{"id":127183,"date":"2019-12-09T02:48:08","date_gmt":"2019-12-09T02:48:08","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-90427"},"modified":"2019-12-09T02:48:08","modified_gmt":"2019-12-09T02:48:08","slug":"libros-para-entender-la-conquista-de-mexico-k2-90427","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2019\/cultura\/libros-para-entender-la-conquista-de-mexico-k2-90427\/127183\/","title":{"rendered":"Libros para entender la Conquista de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 12.16px;\">Desde hace m\u00e1s de un siglo, el proceso de conquista de los territorios que hoy son M\u00e9xico es una m\u00e1quina de producir literatura, sobre todo acad\u00e9mica, pero tambi\u00e9n (y m\u00e1s \u00faltimamente) divulgativa<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px;\">Entre el papel y la tinta que emple\u00f3 el gran cronista de Indias Bernal D\u00edaz del Castillo y el teclado del acad\u00e9mico brit\u00e1nico Matthew Restall hay varios siglos de diferencia, una brecha insalvable de experiencias y tres pu\u00f1ados de interpretaciones sobre lo que fue y no fue la Conquista: el encuentro entre dos mundos, una invasi\u00f3n aberrante, la salvaci\u00f3n de miles de almas perdidas en los horrores del canibalismo y el sacrificio humano&#8230; Incluso hay quien defiende la teor\u00eda de que Bernal no fue m\u00e1s que un invento de Hern\u00e1n Cort\u00e9s, una muestra m\u00e1s de su car\u00e1cter genial y maquiav\u00e9lico.<\/span><\/p>\n<p>Desde hace m\u00e1s de un siglo, el proceso de conquista de los territorios que hoy son M\u00e9xico es una m\u00e1quina de producir literatura, sobre todo acad\u00e9mica, pero tambi\u00e9n (y m\u00e1s \u00faltimamente) divulgativa. El caso de Restall es un buen ejemplo. Cuando Moctezuma conoci\u00f3 a Cort\u00e9s (Taurus, 2019) es el \u00faltimo t\u00edtulo de la rama interpretativa de la historia de la Conquista que toma el momento del encuentro entre dos de sus protagonistas para cuestionar las narrativas construidas alrededor. Otro ejemplo es \u00bfQui\u00e9n conquist\u00f3 M\u00e9xico? (Debate, 2019), del historiador mexicano Federico Navarrete, que parte de un alejamiento del relato en blanco y negro, sin matices, con argumentos picantes como chiles habaneros: &#8220;La idea de la victoria absoluta de los espa\u00f1oles en 1521 no es m\u00e1s que una versi\u00f3n parcial e interesada, inventada por el propio Hern\u00e1n Cort\u00e9s, para ensalzar y exagerar su papel en los eventos y que ha sido repetida por los de la &#8216;visi\u00f3n colonialista&#8217; desde entonces&#8221;.<\/p>\n<p>La Conquista est\u00e1 de moda y no solo en las librer\u00edas. Amazon acaba de estrenar una serie centrada en Cort\u00e9s, Hern\u00e1n, que parece encaminada a una segunda temporada. Spielberg y Ciro Guerra, director de la hipn\u00f3tica El abrazo de la serpiente, empezar\u00e1n a grabar su propia serie el a\u00f1o que viene. En 2018, Canal Once estren\u00f3 en M\u00e9xico una producci\u00f3n centrada en Malintzin, la esclava entregada a Cort\u00e9s, convertida luego en su traductora, que gust\u00f3 mucho en la academia. En FilminLatino, una de las sensaciones del a\u00f1o pasado fue Epitafio, cinta sobre el ascenso de tres soldados espa\u00f1oles a un volc\u00e1n en busca de azufre para sus arcabuces.