{"id":117970,"date":"2020-03-28T02:09:40","date_gmt":"2020-03-28T02:09:40","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-94973"},"modified":"2020-03-28T02:09:40","modified_gmt":"2020-03-28T02:09:40","slug":"millones-de-mexicanos-combaten-el-covid-19-sin-agua-k2-94973","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2020\/nacion\/millones-de-mexicanos-combaten-el-covid-19-sin-agua-k2-94973\/117970\/","title":{"rendered":"Millones de mexicanos combaten el Covid-19&#8230; \u00a1sin agua!"},"content":{"rendered":"<p>Los vecinos del barrio Rub\u00e9n Jaramillo miran las cubetas vac\u00edas con desolaci\u00f3n. Al grupo que ya se aglutina en la calle a cada rato se van sumando personas con una misma pregunta: \u201c\u00bfHay agua ya?\u201d<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px;\">Los vecinos del barrio Rub\u00e9n Jaramillo miran las cubetas vac\u00edas con desolaci\u00f3n. Al grupo que ya se aglutina en la calle a cada rato se van sumando personas con una misma pregunta: \u201c\u00bfHay agua ya?\u201d. Y no, no hay. En este barrio de Iztapalapa, una de las alcald\u00edas m\u00e1s humildes de Ciudad de M\u00e9xico, los carteles advirtiendo sobre el coronavirus decoran pr\u00e1cticamente cada fachada. El problema es cumplir con la medida de higiene que repiten una y otra vez las autoridades mexicanas y que en esta zona parece una utop\u00eda: lavarse las manos hasta 30 veces al d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>La desigualdad en el acceso al l\u00edquido en Ciudad de M\u00e9xico se ha convertido en un problema para atajar la expansi\u00f3n de la pandemia. Un habitante de zona residencial (un 2% de la poblaci\u00f3n) consume alrededor de 567 litros al d\u00eda, frente a los 128 litros de un residente de las zonas populares (77% de la poblaci\u00f3n), seg\u00fan datos de la Comisi\u00f3n Nacional del Agua (Conagua). Hay extremos donde las tuber\u00edas ni siquiera alcanzan y el suministro depende enteramente de los camiones cisterna.<\/p>\n<p>En uno de esos extremos est\u00e1 Rub\u00e9n Jaramillo, un barrio sin asfalto y repleto de perros callejeros. All\u00ed viven 600 familias pero el ambiente es de pueblo, con ancianos en las esquinas que saludan a los transe\u00fantes mientras ni\u00f1os corretean a su alrededor. No hay cuarentena, pero s\u00ed muchas personas resignadas. \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 vamos a hacer como llegue aqu\u00ed la pandemia. La gente, aunque lo intenta, no puede seguir las instrucciones para evitar el contagio, no hay agua suficiente\u201d, lamenta Araceli Mendoza, una de las vecinas implicadas en el cuidado de la comunidad.<\/p>\n<p>Unas cuadras m\u00e1s all\u00e1, Emerenciana Mart\u00ednez, de 58 a\u00f1os, limpia una y otra vez las cubetas. \u201cPero se sigue viendo negrito, f\u00edjese\u201d, comenta. Vive con dos hijos y un nieto en poco m\u00e1s de tres metros cuadrados, llenos de trastos y un sinf\u00edn de cubos donde administra cuidadosamente el agua. Un cami\u00f3n cisterna le surte cada tres d\u00edas y ella tiene que hacer malabares para lavar la ropa, ducharse ella y su familia y lavar cacharros. Mart\u00ednez sabe de la importancia de la higiene para enfrentar el coronavirus -\u201ces de lo \u00fanico que se habla en las noticias\u201d-, pero no le queda mucho margen. \u201cMe falta agua para todo\u201d, explica.<\/p>\n<p>El Gobierno de la capital ha prometido m\u00e1s camiones para transportar el l\u00edquido desde los pozos hasta las zonas necesitadas. Pero en Rub\u00e9n Jaramillo esperaban su porci\u00f3n bisemanal el mi\u00e9rcoles y, un d\u00eda despu\u00e9s, a\u00fan no ha llegado. Contingencias a parte, el recurso a las pipas es solo un parche, seg\u00fan el profesor Omar Arellano, de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. \u201cImplica una mayor explotaci\u00f3n del acu\u00edfero, lo que tiene consecuencias a largo plazo, como el hundimiento del suelo. Seguimos respondiendo a las crisis a bote pronto\u201d, dice. La investigadora Helena Cotler, del Centro Geo, coincide: \u201cNo es sostenible llevar el agua de un extremo de la cuenca a otro y llegar a tinacos de los que no sabemos las condiciones de salubridad\u201d.