{"id":115629,"date":"2020-02-08T02:02:17","date_gmt":"2020-02-08T02:02:17","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-92610"},"modified":"2020-02-08T02:02:17","modified_gmt":"2020-02-08T02:02:17","slug":"li-wenliang-el-medico-reprimido-por-alertar-sobre-el-coronavirus-k2-92610","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2020\/mundo\/li-wenliang-el-medico-reprimido-por-alertar-sobre-el-coronavirus-k2-92610\/115629\/","title":{"rendered":"Li Wenliang, el m\u00e9dico reprimido por alertar sobre el coronavirus"},"content":{"rendered":"<p>Las redes sociales chinas se hab\u00edan llenado a primeras horas de este viernes de tributos al doctor Li Wenliang, el oftalm\u00f3logo que fue reprendido por alertar sobre la epidemia de coronavirus y cuya muerte se ha confirmado esta madrugada<\/p>\n<p>Las redes sociales chinas se hab\u00edan llenado a primeras horas de este viernes de tributos al doctor Li Wenliang, el oftalm\u00f3logo que fue reprendido por alertar sobre la epidemia de coronavirus y cuya muerte se ha confirmado esta madrugada. El m\u00e9dico, de 34 a\u00f1os, se ha convertido en la cara p\u00fablica de los problemas en torno a la gesti\u00f3n de la crisis. A mediod\u00eda, la censura se hab\u00eda encargado de bloquear el acceso a muchos de esos homenajes.<\/p>\n<p>El fallecimiento del doctor se dio a conocer primero en cuentas oficiales de Weibo (el Twitter chino) de varios medios chinos, lo que gener\u00f3 un aluvi\u00f3n de reacciones de dolor y rabia en Internet.\u00a0<\/p>\n<p>En torno a la medianoche, el Hospital Central de Wuhan, donde se encontraba ingresado, anunci\u00f3 que Li estaba conectado a un respirador artificial que le manten\u00eda con vida, solo para confirmar en torno a las cuatro de la madrugada que hab\u00eda muerto.\u00a0<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana, el hashtag en mandar\u00edn \u201c\u00bfpuedes hacer esto, lo entiendes?\u201d se convert\u00eda en uno de los lemas m\u00e1s repetidos. Era una alusi\u00f3n a la carta que el m\u00e9dico tuvo que firmar al ser reprendido, en la que la polic\u00eda le ordenaba en esos t\u00e9rminos no divulgar m\u00e1s \u201crumores\u201d, y que se ha convertido este viernes en una reivindicaci\u00f3n de la libertad de expresi\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Pocas horas m\u00e1s tarde, la b\u00fasqueda devolv\u00eda una \u00fanica respuesta: \u201cDe acuerdo con las leyes y regulaciones relevantes, no se muestran los resultados de esta p\u00e1gina\u201d.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n Nacional de Supervisi\u00f3n, el organismo anticorrupci\u00f3n del Gobierno chino, ha anunciado que enviar\u00e1 un grupo de investigadores a Wuhan para investigar &#8220;a fondo&#8221; las &#8220;cuestiones relacionadas&#8221; con Li Wenliang.<\/p>\n<p>Li Wenliang nunca tuvo la intenci\u00f3n de ser un h\u00e9roe. Ni de rebelarse contra el sistema. En su bata de oftalm\u00f3logo llevaba puesta una insignia del Partido Comunista de China, una exhibici\u00f3n p\u00fablica de lealtad al poder establecido. Su mensaje de alerta sobre los primeros casos de la epidemia de coronavirus ni siquiera estaba pensado para llegar al p\u00fablico, era simplemente una alerta confidencial a sus amigos. Pero se hizo viral y, aunque le cost\u00f3 una amonestaci\u00f3n oficial, sirvi\u00f3 para sembrar las dudas sobre la realidad de la crisis y mover, finalmente, a la acci\u00f3n de las autoridades. Convertido en la cara p\u00fablica de los problemas en la gesti\u00f3n de la epidemia, su muerte tras contagiarse de la enfermedad se ha convertido en un duelo nacional en las redes sociales sin precedentes.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 era \u00e9l uno de los m\u00e1s sorprendidos de la figura en quien se hab\u00eda convertido, un emblema de los intentos de la gente de a pie por contar la verdad y protegerse de los errores del sistema. Pero, una vez que su nombre se hizo p\u00fablico y se conoci\u00f3 su situaci\u00f3n, nunca se declar\u00f3 arrepentido de haber enviado aquel mensaje y de que hubiera tenido tal repercusi\u00f3n. \u201cCreo que una sociedad sana deber\u00eda tener m\u00e1s de una voz y no me parece bien el uso del poder p\u00fablico para una injerencia excesiva\u201d, declaraba a la revista Caixin, en una entrevista desde el hospital un d\u00eda antes de recibir el diagn\u00f3stico que confirmaba su enfermedad.