<\/p>\n<p>Se cumplen 500 a\u00f1os de la Conquista. Editoriales y productoras han encontrado una veta en la gran efem\u00e9ride hispanomexicana. Tanta producci\u00f3n ha desempolvado debates adormilados por d\u00e9cadas en los sigilosos cajones de la academia, qu\u00e9 fue la Conquista, qu\u00e9 se nos ha contado. Ayuda tambi\u00e9n el quehacer pol\u00edtico: los exabruptos de L\u00f3pez Obrador en M\u00e9xico este a\u00f1o y los cuadros de Vox y el PP han avivado la discusi\u00f3n. No hay mejor retrato del revival pele\u00f3n que la foto de Santiago Abascal con el morri\u00f3n en un balc\u00f3n de la sede de su partido.<\/p>\n<p>Los ojos de los de all\u00e1<\/p>\n<p>La impresionante imagen de dos mundos que chocan (fuera de la forma que fuere) resulta forzosamente atractiva. Historiadores, divulgadores y en menor medida novelistas le han dedicado esfuerzos tit\u00e1nicos durante siglos. Primero, para poner en orden las fuentes y saber qu\u00e9 pas\u00f3 y luego, para discutir c\u00f3mo contarlo. De los primeros, los que trataron de poner orden, destacan varios, aunque entre ellos dos: La Conquista de M\u00e9xico (1994), de Hugh Thomas, y Visi\u00f3n de los Vencidos (1959), de Miguel Le\u00f3n-Portilla. Las dos son obras totales, la primera, centrada en el punto de vista de los espa\u00f1oles, los que llegaron; la segunda, en los ojos de los que ya estaban. Son, por decirlo as\u00ed, narraciones del proceso, construidas minuciosamente a partir de fuentes originales: las cr\u00f3nicas y relaciones de soldados y frailes espa\u00f1oles, caso de la Historia verdadera de la Conquista de la Nueva Espa\u00f1a, que D\u00edaz del Castillo escribi\u00f3 ya viejo, en su retiro en Guatemala. Y tambi\u00e9n de los poemas nahuas, testimonios recogidos por los mismos frailes y la famosa Relaci\u00f3n de Tlatelolco, escrita en 1528 por estudiosos mexicas, a escasos siete a\u00f1os de la victoria militar de la alianza coordinada por Cort\u00e9s y sus hombres.<\/p>\n<p>La bibliograf\u00eda es interminable, aunque prevalece la visi\u00f3n de los vencedores. La obra de Le\u00f3n-Portilla es en realidad una excepci\u00f3n. La oralidad de los pueblos nahuas, mayas ,etc\u00e9tera y la destrucci\u00f3n que los espa\u00f1oles llevaron a cabo en sus ciudades y templos engendraron una anemia hist\u00f3rica, una falta de referentes documentales del mundo anterior a la Conquista.<\/p>\n<p>Del lado ib\u00e9rico, las narraciones totales, que tratan de hacer recuentos minuciosos de lo ocurrido estos a\u00f1os, comparten espacio con estudios centrados en personajes o pasajes concretos y obras de divulgaci\u00f3n. De Cort\u00e9s, por ejemplo, una de las m\u00e1s importante es la que escribi\u00f3 el mexicano Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez, Hern\u00e1n Cort\u00e9s, (FCE, 1990). M\u00e1s de mil p\u00e1ginas sobre el extreme\u00f1o, que dedica largos pasajes a detalles aparentemente insignificantes, como aquel tibur\u00f3n que asalt\u00f3 uno de los nav\u00edos de la flota que sali\u00f3 de Cuba, ya frente a Yucat\u00e1n, y se llev\u00f3 &#8220;diez tocinos enteros, que para desalarse estaban colgados&#8221; de los barcos. Luego, escribe Mart\u00ednez, los marineros pescaron a ese mismo tibur\u00f3n y cuando lo destazaron, encontraron los tocinos en el est\u00f3mago, adem\u00e1s de &#8220;un plato de esta\u00f1o, tres zapatos viejos y un queso&#8221;.<\/p>\n<p>El pol\u00e9mico historiador franc\u00e9s Christian Duverger tambi\u00e9n ha dedicado varios libros al extreme\u00f1o. En Cr\u00f3nica de la eternidad, (Taurus, 2013) Duverger defiende que la cr\u00f3nica de Bernal la escribi\u00f3 en realidad Cort\u00e9s (\u00a1!). Antes, en Cort\u00e9s (Taurus, 2005) Duverger cuenta la historia del espa\u00f1ol con el verbo fuera del cors\u00e9, mostrando descaradamente su aprecio por \u00e9l y sus aventuras y \u00a1oh, sorpresa! su desprecio por Fray Bartolom\u00e9 de las Casas, a quien llama directamente esclavista, pint\u00e1ndolo casi como el primer gran hip\u00f3crita de Nueva Espa\u00f1a. Al fin y al cabo, De las Casas no ten\u00eda en buena estima a Cort\u00e9s. Pocos libros se han llevado tantas cr\u00edticas como este \u00faltimo.