{"id":119461,"date":"2020-05-01T01:10:10","date_gmt":"2020-05-01T01:10:10","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-96470"},"modified":"2020-05-01T01:10:10","modified_gmt":"2020-05-01T01:10:10","slug":"el-tormento-de-repatriar-de-nueva-york-a-puebla-a-muertos-por-covid-19-k2-96470","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2020\/mundo\/el-tormento-de-repatriar-de-nueva-york-a-puebla-a-muertos-por-covid-19-k2-96470\/119461\/","title":{"rendered":"El tormento de repatriar de Nueva York a Puebla a muertos por COVID-19"},"content":{"rendered":"<p>\u201cCuando llegamos, ten\u00eda una media hora de haber fallecido\u201d, cuenta Mar\u00eda del Carmen, con la voz entrecortada del otro lado del tel\u00e9fono<\/p>\n<p>Se despidieron hace casi tres semanas. El pasado 10 de abril, los familiares de Alfredo Meneses recibieron la llamada que hab\u00edan esperado durante d\u00edas. Viajaron al North Shore University Hospital a las afueras de Manhattan con la esperanza de recibir buenas noticias. \u201cAy flaca, estuve en el sol todo el d\u00eda y despu\u00e9s me agarr\u00f3 la lluvia, se me hace que me va a dar gripa\u201d, se lament\u00f3 a mediados de marzo cuando iba a llegar a su casa en Queens. \u201cVe al doctor, Alfredo\u201d, le pidi\u00f3 su hermana, Mar\u00eda del Carmen Meneses. Despu\u00e9s vino la prueba por coronavirus. El diagn\u00f3stico positivo. El aislamiento en el hospital. Una lenta mejor\u00eda. Su traslado a un segundo hospital. La desesperaci\u00f3n por salir del hospital. La impaciencia por no poder ir a visitarlo, verlo. Aquel viernes, Mar\u00eda del Carmen y su cu\u00f1ada por fin recibieron el permiso y viajaron una hora hasta llegar al sanatorio. \u201cCuando llegamos, ten\u00eda una media hora de haber fallecido\u201d, cuenta Mar\u00eda del Carmen, con la voz entrecortada del otro lado del tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>El deseo de la familia es que sus restos puedan viajar m\u00e1s de 4.000 kil\u00f3metros hasta Santiago Momoxpan, un peque\u00f1o pueblo absorbido por la mancha urbana de Puebla, en el centro de M\u00e9xico. Pero lo que antes duraba unos d\u00edas, hoy toma semanas. Aquel 10 de abril murieron 777 personas en Nueva York, a un ritmo de 33 muertos por hora. El d\u00eda siguiente fueron 783 fallecidos. El siguiente, 758. Y as\u00ed hasta superar la cifra de m\u00e1s de 22.000 defunciones hasta esta semana. El epicentro mundial de la pandemia est\u00e1 colapsado. Los hospitales est\u00e1n saturados. Los servicios funerarios no se dan abasto con los cuerpos. Las funerarias tambi\u00e9n est\u00e1n desbordadas. Y los vuelos directos a M\u00e9xico est\u00e1n suspendidos. En la zona m\u00e1s afectada del planeta, ning\u00fan otro grupo demogr\u00e1fico ha sido m\u00e1s golpeado por el virus que la comunidad latina, con m\u00e1s de un tercio de los decesos totales, seg\u00fan datos oficiales. Y repatriar los cuerpos a sus pa\u00edses se ha vuelto una odisea.<\/p>\n<p>\u201cQuer\u00eda que Alfredo se fuera de cuerpo presente, pero me dicen que es casi imposible\u201d, comenta resignada su hermana. El Gobierno da cuenta de 448 mexicanos fallecidos por coronavirus en Nueva York y casi nueve de cada diez solicitudes que recibe el consulado est\u00e1n relacionadas con tr\u00e1mites para repatriar sus cuerpos. Mar\u00eda del Carmen Meneses llama cada tercer d\u00eda a la funeraria, manda correos electr\u00f3nicos, insiste, vigila cada parte del proceso y busca opciones en otras funerarias, pero la respuesta siempre es la misma. Su hermano Alfredo lleva casi 20 d\u00edas en una morgue. \u201cNo quiero que despu\u00e9s me digan que no saben d\u00f3nde qued\u00f3 el cuerpo\u201d, lamenta sobre el estira y afloja en el que est\u00e1 atrapada. \u201cYa no puedo hacer m\u00e1s\u201d, dice desesperada. \u201cEs un viacrucis para las familias\u201d, afirma el c\u00f3nsul mexicano en Nueva York, Jorge Islas.