Durante el periodo prevacacional Semana Santa 2026, los análisis de laboratorio realizados en 2,358 muestras de agua de 289 playas de mayor afluencia pública de los principales destinos turísticos del país, arrojaron como resultado que 288 playas son aptas para uso recreativo, mientras que la siguiente playa se considera como NO APTA para uso recreativo, debido a que rebasó los criterios de calidad establecidos como rango de protección a la población usuaria:
Baja California: Playa Tijuana en Tijuana.
Es importante tener en cuenta que existen factores que afectan la calidad de agua, como drenajes pluviales, descargas de aguas residuales tratadas, asentamientos irregulares, contaminación por escorrentías, actividades de comercio informal y fileteo, así como la gran afluencia de bañistas en algunas temporadas del año y no contar con infraestructura de saneamiento y alcantarillado adecuada.
Se exhorta a la población a colaborar para mantener la limpieza de nuestras playas durante la temporada vacacional, ya que esta labor es una responsabilidad de todas y todos.
Cualquier anomalía relacionada con la calidad del agua se puede reportar directamente en los Comités de Playas establecidos en los diferentes destinos turísticos del país, así como en las páginas de internet de la COFEPRIS y de la SEMARNAT.
El análisis bacteriológico sobre la calidad del agua en playas es una competencia de la COFEPRIS que se lleva a cabo con el apoyo de las entidades costeras para identificar, analizar, evaluar, regular, controlar, fomentar y difundir las condiciones y requisitos para la prevención y manejo de los riesgos sanitarios.
Dicho trabajo es independiente del que lleva a cabo el Grupo Interinstitucional (GI) que da seguimiento a la emanación de hidrocarburos en zonas costeras de Veracruz y Tabasco, cuyas fuentes están detectadas y controladas.
En días pasados todavía era visible la mancha de crudo en playas de Veracruz, donde se reportaron afectaciones en la franja costera derivadas del derrame de petróleo detectado en el Golfo de México.
Aunque las fuentes del derrame ya fueron identificadas y controladas, el seguimiento continúa para evitar riesgos ambientales y sanitarios en la región.

