{"id":117501,"date":"2020-03-18T02:14:24","date_gmt":"2020-03-18T02:14:24","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-94496"},"modified":"2020-03-18T02:14:24","modified_gmt":"2020-03-18T02:14:24","slug":"las-pandemias-que-tumbaron-el-imperio-romano-k2-94496","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2020\/cultura\/las-pandemias-que-tumbaron-el-imperio-romano-k2-94496\/117501\/","title":{"rendered":"Las pandemias que tumbaron el Imperio Romano"},"content":{"rendered":"<p>La leve tos del principio se tornaba violenta en los siguientes compases; pronto surg\u00edan los sarpullidos negros que inundaban los cuerpos de las v\u00edctimas de la cabeza a los pies<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px;\">La leve tos del principio se tornaba violenta en los siguientes compases; pronto surg\u00edan los sarpullidos negros que inundaban los cuerpos de las v\u00edctimas de la cabeza a los pies. Los remedios eran m\u00e1s ut\u00f3picos que efectivos, simbolizaban la sensaci\u00f3n de desesperaci\u00f3n total: orina de ni\u00f1o, polvo armenio o leche de ganado de las monta\u00f1as. La mayor\u00eda de los romanos cre\u00eda que aquella enfermedad era un siniestro castigo impuesto por el dios Apolo. Para Galeno, el m\u00e9dico de P\u00e9rgamo, abanderado del razonamiento cient\u00edfico, se trataba simplemente de &#8220;la gran plaga&#8221;.<\/span><\/p>\n<p>Se refer\u00eda el cirujano y fil\u00f3sofo griego a la peste antonina, la primera pandemia de la historia humana causada probablemente por la viruela, que se desat\u00f3 en el a\u00f1o 165 y se propag\u00f3 sin freno por todo el territorio del Imperio romano. Murieron unos siete millones de personas, un c\u00e1lculo demoledor en comparaci\u00f3n con las derrotas m\u00e1s sangrientas y catastr\u00f3ficas sufridas por las legiones, como en 378 en la batalla de Adrian\u00f3polis, donde un grupo de invasores godos super\u00f3 al contingente principal del ej\u00e9rcito de Oriente: 20.000 soldados y un emperador, Flavio Julio Valente, perdieron la vida.<\/p>\n<p>Aquella calamidad est\u00e1 considerada como el mayor desastre militar en la historia de la Antigua Roma, pero sigue siendo una cat\u00e1strofe cuantitativamente min\u00fascula en semejanza con los efectos de la peste antonina. La lecci\u00f3n, seg\u00fan Kyle Harper, parece obvia: &#8220;Los g\u00e9rmenes son mucho m\u00e1s mort\u00edferos que los germanos&#8221;. As\u00ed lo defiende el historiador brit\u00e1nico en su ensayo El fatal destino de Roma (Cr\u00edtica), en el que analiza el papel de las enfermedades y el cambio clim\u00e1tico en la ca\u00edda de un imperio que parec\u00eda invencible.<\/p>\n<p>&#8220;Los siglos de la historia romana tard\u00eda podr\u00edan considerarse la era de las enfermedades pand\u00e9micas. En tres ocasiones, el imperio se vio sacudido por episodios pand\u00e9micos con un alcance geogr\u00e1fico asombroso&#8221;, refiere el experto. Adem\u00e1s de &#8220;la gran plaga&#8221; del siglo II, un pat\u00f3geno desconocido arras\u00f3 los territorios dominados por Roma en 249; y en 541, con explosiones de volcanes y temperaturas g\u00e9lidas como tel\u00f3n de fondo, se produjo \u2014y permaneci\u00f3 durante m\u00e1s de doscientos a\u00f1os\u2014 la primera expansi\u00f3n de la letal bacteria Yersinia pestis, el agente que causa la peste bub\u00f3nica y negra.<\/p>\n<p>Harper lo tiene claro: &#8220;Los grandes asesinos del Imperio romano fueron engendrados en la naturaleza. Eran intrusos ex\u00f3ticos y mort\u00edferos llegados de fuera del imperio&#8221;, como ese poliz\u00f3n procedente de Egipto en el siglo VI que desemboc\u00f3 en la plaga justiniana. Los \u00edndices de mortalidad de esta pandemia rondaron el 80% y la ciudad de Constantinopla, la capital, se convirti\u00f3 en un apocalipsis de hambruna y monta\u00f1as de cad\u00e1veres. El propio emperador qued\u00f3 infectado, aunque fue de los pocos privilegiados que logr\u00f3 sobrevivir.