Las fuertes lluvias inundaron generadores de energía de la planta eléctrica en Huauchinango, y la caída de árboles se llevó líneas completas conductoras de electricidad. Lo que generó un apagón de 36 horas. Además, no había señal para los teléfonos celulares.
Desde las 21 horas del jueves y a la madrugada del sábado el municipio permaneció sin electricidad lo que generó compras de pánico, cierre de tortillerías y panaderías.
Las cuadrillas de trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad se apostaron en la localidad de Venta Chica, pues los caminos hacia las torres de cables estaban bloqueados y no podían entrar a hacer las reparaciones.
La CFE reportó fallas Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz.

