Ícono del sitio Puebla Online

No me estés psicoanalizando

No me estés psicoanalizando

Hay una persona, muy amiga de la familia, que siempre que tiene oportunidad me dice: “Doctora, no nos estés psicoanalizando”. ¿Puede un analista hacer eso? Desde luego que no. Por supuesto que es inevitable escuchar “perlas” en las quejas cotidianas. Es decir, significantes que aluden a algún síntoma que aqueja a todo buen neurótico. Y ya hemos explicado que la neurosis, técnicamente, nos habita a todos quienes estamos sujetos a lazos con cualquier otro que ponga en movimiento nuestro deseo inconsciente. 

Aquí un ejemplo de cómo perlas para psicoanlizar las encontramos por todos lados. Estaba de tour por el norte de Europa cuando escuché en el autocar a un chico gay, ávido de contar su historia al mundo; relataba a una desconocida los múltiples viajes que ha hecho pero también lo malvado y recalcitrante que había sido su padre, al mismo tiempo que reprobaba la actitud de su madre. Dijo algo así como: “Se la pasa viajando, nunca está, es así como huye de mi papá.” Si ese chico pagara por un lugar y espacio para analizarse, tras esa frase vendría la escancion, que no es otra cosa que hacer un corte en las palabras que el quejoso va enunciando. Por ejemplo en este caso se le preguntaría directo: ¿sigue hablando de su mamá? Para que, con fortuna si logra escuchar se haga cargo de la identificación y posición en el drama familiar que él mismo ha asumido. Solo así se puede pasar de la queja repetitiva para hacerse cargo de sus días y si, así lo desea, hacer algo distinto con lo que hicieron de él.

Si bien, existe una tendencia actual a “psicologizar todo”, los profesionales de las ciencias psi, no podemos subirnos a ese tren y tomar a la ligera cualquier comentario que, fuera del dispositivo clínico, es decir, el diván, podría causar más daño que alivio. Y es que aunque el inconsciente se escapa por la chimenea de nuestro lenguaje, su interpretación debe ser estrictamente en un consultorio o una sesión de psicoanálisis o psicoterapia formal. Una red flag de un psicólogo es precisamente cuando alguien quiere hacerle una consulta en corto y se deja seducir al responder con teoría o señalar sus “fallas” sin que alguien le haya pedido un diagnóstico formal. 

Instagram: @karycruiz 

Salir de la versión móvil