<\/p>\n<p>Las causas<\/p>\n<p>La Antigua Roma fue una valios\u00edsima pionera en obras de ingenier\u00eda civil, como los ba\u00f1os, las alcantarillas o los sistemas de agua corriente. Todas estas mejoras en la vida diaria aplacaron los efectos m\u00e1s temidos de la eliminaci\u00f3n de residuos. Pero no eran ni mucho menos infalibles. En la Ciudad Eterna, donde se calcula que habit\u00f3 hasta un mill\u00f3n de personas, la pobreza y las condiciones de insalubridad asomaban en cada esquina, con el detonante criminal que esa situaci\u00f3n provocaba.<\/p>\n<p>La gente apenas se lavaba los manos y era imposible impedir la contaminaci\u00f3n de los alimentos, la urbe estaba infestada de ratas y moscas y peque\u00f1os animales graznaban en callejones y patios. Roma era era el h\u00e1bitat id\u00f3neo para el desarrollo de peque\u00f1as enfermedades infecciosas que pod\u00edan culminar en diarreas mortales. M\u00e1s all\u00e1 del centro neur\u00e1lgico del imperio, la conectividad global que impulsaron los romanos con sus conquistas y caminos tambi\u00e9n facilit\u00f3 la transmisi\u00f3n de todo tipo de bacterias y virus.<\/p>\n<p>&#8220;Fuera de las ciudades, la transformaci\u00f3n del paisaje expuso a los romano a amenazas igual de peligrosas&#8221;, escribe Harper. &#8220;Los romanos no solo modificaban paisajes, sino que les impon\u00edan su voluntad. Talaban y quemaban bosques. Mov\u00edan r\u00edos, drenaban cuencas fluviales y constru\u00edan carreteras en los barrizales m\u00e1s intratables. La intrusi\u00f3n humana en nuevos entornos es un juego peligroso. No solo nos expone a par\u00e1sitos desconocidos, sino que puede desencadenar una cascada de cambios ecol\u00f3gicos con consecuencias impredecibles. En el Imperio romano, la venganza que se cobr\u00f3 la naturaleza fue nefasta&#8221;.<\/p>\n<p>As\u00ed lo demuestran los devastadores efectos de la peste antonina, la plaga de Justiniano y la plaga de Cipriano, que se desarroll\u00f3 entre 249 y 262 y afect\u00f3 tambi\u00e9n a todo el territorio imperial. El obispo de Cartago y predicador cristiano relat\u00f3 los s\u00edntomas que produc\u00eda la enfermedad: desde fatigas y fiebre hasta heces sanguinolientas, infecci\u00f3n grave de las extremidades o ceguera. La poblaci\u00f3n de la ciudad del norte de \u00c1frica disminuy\u00f3 en torno a un 62%: de unos 500.000 habitantes se redujo a 190.000, seg\u00fan menciona el historiador brit\u00e1nico. En el resto de los dominios de Roma, la pandemia afect\u00f3 por igual a soldados y civiles, habitantes de ciudades y pueblos. Los microbios se revelaron en el enemigo m\u00e1s letal.<\/p>\n<p>&#8220;Los antiguos reverenciaban la temible oscilaci\u00f3n de la diosa Fortuna, conscientes, a su manera, de que los poderes de la historia parecen una mezcla vol\u00e1til de estructura y azar, de las leyes de la naturaleza y la pura suerte&#8221;, concluye Harper. &#8220;Los romanos vivieron en una encrucijada fat\u00eddica de la historia humana y la civilizaci\u00f3n que crearon fue, en aspectos que no pod\u00edan ni imaginar, v\u00edctima de su propio \u00e9xito y los caprichos del medio ambiente&#8221;.<\/p>\n<p>Fuente: El Espa\u00f1ol<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La leve tos del principio se tornaba violenta en los siguientes compases; pronto surg\u00edan los sarpullidos negros que inundaban los cuerpos de las v\u00edctimas de la cabeza a los pies La leve tos del principio se tornaba violenta en los siguientes compases; pronto surg\u00edan los sarpullidos negros que inundaban los cuerpos de las v\u00edctimas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":137844,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[90],"tags":[],"class_list":["post-117501","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117501","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=117501"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117501\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/137844"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=117501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=117501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=117501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}