Esta es la crónica de una caída anunciada, los datos de la disminución de remesas que recibe el país muestran que van a la baja, y que los especialistas habían empezado a alertar que, de darse ese efecto, los estados más dependientes de este ingreso tendrán que tener un Plan B y hasta un Plan C, para subsanar esta reducción, debido a que no sólo las familias están supeditadas a este ingreso, sino su economía también se ve afectada de manera indirecta.
Los ingresos por remesas provenientes del exterior se ubicaron en 4,761 millones de dólares en abril de 2025, lo que implicó una contracción anual de 12.1%. en el cuarto mes de 2025 los ingresos por remesas mostraron una reducción mensual de 6.9%, en tanto que los egresos presentaron una expansión de 14.5%. Así, en abril de 2025 el superávit de la cuenta de remesas registró un nivel de 4,793 millones de dólares, inferior al de 5,166 millones de dólares que se reportó en marzo pasado.
Cabe señalar que este es el más bajo nivel de un mes de abril para las remesas desde 2009, año en el que la economía mundial sufría los efectos de una crisis económica, así mismo, considerando cualquier mes, la caída de las remesas en abril es la más considerable desde septiembre de 2012, cuando los envíos de dólares de paisanos a México cayeron 19.6%, en lo que va de 2025, ya van dos meses en los que las remesas caen a tasa anual, aunque en el mes de febrero la reducción fue del 0.8%. Las principales razones de esta reducción tienen que ver con la incertidumbre causada por la política comercial en Estados Unidos, que se traduce en caídas de indicadores como la confianza del consumidor, el incremento en las solicitudes de desempleo así como la contracción del consumo, se estima que otro factor relacionado, es la depreciación que ha presentado el dólar en los mercados cambiarios mundiales, en este sentido se considera estacionalidad también fue desfavorable, ya que el periodo de Semana Santa fue negativo para los flujos, del mismo modo, influyó el choque sobre los recursos enviados de forma precautoria, dando señales de estabilización y que los envíos relacionados a los migrantes en tránsito mantuvieron su tendencia a la baja.
Además, durante el primer trimestre de 2025 tuvo lugar una desaceleración laboral en sectores clave para este sector de la población como son la construcción, la agricultura y el área de servicios, provocando despidos masivos, menor número de horas trabajadas y saturación laboral, pero al final del lado mexicano se tienen que empezar a realizar proyecciones de cuánto tiempo más pudiera prolongarse este tema y el impacto en los estados y las familias.
Se estiman que las medidas de Trump, incluyendo el impuesto a las remesas y las deportaciones masivas, podrían reducir en hasta 13 mil millones de dólares los ingresos por remesas que México recibe anualmente, esto representaría una caída del 0.9% en el PIB mexicano, afectando principalmente a estados como Chiapas, Jalisco y Puebla (que recibe el 5% del monto total), donde las remesas constituyen una parte significativa de la economía regional.
¿Qué es lo que se espera en el mediano y largo plazo? Podría ser que la caída en el envío de remesas sea temporal, luego de cuatro meses de mucha incertidumbre ante las declaraciones constantes del presidente Donald Trump, que ha generado miedo entre los que trabajan de manera ilegal, lo que ha hecho que muchos no salgan a realizar los envíos, o bien estén en procesos de ahorros forzados para enfrentar una crisis en caso de deportación, sin embargo el nivel de incertidumbre que genera la política migratoria y comercial de la administración norteamericana, impide realizar una prospectiva con un cierto grado de certeza por lo que el seguimiento debe ser periódico, eventualmente diario para analizar los efectos de las decisiones administrativas en el Gobierno de Estados Unidos.

