El gobierno de Puebla decidió aumentar el número de cámaras para fotomultas, que pasarán de 63 a 143; de las cuales 133 emitirá infracciones por exceso de velocidad y 10 detectarán faltas de tránsito como uso de celular, vueltas prohibidas e invasión de carriles confinados.
Este 30 de abril se emitió la licitación para contratar a la empresa que se hará cargo del “Monitor Vial”, donde se incluyen estas nuevas disposiciones.
La licitación pública (GEP-SPFA-LPN-088-247/2025) para la operación de fotomultas, gestionada por la Secretaría de Movilidad y Transporte, destaca que el proveedor deberá contar con la capacidad para proveer, instalar y operar 70 dispositivos fijos nuevos de detección automática de matrículas y exceso de velocidad, así como 10 dispositivos fijos nuevos para la detección de otras conductas infractoras (tales como el no uso de cinturón de seguridad, uso de teléfono celular, vuelta en U, sentido contrario e invasión de carriles exclusivos).
De esta manera se sumarán 80 cámaras nuevas a las 63 que operan actualmente.
Luego de que se difundió la licitación, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, negó que se trate de una medida recaudatoria.
“Lo que buscamos es la seguridad de los ciudadanos”, manifestó en entrevista sobre el tema.
La decisión sobre qué empresa se hará cargo de las fotomultas se dará a conocer el 21 de junio.
Por su parte, la secretaria de Movilidad y Transporte, Silvia Tanús, aseguró que las 10 cámaras para detectar el no uso de cinturón de seguridad, uso de teléfono celular, vuelta en U, sentido contrario e invasión de carriles exclusivos, serán utilizarán únicamente para “información estadística”.

