La amenaza de cierre de plantas del grupo Volkswagen en Alemania se reaviva en medio de la competencia de China y los aranceles de Estados Unidos.
Las fábricas afectadas por el posible cierre a mediano plazo son tres de la marca Volkswagen (Hannover, Zwickau y Emden), y la de Audi en Neckarsulm.
El gigante del automóvil alemán prevé recortar hasta 100 mil puestos de trabajo en todo el mundo, el doble de los que había anunciado hasta ahora, según ha adelantado el medio especializado Manager Magazin.
Este recorte de puestos de trabajo podría impactar en Puebla, donde hay una fábrica de Volkswagen y una de Audi.
Además, pese a que el fabricante había acordado con los sindicatos no cerrar plantas en Alemania, ahora estudia bajar la persiana en cuatro fábricas del país, algo inédito en su historia.
Los planes forman parte de los nuevos objetivos establecidos para 2030 que el consejo de administración de la compañía planteó el miércoles. El 9 de julio debatirá sobre ello el consejo de supervisión del grupo automovilístico. Las fábricas afectadas por el posible cierre a medio plazo son tres de la marca Volkswagen (Hannover, Zwickau y Emden), y la de Audi en Neckarsulm.
El grupo alemán, que ha matizado que “los asuntos subyacentes se discutirán y aprobarán en los comités correspondientes”, ha recordado que el conjunto del sector está “experimentando una profunda transformación” y que el modelo de negocio de la compañía (“desarrollar coches en Alemania, producirlos en Europa y exportarlos al mundo”) ya no funciona en la actualidad para todas las marcas.
El grupo Volkswagen había anunciado en la presentación anual de sus resultados de 2025 el recorte de 50 mil empleos en Alemania hasta 2030, unos 15 mil más que los que había pactado en la navidad de 2024 con el sindicato IG Metall. Entonces, la compañía acordó con los representantes de los trabajadores mantener abiertas todas las fábricas alemanas, pese a las turbulencias en las que estaba inmersa Volkswagen. Según cifras de Bloomberg, el grupo da trabajo a unas 657 mil personas en todo el mundo.
La compañía toma la decisión después de una sucesión de malos ejercicios en los que ha sufrido sobremanera la competencia de las marcas chinas. En el mercado alemán ha pasado de ser la primera firma en ventas a la tercera, por detrás de BYD y Geely. Y vive una situación parecida en los otros mercados europeos, en los que las automovilísticas del gigante asiático se están abriendo paso de forma rápida pese a los aranceles aprobados por la Unión Europea contra los vehículos eléctricos made in China. Según medios alemanes, la Comisión Europea se plantea imponer aranceles también a los híbridos enchufables chinos, una medida que protegería a grupos como Volkswagen, BMW o Mercedes-Benz.
Por si fuera poca la presión proveniente de China, Volkswagen también ha acusado el golpe de los aranceles de Estados Unidos al automóvil europeo. Alemania es el mayor vendedor de vehículos al país norteamericano.
“En lugar de actuar de forma precipitada y sin rumbo, [Volkswagen] debería por fin hacer su trabajo y centrarse en sus verdaderas responsabilidades: desarrollar productos y tecnologías competitivos, optimizar las estructuras y las sinergias del grupo y, con ello, garantizar también un empleo seguro”, reza el comunicado firmado la presidenta del sindicato IG Metall, Christiane Benner; la presidenta del comité de empresa general y del grupo de Volkswagen, Daniela Cavallo; el director regional de IG Metall en los Estados de Baja Sajonia y Sajonia-Anhalt; así como por el negociador de IG Metall para el convenio colectivo de Volkswagen, Thorsten Gröger.
Fuente: El País

