía

Tanto escándalo para nada.

Las revueltas y las barricadas que vimos en los últimos días en contra de la Ley de Medios terminaron en aplausos y ovaciones.

Y es que su inconsciente colectivo les dice que ganaron una batalla que tiene un único triunfador: Rafael Moreno Valle.

De nada sirvieron las vestiduras desgarradas y los llamados a combatir la denominada “Ley Mordaza”.

También fueron inútiles y patéticos los llamados a frenar la supuesta embestida del morenovallismo en contra de los periodistas.

Atrás, muy lejos, en algún callejón de la historia, quedaron los grititos histéricos que alertaban a reporteros y dueños de medios sobre el carácter fascista de la iniciativa de ley.

Todo, pues, terminó en una tragicomedia de quinta.

O para ser más precisos: en una conspiración de opereta.

¿Pero cómo empezó esta historia?

Antes de que Moreno Valle asumiera formalmente la gubernatura de Puebla, el joven abogado Juan Pablo Piña Kurzcyn le presentó un proyecto relacionado con la despenalización de los delitos de difamación y calumnia.

El gobernador electo lo escuchó con atención y se entusiasmó con la idea.

Para entonces no tenía en su agenda una iniciativa de esas características, una vez que su principal preocupación estaba anclada a reformas administrativas y financieras.

La propuesta de quien sería después del 1 de febrero su consejero jurídico le recordó, inevitablemente, el caso Marín-Cacho, y en ese sentido orientó una parte de su discurso de toma de posesión.

Más adelante, con las prisas del caso, la iniciativa quedó lista y así fue presentada a la actual legislatura del Congreso local.

Es decir: los analistas del gobierno ya no tuvieron tiempo de hacerle algunas necesarias correcciones.

Eso vino después, y ya con la participación de los diputados, luego de que la citada iniciativa regresó a comisiones para su estudio y maduración.

Fue entonces que Puebla se convirtió en París y en la zona poblana de Twitter empezaron a aparecer algunas barricadas y llamados incendiarios.

Las manifestaciones, hay que decirlo, fueron de lo sublime a lo ridículo.

Y evidenció algo: que algunos periodistas no tenían idea de que en el Código Civil de Puebla existiera la figura de daño moral.

Las primeras imprecisiones empezaron a darse siempre en el contexto de otra lucha mayor: la de la obtención de los jugosos convenios de publicidad.

A esta ensalada se le sumó otro ingrediente: la hiperactividad legislativa, política y mediática de un ex gobernador que pasará a la historia por haber perseguido a la prensa crítica.

Su nombre: Mario Marín Torres.

A través del diputado local Lauro Sánchez -coordinador de asesores de Marín una parte de su sexenio-, el ex gobernador empezó a conspirar contra la iniciativa de ley con el sambenito de que lesionaba los derechos de los periodistas.

En comidas, en cenas, en desayunos, Marín fue armando un tinglado para oponerse, sin aparecer bajo los reflectores, a la multicitada reforma.

Periodistas, políticos, diputados, a todos congregó en ranchos y en la sede de su Notaría para conspirar en secreto y abuchear en público.

Con el coctel debidamente preparado –en el mejor estilo de Ulises Ruiz en Oaxaca-, los anarquistas de largas bufandas se aliaron, sin saberlo, a los marinistas de larga cola.

Y todo se vino en cascada: la rebelión en el twitter, la realización de foros hechizos y la embestida en las columnas.

Un desplegado se convirtió en el mejor retrato de la boda de del cielo y el infierno.

Frente a estas manifestaciones, el gobernador Moreno Valle se mantuvo firme y se negó repetidamente a que se formalizaran ciertas extravagancias jurídicas fomentadas por predicadores y analfabetos.

Pero también entendió la jugada.

Vio, de entrada, la participación de toda clase de actores políticos en la opereta.

Y más: descubrió sus lances y sus métodos.

Y más: detectó a los voceros.

Y cuando todo parecía estallar en el mundo de papel periódico –las televisoras y las radiodifusoras no se sumaron al juego-, la iniciativa se aprobó en comisiones y fue presentada con los cambios de origen el día y la hora planeados.

Ni un minuto más, ni un minuto menos.

(En algún lugar de las hemerotecas quedaron los llamados a la realización de consultas públicas o foros regionales. ¿Y qué decir de quienes proponían que se regresara a comisiones en aras de que la iniciativa no fuese aprobada al vapor?).

Entonces se dio una escena surrealista: los gritones de ayer se mutaron en aplaudidores, los diputados críticos en levantadedos y los críticos a ultranza en beneficiarios.

Las reses, pues, volvieron por su propio pie a las carnicerías.

Y algo quedó en claro: en el juego de vencidas ganó el gobernador.

Otra de Marín. Como Carlos Salinas de Gortari en el ámbito nacional, todo lo malo que pase en Puebla será siempre obra de Marín.

