El párroco José Luis Cadena fue acusado por fieles católicos de robarse las limosnas del templo San Cristóbal Mártir.
La acusación generó un enfrentamiento verbal entre dos grupos de feligreses.
Pobladores manifestaron no estar de acuerdo en que el sacerdote disponga de las limosnas, pues le pagan por hacer las misas, y las aportaciones de los feligreses se deben usar para el templo.
Aquí parte de la discusión:

