La selección de Alemania impuso su superioridad este domingo en el estreno del Mundial 2026 contra Curazao, a la que goleó por 7-1 con los tantos de Félix Nmecha, Nico Schlotterbeck y Kavi Havertz, en el primer tiempo, y de Jamal Musiala, Nathaniel Brown, Deniz Undav y de nuevo Havertz, en el segundo.
Curazao logró empatar el 1-0 en el minuto 21, por medio de Livano Comenencia, que anotó el primer tanto de la historia de su selección en un Mundial, pero luego recibió cinco tantos del conjunto germano, campeón cuatro veces de esta competición y cerca de su mayor victoria en el torneo: 8-0 a Arabia Saudí en 2002.
Esta es la tercera vez que Alemania marca 7 o más goles en un partido de la Copa Mundial de la FIFA desde 2002 (8 contra Arabia Saudita en la fase de grupos de 2002 y 7 contra Brasil en la semifinal de 2014). Todos los demás equipos, en conjunto, solo lo han logrado dos veces (Portugal en 2010 y España en 2022).
Con sus siete goles endosados este domingo a Curazao, la selección de Alemania se convirtió en la que más dianas ha marcado en la historia de los Mundiales, 239, uno más que Brasil.
PAÍSES BAJOS VS JAPÓN
Tenacidad y resiliencia, las dos virtudes el técnico japonés Hajime Moriyasu utilizó para describir a su equipo, fueron las que pusieron sobre el campo los Samuráis Azules para equilibrar en dos ocasiones su partido contra Países Bajos, quen creyó antes de tiempo que había asegurado los tres primeros puntos en el grupo F del Mundial.
Con el partido atascado, solo el acierto individual podía sacarlo de la atonía. Y ahí Países Bajos cuenta con el mejor. Virgil van Dijk lo hace en el Liverpool y es siempre un recurso naranja.
Como tantas veces esta temporada, en una segunda jugada tras una falta, el central domó con la cabeza un balón lateral de Ryan Gravenverch, -que le llegaba a 65 kilómetros por hora, según la medición oficial- y lo colocó pegado al poste, donde no llegó Suzuki.
El gol sacudió el partido. Japón ya no pudo especular y el conjunto de Koeman tuvo más espacios para dañar el rival. Todo lo que no hubo en la primera mitad, se desplegó en un cuarto de hora en el que, al tanto de Van Dijk respondió con un gol Kieto Nakamura, un buen disparo que sorprendió a Verbruggen, y a este le siguió la respuesta neerlandesa con un magnífico lanzamiento cruzado con la izquierda de Crysencio Summerville.
El intento nipón de volver a equilibrar el partido, ya sin Kubo que se retiró renqueante, se empezaba topar con la defensa de cinco que instaló Koeman, pero la insistencia nipona, su capacidad para no bajar los brazos tuvo la recompensa de un cabezado de Ogawa, que rechazado por Kamada, rescató un punto en el último momento. Con tenacidad y resiliencia.
Con información de ESPN y Deporte Ilustrado

