En Puebla se han registrado dos casos de sarampión en los últimos cuatro días, por lo que las autoridades de salud han llamado a vacunarse contra esta enfermedad, pero ¿quiénes deben hacerlo?
La Secretaría de Salud de Puebla especifica que deben vacunarse las siguientes personas:
Niños y niñas, primera dosis a los 12 meses de edad y segunda dosis cuatro semanas después. Sin embargo, a nivel federal se ha decidido adelantar la vacunación a bebés entre 6 y 11 meses de edad.
Personas menores de 49 años que no fueron vacunadas de niños, o bien que recibieron sólo una dosis.
La dependencia estatal ofrece vacunas gratuitas en unidades de salud públicas.
En tanto, la Secretaría de Salud federal anunció que la población prioritaria para vacunación es: niños y niñas sin vacuna de 2 a 9 años, personal de salud, personal educativo, jornaleros agrícolas, aplicación de la “dosis cero” a niñas y niños de 6 a 11 meses.
Por el momento, Puebla no se encuentra en estado crítico, pues los estados con el mayor número de contagios son Jalisco, Chiapas, Michoacán y Guerrero.
LOS SÍNTOMAS
El virus del sarampión es uno de los más contagiosos, se transmite por contacto directo con gotitas de saliva y moco expulsadas cuando la persona infectada tose, estornuda o habla, y los casos son más frecuentes durante los primeros cuatro meses de cada año (final del invierno e inicio de la primavera).
La enfermedad se caracteriza por un cuadro inicial parecido al de un catarro con fiebre, tos, estornudos, lagrimeo y congestión nasal, a lo que sigue unos días después la aparición de ronchas rojas pequeñas en la piel.
El tiempo entre el contagio y la aparición de los síntomas es de entre siete a 21 días (promedio 10), y la persona infectada puede contagiar a otros desde cuatro días antes hasta cuatro días después de tener las lesiones en la piel, las cuales pueden durar de cuatro a siete días y posteriormente ocurre descamación.
Las complicaciones ocurren más frecuentemente en niños menores de 6 años y en personas inmunocomprometidas. Los efectos se pueden presentar en oídos, laringe y pulmones, y aunque poco frecuente también aparece daño cerebral.