<\/p>\n<p>De Veracruz a Malintzin<\/p>\n<p>En 2013, la valenciana Carmen Mart\u00ednez public\u00f3 Veracruz, 1519. Los hombres de Cort\u00e9s. Trata uno de los momentos clave de los primeros pasos del capit\u00e1n en Veracruz. La historiadora tom\u00f3 prestado un documento encontrado d\u00e9cadas antes en el Archivo General de Indias, en Sevilla, la &#8220;petici\u00f3n de los vecinos de la Villa Rica de la Vera Cruz&#8221;. Firmado por 400 de sus hombres, el documento independiza a Cort\u00e9s del gobernador de Cuba y cambiaba la naturaleza de la expedici\u00f3n. Si en un principio el permiso era para hacer reconocimiento, desde entonces la intenci\u00f3n ser\u00eda poblar.<\/p>\n<p>Malintzin tambi\u00e9n ha interesado a la academia desde hace muchos a\u00f1os, quiz\u00e1 porque en su figura se proyectan las mayores controversias y prejuicios de esta historia. Desde que Octavio Paz la consagra como traidora en El laberinto de la soledad (1950), la academia ha tratado de aportar contexto y se\u00f1alar que, primero, una adolescente entregada a Cort\u00e9s como esclava no ten\u00eda muchas m\u00e1s opciones que hacer lo que le dec\u00edan y segundo, su capacidad ling\u00fc\u00edstica result\u00f3 de una pericia extraordinaria.<\/p>\n<p>En Malintzin: una mujer ind\u00edgena en la conquista de M\u00e9xico (Era, 2015), Camilla Townsend trata de agrandar el contexto y detallarlo, para llegar a varias conclusiones, todas evidentes una vez le\u00eddas. Va una: si Malintzin es culpable de algo, fue de inventar el concepto ind\u00edgena en Am\u00e9rica, aunque no como un todo conquistable, sino m\u00e1s bien como un elemento redentor. Antes de la llegada de los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica, no hab\u00eda un nosotros ind\u00edgena. Hab\u00eda pueblos distintos que compart\u00edan algunas cosas y se diferenciaban en otras. Pero la irrupci\u00f3n de Cort\u00e9s y los dem\u00e1s provoca la aparici\u00f3n de un nosotros y un ellos. Malintzin se dio cuenta y aconsej\u00f3 a los caciques que cedieran. &#8220;Les dijo que mejor se aliaran con los extranjeros en vez de convertirlos en enemigos&#8221;, escribi\u00f3 Townsend en un art\u00edculo en Letras Libres a modo de presentaci\u00f3n del libro, &#8220;porque de lo contrario los europeos derramar\u00edan m\u00e1s sangre de la que jam\u00e1s hab\u00edan derramado los aztecas en sus pueblos&#8221;.<\/p>\n<p>Fuente: El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace m\u00e1s de un siglo, el proceso de conquista de los territorios que hoy son M\u00e9xico es una m\u00e1quina de producir literatura, sobre todo acad\u00e9mica, pero tambi\u00e9n (y m\u00e1s \u00faltimamente) divulgativa Entre el papel y la tinta que emple\u00f3 el gran cronista de Indias Bernal D\u00edaz del Castillo y el teclado del acad\u00e9mico brit\u00e1nico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":157852,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[90],"tags":[],"class_list":["post-127183","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127183"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127183\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/157852"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}