<\/p>\n<p>Iztapalapa no es un caso aislado. Las desigualdades en el acceso se repiten en el \u00e1mbito nacional. Dos terceras partes del territorio mexicano se encuentran en zonas \u00e1ridas o semi\u00e1ridas con precipitaciones menores a los 500 mm anuales, frente a los 2000 mm del sur. En el norte se concentran cuatro quintas partes de la poblaci\u00f3n, pero tan solo un tercio del agua renovable del pa\u00eds. Casi uno de cada seis acu\u00edferos est\u00e1 sobreexplotado, seg\u00fan datos de Conagua para 2017, los \u00faltimos disponibles. La cuenca del Valle de M\u00e9xico, de la que bebe la capital y su \u00e1rea metropolitana, es la que tiene un mayor grado de presi\u00f3n. Se consume un 141% m\u00e1s de lo que se renueva. En cuanto al acceso al agua entubada, este se extiende al 97% de las viviendas en zonas urbanas, pero cae al 85% en el \u00e1mbito rural.<\/p>\n<p>El coronavirus va a golpear a Ciudad de M\u00e9xico en el peor momento, al coincidir con la temporada de calor, que se extiende desde principios de la primavera hasta el inicio de las lluvias en julio. \u201cSon los peores meses porque empiezas a tener m\u00e1s consumo por el calor y menos volumen\u201d, explica Arturo G\u00f3mez, ingeniero en el Sistema de Aguas de la Ciudad de M\u00e9xico (Sacmex). \u201cY ahora con el virus la gente est\u00e1 m\u00e1s tiempo en casa y eso implica un aumento del uso\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, este a\u00f1o las altas temperaturas durante el invierno han reducido el nivel de las presas del Cutzamala, el sistema que suministra a la ciudad de 500 metros c\u00fabicos al a\u00f1o. De acuerdo con datos de Conagua, a mediados de marzo el Cutzamala estaba al 76% de su capacidad, cuando en el mismo mes del a\u00f1o pasado estaba al 85%, es decir, casi un 10% m\u00e1s.<\/p>\n<p>Uno de los pocos privilegiados que tiene la cubeta llena es Israel V\u00e1zquez, de 85 a\u00f1os. Al vivir solo no gasta tanto de ese l\u00edquido color amarillento que usa para ducharse. Lo tiene todo medido. Se puede lavar las manos dos veces al d\u00eda y utiliza dos vasos de agua. V\u00e1zquez ha ido a ojear precios de geles, pero afirma que los vendedores se est\u00e1n aprovechando y subiendo precios. \u201cSi quisiera comprarme gel antibacterial tendr\u00eda que ayunar dos d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Frente a la escasez cr\u00f3nica, el Gobierno de la capital quiere modernizar la infraestructura hidr\u00e1ulica y ha apostado por la captaci\u00f3n de lluvia y la recuperaci\u00f3n de espacios verdes. Aun as\u00ed, los expertos opinan que se queda corto. Helena Cotler, del Centro Geo, prev\u00e9 que el n\u00famero de personas sin acceso a suministro corriente aumente en los pr\u00f3ximos a\u00f1os si no se atiende el problema de fondo. \u201cAhora nos preocupa el coronavirus, pero este problema de salubridad es constante para la gente que no tiene agua. Son vulnerables a la salmonela, a la fiebre tifoidea\u2026\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Araceli Mendoza asegura que en el barrio ya han visto de todo. \u201cA la gente lo que le preocupa es la falta de trabajo y el dinero. Ni la cuarentena ni el virus les preocupa demasiado, aunque hacemos todo lo posible para concienciarlos\u201d. Mientras tanto, en la farmacia del barrio no hay geles y apenas mascarillas. El farmac\u00e9utico, cuando se le pregunta, agacha la cabeza y explica desde la ventanilla. \u201cYo tambi\u00e9n me lavo las manos con agua sucia, aunque a veces le hecho desinfectante, sobre todo ahora con el nuevo virus\u201d.<\/p>\n<p>Fuente: El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los vecinos del barrio Rub\u00e9n Jaramillo miran las cubetas vac\u00edas con desolaci\u00f3n. Al grupo que ya se aglutina en la calle a cada rato se van sumando personas con una misma pregunta: \u201c\u00bfHay agua ya?\u201d Los vecinos del barrio Rub\u00e9n Jaramillo miran las cubetas vac\u00edas con desolaci\u00f3n. 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