Si el volcán hacer erupción, Marín será el culpable.

Si la lluvia inunda una parte de la ciudad, Marín será el responsable.

Si un terremoto cimbra la ciudad, no habrá más sospechoso que Marín.

Pero en este juego de imaginación no todo es desdeñable.

Ayer, por ejemplo, el diputado federal del PT Mario di Constanzo estuvo a punto de presentar un punto de acuerdo en San Lázaro contra Eukid Castañón Herrera, director general del despacho Solución Total y secretario general adjunto del partido Convergencia.

¿Los cargos?

Todos falsos.

A saber:

Una denuncia inexistente en la PGR, un desfalco imaginario en Benito Juárez Cancún, etcétera.

El punto de acuerdo jamás se presentó en el pleno y sólo quedó en el ámbito de la Gaceta Parlamentaria.

No obstante, con una rapidez inusitada, la noticia se dio por cierta y hasta apareció cronicada en dos o tres espacios adictos al marinismo.

¿Cómo olvidar que el PT –salvo excepciones notables de dos o tres candidatos: Etcheverry, Morales Manzo…- fue un partido palero del PRI en la elección poblana de julio de 2010?

¿Cómo ignorar las buenas, excelentes, relaciones que el ex gobernador mantiene con Alberto Anaya, dueño de por vida de dicho partido político?

¿Cómo no ligar los acontecimientos a la crisis que se empieza a dar entre los que llegaron al gobierno estatal y los que se fueron?

En las respuestas probables habitan sin duda las certezas.

El Chantaje como Instrumento de Presión (o la Última Patada del Marinismo)

February 22nd, 2011

Mario Alberto Mejía

El movimiento contra la Ley de Medios –mal llamada “Ley Mordaza” por algunos- se aprobará hoy en el Congreso del Estado con varias modificaciones, lo que dejará en claro que el gobernador Rafael Moreno Valle ni siquiera se despeinó para ganar esta jugada a una extraña Selección conformada por columnistas marinistas, reporteros despistados y uno que otro periodista de convicciones firmes y respetables.

De entrada, en la redacción de la iniciativa ya no figura la palabra “sentimientos”, que tanta polémica generó en dos o tres medios de comunicación.

(Cosa curiosa: esa palabra lastimó sentimientos y, como en una canción ranchera, devastó a no poco sentimentales dueños de medios).

Para tranquilidad de quienes veían amenazados el capital que lograron amasar en el sexenio marinista, el tope económico que tendrán que pagar quienes resulten culpables de haberle causado daño moral a alguien será de 187 mil pesos.

(Hasta el día de hoy la cifra andaba en los 60 mil pesos).

Algunos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación han sostenido cuando han abordado el tema que la fijación de un tope máximo no constituye una medida adecuada “porque ni garantiza por sí misma que los abusos no se den ni resulta necesaria para evitarlos”.

Pese a ese razonamiento, la iniciativa que hoy aprobarán los diputados fija un tope y les da un respiro a los afligidos y compungidos periodistas que empezaban a ver sus Mercedes Benz con mirada nostálgica y perturbada.

El tema de la réplica, que también desató tormentas, es más sencillo de lo que los sufridos comunicadores creían.

Y es que no se trata de publicar la rectificación en el mismo espacio en que apareció el agravio cuando el afectado así lo quiera, sino cuando lo disponga un juez.

Es decir: tendrá que darse un procedimiento judicial para que la réplica o la rectificación tengan cabida.

Pero como la ignorancia es atrevida, varios de los ofendidos se rasgaron las vestiduras y se pronunciaron en contra de la “mordaza”.

Como verá el lector, el tema se sobredimensionó y se exageró como pocos.

Y todo por no leer adecuadamente.

Aunque eso no es todo.

Detrás de la embestida brutal de algunos medios hay otras causas: otros orígenes.

Es cosa de seguir la pista del dinero.

En efecto: preocupados, algunos, por el asunto de los convenios de publicidad -que cada año realiza el gobierno con la prensa local- reaccionaron con una virulencia extraordinaria.

Es decir: recurrieron al chantaje para doblar al gobierno, cosa que no ocurrió.

En pocas palabras: la reforma al Código Civil no atenta contra la libertad de expresión ni sume en el desamparo al reagrupado gremio.

No es ni de chiste una “ley mordaza”.

Y es que la figura del daño moral tiene vigencia en Puebla desde hace un buen número de años.

Para nada es una figura nueva.

(La ignorancia sí que lo es).

Lo lamentable del caso es que entre tanto chillido y alharaca se perdió lo sustancial: la despenalización de los delitos de difamación y calumnia.

Pero ya nos quedó claro a todos que los tan suspirados convenios publicitarios son más importantes que cualquier ejercicio de reglas claras en el periodismo.

Es cuanto.