Las exequias públicas del papa Francisco se llevarán a cabo a partir del miércoles 23 de abril, cuando se lleve el féretro a la basílica de San Pedro para recibir el homenaje de los fieles, que tendrán tres días para despedirse del pontífice -hasta el sábado 26 de abril- cuando celebrarán el funeral y el sepelio del pontífice.
El ataúd con el cuerpo de Francisco, fallecido el lunes a los 88 años debido a un ictus tras meses sufriendo graves problemas respiratorios, está siendo velado en su residencia de la Casa Santa Marta por expreso deseo del papa, que hizo algunos cambios en las reglas para simplificar los funerales de los pontífices.
Los fieles, de los que tanto le gustaba rodearse a Francisco para sentir su cercanía y cariño, podrán acudir a la basílica para darle un último adiós durante tres intensas jornadas en las que el templo estará abierto miércoles y jueves hasta la medianoche.
La “traslación” y el funeral del papa Francisco
Tras un momento de oración, presidido por el carmarlengo, el cardenal Kevin Joseph Farrell, comenzará “la traslación” del cuerpo, según decidieron los 60 cardenales participantes este martes en la primera congregación general o reunión preparatoria para el cónclave.
La procesión pasará por la plaza Santa Marta y la plaza de los Protomártires Romanos y desde el Arco de las Campanas saldrá a la plaza de San Pedro y entrará en la Basílica Vaticana por la puerta central.
Después, en el Altar de la Confesión, bajo el baldaquino, el cardenal camarlengo presidirá la liturgia de la palabra, al final de la cual comenzará la visita de los fieles.
Los funerales serán el sábado 26 de abril a las 10:00, hora local, en la plaza de San Pedro, mientras que mañana, miércoles, el féretro será trasladado, a las 9:00 hora local a la basílica vaticana para recibir el homenaje de los fieles.
La ceremonia del sábado, a la que está previsto que lleguen jefes de Estado de todo el mundo, estará oficiada por el decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re.
Después, el féretro será trasladado a la basílica de Santa María la Mayor para ser enterrado, según dejó escrito el pontífice argentino en su testamento.
Un cónclave muy heterogéneo y dividido
Según la fecha elegida para el funeral y las normas que rigen el proceso, el cónclave debe celebrarse entre el 5 y el 15 de mayo, pues no deben pasar más de 20 días y tampoco se puede convocar durante los 9 días sucesivos a las exequias, los llamados Novediales, en los que se celebran misas de sufragio por el difunto pontífice.
A pesar de haber sido elegidos en su mayoría por el papa Francisco, fallecido este lunes a los 88 años, los 135 cardenales de 71 países que formarán el cónclave que elegirá a su sucesor son un grupo heterogéneo que no se conoce y sin una idea común sobre el futuro de la Iglesia, lo que hará que se presenten en la Capilla Sixtina fuertemente divididos.
Son muchas las diferencias respecto al cónclave que hace doce años se reunió para elegir a Jorge Bergoglio: una es el número de cardenales electores, es decir, los que tienen menos de 80 años el día de la renuncia o de la muerte del Papa, que es mucho mayor que en otras ocasiones, y otra, el mayor número de países de los que proceden.
CAMBIOS APROBADOS POR FRANCISCO PARA EXEQUIAS PAPALES
En abril de 2024, Francisco aprobó la nueva edición del libro litúrgico para las exequias del Papa, el “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis” (Rito de las exequias del Romano Pontífice), en el que dio nuevas indicaciones sobre cómo deben ser los funerales de los jefes de la Iglesia Católica.
La idea principal, de acuerdo al documento publicado en noviembre de 2024, es simplificar y adaptar algunos ritos para “mostrar que el funeral del Romano Pontífice es el de un pastor y discípulo de Cristo, y no el de un poderoso hombre de este mundo”.
Con información de El Universal y Vaticans News