<\/p>\n<p>De 34 a\u00f1os, casado, con un hijo de cinco a\u00f1os y otro en camino, amante del beicon y las salchichas \u2013seg\u00fan se deduce de sus mensajes en las redes sociales\u2013, sus compa\u00f1eros le han descrito estos d\u00edas como un hombre concienzudo. Sus textos en Weibo, el Twitter chino, revelan una importante conciencia social. Su primer mensaje en esa red, en 2011, defend\u00eda ante su c\u00edrculo de amigos a un productor de la cadena de televisi\u00f3n estatal CCTV, Wang Qinglei, que hab\u00eda sido castigado tras poner en duda la versi\u00f3n oficial sobre un choque de trenes de alta velocidad.<\/p>\n<p>Nueve a\u00f1os m\u00e1s tarde, era el turno de Wang de elogiar al m\u00e9dico, aunque p\u00f3stumamente, en redes sociales: \u201cNunca pens\u00e9 que nos encontrar\u00edamos as\u00ed. Con todo, mi \u00fanico lamento es que le ha costado la vida\u201d, escrib\u00eda el productor.<\/p>\n<p>Li trabajaba como oftalm\u00f3logo en un hospital de Wuhan cuando a finales de diciembre ocurri\u00f3 el ingreso de unos pacientes que marcar\u00eda sus \u00faltimas semanas de vida. En un mensaje en un grupo de 150 antiguos alumnos de su Facultad de Medicina, alert\u00f3 de que aquellos siete enfermos mostraban s\u00edntomas muy similares a los del SARS, el s\u00edndrome respiratorio causado por un coronavirus que en 2003 mat\u00f3 a casi 800 personas en todo el mundo. Y los siete ten\u00edan algo en com\u00fan: contacto con un mercado de marisco en el que se vend\u00edan todo tipo de animales salvajes y que, con el tiempo, se considerar\u00eda el lugar donde se produjo la transmisi\u00f3n a los seres humanos. Su mensaje, precisaba Li, no era para compartir por ah\u00ed. Simplemente, para que lo supieran ellos, tuvieran cuidado, y tomaran precauciones entre sus familiares.<\/p>\n<p>Pero alguien, o algunos, en ese grupo, comenzaron a difundir capturas de pantalla en sus propios c\u00edrculos. Las im\u00e1genes, en las que se pod\u00eda apreciar con claridad el nombre de usuario de Li, se hicieron virales. El 1 de enero, apenas un d\u00eda despu\u00e9s, el Diario del Pueblo publicaba que ocho personas hab\u00edan sido castigadas por \u201cdifundir rumores\u201d que afirmaban que el SARS hab\u00eda vuelto. \u201cSi fuera SARS, China cuenta con un sistema desarrollado de prevenci\u00f3n y tratamiento\u201d, apuntaba entonces el peri\u00f3dico oficial, portavoz del Partido Comunista de China. La gente, insist\u00eda el medio, no deb\u00eda preocuparse.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas m\u00e1s tarde \u2013por la discrepancia de fechas, Li nunca termin\u00f3 de tener claro si \u00e9l era uno de los ocho a los que el peri\u00f3dico alud\u00eda, y cuyos nombres no se han hecho p\u00fablicos\u2013 el oftalm\u00f3logo recibi\u00f3 una visita de la polic\u00eda, que le llev\u00f3 a la comisar\u00eda local. All\u00ed, tras un rato de reprimenda, tuvo que firmar una carta, redactada en un tono chocante por lo coloquial, en la que se compromet\u00eda a no volver a divulgar informaci\u00f3n confidencial ni esparcir rumores. \u201c\u00a1Si insiste en mantener sus propias opiniones, sin arrepentimiento, y contin\u00faa cometiendo actos ilegales, recaer\u00e1 sobre usted el peso de la ley! \u00bfLo ha entendido?\u201d, se lee en la declaraci\u00f3n cuya foto ha corrido como la p\u00f3lvora en las redes sociales chinas. \u201cRespuesta: Entendido\u201d, se a\u00f1ade, junto con la firma de Li. Tras la r\u00fabrica, pudo marcharse y continuar con su trabajo.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas m\u00e1s tarde, el 8 de enero, atend\u00eda a una paciente con glaucoma, sin saber que era portadora del nuevo coronavirus. El d\u00eda 10 empezaba a mostrar los primeros s\u00edntomas de la enfermedad: fiebre, dolor de garganta, tos seca, dificultad para respirar. Dos d\u00edas m\u00e1s tarde quedaba ingresado, a la espera de que se le hicieran las pruebas para confirmar la infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En aislamiento, con su m\u00f3vil como una de las pocas compa\u00f1\u00edas permitidas, el 28 pudo leer su vindicaci\u00f3n. El Tribunal Supremo de China criticaba duramente el comportamiento de la polic\u00eda de Wuhan y defend\u00eda que los ocho m\u00e9dicos no deb\u00edan haber sido castigados, puesto que lo que dec\u00edan no estaba alejado de la verdad. \u201cHubiera sido bueno que el p\u00fablico hubiera cre\u00eddo los rumores entonces, y comenzado a llevar m\u00e1scaras y adoptar medidas higi\u00e9nicas, as\u00ed como a alejarse del mercado\u201d.