<\/p>\n<p>Al espiral de la crisis sanitaria y econ\u00f3mica que azota a la ciudad m\u00e1s poblada de Estados Unidos y al mundo entero, se le suma el impacto social, familiar y personal. \u201cLo describir\u00eda como una novela apocal\u00edptica\u201d, resume Islas, despu\u00e9s de un largo suspiro. \u201cEs una situaci\u00f3n indescriptible\u201d, agrega Islas, que apela a palabras como zozobra, frustraci\u00f3n e incertidumbre para digerir sus emociones. No solo es el efecto en cadena del colapso de los centros sanitarios. Es el grito de auxilio de un lugar que no puede enterrar a sus muertos y que ha tenido que comprar 45 morgues m\u00f3viles para conservar en refrigeraci\u00f3n 3.500 cuerpos. Es el laberinto burocr\u00e1tico de una ciudad en cuarentena, en donde los tr\u00e1mites se tienen que resolver desde casa. Es la urgencia de abrir el consulado en medio de la emergencia, aunque no se pueda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que el paciente fallece en un hospital o una ambulancia recoge su cuerpo en su casa, el cad\u00e1ver es llevado a una morgue. Ah\u00ed inicia un periodo de dos semanas para completar los tr\u00e1mites funerarios y obtener un acta de defunci\u00f3n, emitida por las autoridades sanitarias locales, aunque esos plazos se han extendido por la contingencia. Se requieren permisos especiales para el transporte del cuerpo en Nueva York, as\u00ed como c\u00e1psulas especiales para los f\u00e9retros y qu\u00edmicos especiales para tratar los restos. Despu\u00e9s de completar todos los pasos, el consulado emite un visado especial para el traslado a M\u00e9xico, donde cada Estado tiene sus propias restricciones a nivel local.<\/p>\n<p>El vuelo del ata\u00fad tendr\u00eda que hacer varias escalas o, en su defecto, habr\u00eda que encontrar un servicio de mensajer\u00eda que est\u00e9 dispuesto a hacer el viaje hasta los Estados de Puebla, Oaxaca, Tlaxcala y Guerrero, de donde viene el 90% de los 1,2 millones de mexicanos que viven en Nueva York. Con todas las restricciones, ning\u00fan cuerpo ha sido mandado para ser inhumado en M\u00e9xico y solo una de las casi 450 peticiones que ha recibido el consulado ha solicitado esa opci\u00f3n. \u201cEs pr\u00e1cticamente imposible\u201d, insiste Islas, repitiendo las mismas palabras que retumban en la cabeza de la familia Meneses. Es el mismo atolladero que enfrentan los consulados y las familias de las v\u00edctimas neoyorquinas.<\/p>\n<p>Las cremaciones se han vuelto una v\u00e1lvula de escape frente a la crisis forense. Tienen mejores probabilidades por cuestiones de espacio, transporte y costo, y enfrentan menos complicaciones porque los familiares pueden llevar por ellos mismos la urna a M\u00e9xico. \u201cAlfredo est\u00e1 en una lista de espera para la cremaci\u00f3n, pero espero que me entreguen sus cenizas esta semana\u201d, comenta Meneses.