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MUNDIAL DE FUTBOL 2026: ASÍ LLEGA MÉXICO

MUNDIAL DE FUTBOL 2026: ASÍ LLEGA MÉXICO

MUNDIAL DE FUTBOL 2026: ASÍ LLEGA MÉXICO

Durante un mes, el Mundial de Fútbol 2026 colocará al país en el centro de la atención internacional, fortaleciendo su imagen, promoviendo el turismo y su atractivo para la organización de eventos de gran magnitud mundial. Pero también exhibiendo sus miserias y problemas. Según los especialistas, el impacto económico estará por debajo de lo esperado inicialmente, particularmente en los sectores turístico, restaurantero y otros de consumo. Hasta ahora no se han visto los millones y millones de visitantes que se anunciaron. El Mundial, este Mundial en particular, fue planeado por la FIFA para los ricos: acudir a un partido implica deshacerse de los ahorros de varios años. La fiesta del fútbol sirve como cortina de humo en muchos sentidos. Aunque la narrativa gubernamental afirma que los delitos de alto impacto han disminuido, la realidad es muy distinta. Las movilizaciones sociales, destacadamente la CNTE y las madres buscadoras, han aumentado en los días previos a la inauguración de la Copa FIFA y hasta este miércoles por la tarde no se veía una solución. Como bien señala la Consultoría Integralia, por si fuera poco persisten retrasos en obras aeroportuarias y sistemas de transporte orientados al acceso de los estadios en las tres ciudades sede. Además, el aumento de visitantes podría saturar las redes 5G y elevar la exposición a ciberataques por el mayor uso de redes públicas y servicios digitales. En general, predomina la indiferencia sobre el Mundial y la Selección Mexicana, de cuyo desempeño en la cancha dependerá buena parte del ánimo social. Sólo alrededor de una quinta parte de las conversaciones digitales manifiesta una percepción positiva. Aunque la esperanza muere al último, pocos creen realmente que se llegue al quinto partido. Pese a todo lo anterior, a partir de este jueves 11 de junio el país entra a una especie de Mes Dopaje, un tiempo de tregua en el que los grandes y severos problemas nacionales se dejarán un poco de lado -o entrarán en una espiral de silencio- para retomarse hasta después de la justa deportiva. A final de cuentas, el fútbol sigue siendo el opio del pueblo y, como bien dijo el gran Arrigo Sacchi, lo más importante de lo menos importante. ¡Que ruede el balón!…

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