<\/p>\n<p>Localizado por varios medios chinos, a los que concedi\u00f3 varias entrevistas, se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en una celebridad casi de un d\u00eda para otro. Para los cientos de millones de ciudadanos chinos, atrapados en sus viviendas desde el A\u00f1o Nuevo lunar en un estado de cuarentena o semicuarentena m\u00e1s o menos estricta, Li era la imagen del desastre que hab\u00eda sido la gesti\u00f3n de la crisis: silencio al principio, intentos de encubrimiento, amenazas contra quienes quisieron hablar, y pura y llana incompetencia de las autoridades. Una incompetencia que ahora pagaban ellos, encerrados, aburridos, con miedo a enfermar y morir. Muchos atrapados lejos de sus casas, muchos con la preocupaci\u00f3n de no poder regresar a su puesto de trabajo y no poder cobrar, muchos con el miedo a qu\u00e9 consecuencias tendr\u00e1 esto para sus estudios, sus comercios o sus empresas.<\/p>\n<p>\u201cLo importante es que la gente sepa la verdad\u201d, declaraba a Caixin. \u201cLa justicia me importa menos\u201d, agregaba, al indicar que no reclamar\u00eda da\u00f1os o perjuicios a la polic\u00eda. Quer\u00eda recuperarse y volver a su puesto de trabajo.<\/p>\n<p>Finalmente, el 1 de febrero recibi\u00f3 el diagn\u00f3stico. Sufr\u00eda la neumon\u00eda at\u00edpica que puede causar el virus, algo que se encarg\u00f3 \u00e9l mismo de difundir en su cuenta de Weibo: \u201cHoy ha llegado la prueba del \u00e1cido nucleico con un resultado positivo. La suerte est\u00e1 echada, finalmente diagnosticado\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo me he sentido muy bien en los \u00faltimos d\u00edas\u201d, admiti\u00f3 despu\u00e9s en conversaciones con periodistas de Caixin a trav\u00e9s de WeChat. &#8220;Me cuesta m\u00e1s respirar\u201d.<\/p>\n<p>La noche del jueves sufri\u00f3 un paro card\u00edaco. Mientras el anuncio de su muerte en varios medios chinos desataba una oleada de millones de mensajes de dolor e indignaci\u00f3n en las redes sociales chinas, el hospital negaba que hubiera expirado: le hab\u00edan conectado a un respirador artificial en un \u00faltimo intento de devolverle a la vida. Finalmente, a las tres de la ma\u00f1ana en China, llegaba el anuncio definitivo: el doctor Li, esta vez s\u00ed, hab\u00eda fallecido.<\/p>\n<p>Sus padres, que hab\u00edan enfermado tambi\u00e9n pero recibieron el alta recientemente, no pudieron despedirse de \u00e9l. Como infeccioso, su cuerpo fue incinerado de inmediato, seg\u00fan ha indicado su madre en declaraciones a medios chinos: \u201cEra un hombre con mucho potencial. Con mucho talento. Y no era como otra gente que minti\u00f3. Fue leal a sus obligaciones\u201d.<\/p>\n<p>Fuente: El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las redes sociales chinas se hab\u00edan llenado a primeras horas de este viernes de tributos al doctor Li Wenliang, el oftalm\u00f3logo que fue reprendido por alertar sobre la epidemia de coronavirus y cuya muerte se ha confirmado esta madrugada Las redes sociales chinas se hab\u00edan llenado a primeras horas de este viernes de tributos al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":143157,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-115629","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115629","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=115629"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115629\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/143157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=115629"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=115629"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=115629"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}