<\/p>\n<p>El consulado da reembolsos parciales tras las cremaciones, que cuestan entre 900 y 1.800 d\u00f3lares. El c\u00e1lculo de Islas es que para mayo se regularicen los traslados de restos cremados y para junio, de cuerpos para inhumaci\u00f3n. La representaci\u00f3n mexicana tambi\u00e9n ha abierto 20 l\u00edneas telef\u00f3nicas para dar atenci\u00f3n en los temas comunes, desde despidos hasta discriminaci\u00f3n, as\u00ed como para ofrecer consultas de telemedicina y apoyo psicol\u00f3gico, en especial por el aumento de la violencia dom\u00e9stica, el abuso de sustancias y los trastornos mentales. \u201cLa epidemia es un caldo de cultivo en el que la gente explota\u201d, lamenta Islas.<\/p>\n<p>Y luego est\u00e1n el duelo y el recuerdo. \u201cAlfredo era un gran ser humano, muy alegre y generoso, ayudaba en todo lo que pod\u00eda\u201d, cuenta su hermana, la primera de sus cinco hermanos en dejar Momoxpan y tomar rumbo a Nueva York hace 24 a\u00f1os. Poco despu\u00e9s, se fueron casi todos, salvo su madre y un hermano. La familia se adapt\u00f3 r\u00e1pido a Puebla York, como se conoce a Manhattan por el n\u00famero de poblanos que residen ah\u00ed.<\/p>\n<p>Los tres hijos y los sobrinos de Alfredo Meneses cre\u00edan que era como spiderman. Se colgaba de los edificios m\u00e1s altos de la ciudad, a veces de 100 o 120 pisos, cuando se iba a trabajar en la construcci\u00f3n. Ten\u00eda la costumbre de cantar en todas partes y en su repertorio personal no pod\u00edan faltar las canciones de Pablito Ruiz. \u201c\u00a1Ay, ya modern\u00edzate, esa canci\u00f3n es de tus tiempos!\u201d, le rogaban sus hermanos apenas se arrancaba a repetir una y otra vez \u201cOh mam\u00e1, estoy enamorado\u201d. Alfredo, sin embargo, todav\u00eda era joven, ten\u00eda 43 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cSus compa\u00f1eros de trabajo bromeaban al principio, dec\u00edan que se hab\u00eda ido de vacaciones\u201d, recuerda su hermana. \u201cCuando supieron que estaba en el hospital, se dieron cuenta de la gravedad de todo\u201d, comenta Meneses, que se contagi\u00f3 al mismo tiempo que su hermano y logr\u00f3 recuperarse tras tres semanas en cama. \u201cNo cre\u00edan en esto, cre\u00edan que no les iba a pasar nada y no tomaban ninguna precauci\u00f3n\u201d, dice molesta.<\/p>\n<p>En ambos lados de la frontera, la preocupaci\u00f3n de que la necesidad econ\u00f3mica y la temeridad no empujen a los mexicanos a salir a la calle es latente. Tambi\u00e9n en Queens, donde viven los Meneses y donde una cuarta parte de los habitantes son latinos. \u201cGracias a Dios, nosotros nos pudimos levantar, pero Alfredo, no. Todo fue muy r\u00e1pido\u201d, dice antes de colgar el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>AQU\u00cd EL TEXTO COMPLETO:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2020-04-30\/de-nueva-york-a-puebla-el-viacrucis-de-repatriar-un-cuerpo-desde-el-epicentro-mundial-de-la-pandemia.html\" target=\"_blank\">https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2020-04-30\/de-nueva-york-a-puebla-el-viacrucis-de-repatriar-un-cuerpo-desde-el-epicentro-mundial-de-la-pandemia.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuando llegamos, ten\u00eda una media hora de haber fallecido\u201d, cuenta Mar\u00eda del Carmen, con la voz entrecortada del otro lado del tel\u00e9fono Se despidieron hace casi tres semanas. El pasado 10 de abril, los familiares de Alfredo Meneses recibieron la llamada que hab\u00edan esperado durante d\u00edas. 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