El gobernador Alejandro Armenta Mier descartó cancelar la concesión a la empresa Agua de Puebla para Todos.
Aseguró que es inviable pues costaría alrededor de 10 mil millones de pesos.
En conferencia de prensa, dijo que esa cifra es el equivalente a lo que el estado iba a pagar por la deuda del Museo Internacional del Barroco (MIB).
El mandatario señaló que retirar dicha concesión a la empresa privada que opera el agua en el estado -misma que se otorgó en el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas- no es “por decreto”.
“Cuando la pusieron no escuché a nadie decir, por qué pusieron la concesión. Todo el mundo calladito mientras hacían el negocio del saqueo con la concesión del agua, todos calladitos y el silencio es complicidad”, subrayó.
Y concluyó:
“Es bien fácil decir: quítenle la concesión”, pero reiteró que eso es difícil pues implicaría un costo de unos 10 mil millones de pesos.
Fue en diciembre de 2013 cuando el gobierno de Moreno Valle concesionó el Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP) por 30 años al consorcio Concesiones Integrales, conformado por tres empresas mexicanas y una colombiana, Agua de México, Ecpor, Ticsa y el fideicomiso bancario de Grupo Hermes, del grupo Hank.

