El frente frío número 41 generó una intensa granizada en la zona arqueológica de Cantona, ubicada en el municipio de Tepeyahualco, Puebla.
Las postales tomadas por un custodio del sitio resaltan la belleza y fortaleza de esa ciudad prehispánica.
Cantona, urbe prehispánica fortificada, controló la ruta comercial entre el Altiplano y el Golfo de México. Todo en ella causa admiración: la acrópolis, plazas, barrios, alrededor de 4,000 calles interconectadas y numerosos juegos de pelota. Sus hábiles artesanos trabajaron la obsidiana.

