En los últimos días, plataformas digitales se han visto inundadas de caricaturas personalizadas creadas con ayuda de ChatGPT. Se trata de ilustraciones animadas, coloridas y creativas que los usuarios comparten en redes sociales y que no solo guardan parecido físico con ellos, sino que también reflejan su profesión, gustos e intereses personales.
Este fenómeno se volvió tendencia por una característica particular: la inteligencia artificial no se apoya únicamente en una fotografía. También toma en cuenta el historial de conversaciones que cada usuario ha tenido con la plataforma, lo que permite generar imágenes con un estilo más cercano y representativo, como si se tratara de un retrato digital basado en la identidad en línea de cada persona.
¿Por qué se hizo viral esta caricatura?
A diferencia de otras aplicaciones que solo modifican una imagen, este proceso aprovecha la información que ChatGPT ha recopilado a lo largo de las interacciones con el usuario, como:
A qué se dedica
Qué temas le interesan
Su forma de comunicarse
El tipo de contenido que suele consultar
El resultado es una caricatura que va más allá del parecido físico y cuenta una historia personal. Por ello, muchas personas la utilizan como foto de perfil, imagen de portada o incluso como una forma creativa de presentarse en entornos digitales.
¿Cómo crear tu caricatura con ChatGPT?
El auge de esta tendencia se debe en gran parte a un mensaje específico que se ha compartido entre usuarios como guía para generar estas ilustraciones.
Primer paso: escribir a ChatGPT el siguiente mensaje:
“Crea una caricatura de mí y de mi trabajo basándote en todo lo que sabes sobre mí, de acuerdo con nuestras conversaciones.”
Con esta instrucción, la inteligencia artificial entiende que debe utilizar tanto la información previa como el perfil digital del usuario.
Segundo paso: subir una fotografía personal.
ChatGPT puede solicitar una imagen si el usuario no ha compartido una antes. Se recomienda que sea clara, bien iluminada y con el rostro visible para facilitar el reconocimiento de rasgos.
Tercer paso: dejar que la IA procese la información.
En esta etapa, la plataforma combina la imagen con los datos obtenidos de las conversaciones previas, considerando aspectos como la profesión, intereses y estilo de comunicación, para crear una caricatura representativa.
Cuarto paso: ajustar el estilo si se desea.
El usuario puede pedir cambios, como un diseño más serio o más divertido, estilo caricatura, anime o minimalista, o incluir objetos relacionados con su actividad profesional.
Quinto paso: agregar contexto adicional si eres usuario nuevo.
Si no existe mucho historial de conversaciones, es recomendable explicar directamente a qué te dedicas, qué tipo de ilustración buscas y el tono que prefieres.
Sexto paso: guardar y compartir la imagen.
Una vez lista, la caricatura puede descargarse y utilizarse en redes sociales, donde ya circulan versiones con distintos escenarios, colores y estilos.
Una nueva forma de identidad digital
Este trend no requiere conocimientos técnicos ni programas especializados. Basta con un mensaje, una foto y algo de información personal. La combinación entre tecnología y personalidad ha dado lugar a una nueva manera de presentarse en internet.
Más que una simple ilustración, estas caricaturas se han convertido en retratos digitales construidos a partir de la historia de cada usuario, lo que explica por qué se han posicionado como uno de los fenómenos virales más comentados del momento.

