{"id":128677,"date":"2020-01-24T02:21:43","date_gmt":"2020-01-24T02:21:43","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-91939"},"modified":"2020-01-24T02:21:43","modified_gmt":"2020-01-24T02:21:43","slug":"asi-viven-en-wuhan-la-ciudad-aislada-por-el-coronavirus-k2-91939","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2020\/mundo\/asi-viven-en-wuhan-la-ciudad-aislada-por-el-coronavirus-k2-91939\/128677\/","title":{"rendered":"As\u00ed viven en Wuhan, la ciudad aislada por el coronavirus"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 12.16px;\">Zhang Wenzhen est\u00e1 sentada en la acera, consultando su tel\u00e9fono m\u00f3vil de manera fren\u00e9tica<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12.16px;\">Zhang Wenzhen est\u00e1 sentada en la acera, consultando su tel\u00e9fono m\u00f3vil de manera fren\u00e9tica. No hay nadie a su alrededor, excepto una docena de guardias de seguridad que al otro lado de la calle protegen la entrada al hospital Jinyintian. Este centro sanitario, especializado en enfermedades infecciosas, es uno de los m\u00e1s grandes de Wuhan. En su interior acoge estos d\u00edas a una mayor\u00eda de las personas infectadas hasta la fecha con el coronavirus 2019-nCoV, cuya amenaza ha puesto a la ciudad china, de 11 millones de habitantes, en cuarentena. Los datos m\u00e1s recientes sit\u00faan los casos en 18 muertos y 634 infectados. La madre de Zhang Wenzhen es una de ellos.<\/span><\/p>\n<p>\u201cMi madre est\u00e1 ah\u00ed dentro, pero a m\u00ed no me dejan entrar\u201d, explica Zhang mientras se\u00f1ala a los polic\u00edas frente a ella. Las medidas de seguridad de la zona son muy estrictas. Todos los veh\u00edculos que se acercan al hospital son obligados a dar la vuelta, menos una furgoneta, de la que se apea un grupo de trabajadores sanitarios ataviados de pies a cabeza con un traje de protecci\u00f3n blanco. Ante la visi\u00f3n de una c\u00e1mara, uno de los agentes se acerca y exige borrar toda imagen bajo su atenta mirada. Nadie sabe con certeza qu\u00e9 sucede en el interior del edificio, ni siquiera los familiares de los enfermos. Las im\u00e1genes compartidas en redes sociales muestran pasillos abarrotados, gente desvaneci\u00e9ndose, gritos y llantos. La OMS ha pedido a China una mayor transparencia en la gesti\u00f3n de la crisis sanitaria.<\/p>\n<p>Zhang vive con sus padres y juntos llevaban una vida normal hasta que a principios de esta semana su madre cay\u00f3 enferma. No le preocupa haber estado expuesta al virus porque \u201clos j\u00f3venes no nos contagiamos tan f\u00e1cilmente, pero la gente mayor no puede resistir\u201d: todos los fallecidos hasta la fecha han sido mayores de 70 a\u00f1os. En este momento, Zhang solamente ans\u00eda tener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el estado de salud de su madre. &#8220;Yo estaba trabajando y no s\u00e9 qu\u00e9 ha pasado, debe haber empeorado si la han trasladado aqu\u00ed&#8221;. Aunque con todos los accesos al hospital bloqueados es imposible establecer contacto, no desiste. &#8220;No me mover\u00e9 de aqu\u00ed hasta que sepa algo m\u00e1s, solo entonces volver\u00e9 a casa&#8221;.<\/p>\n<p>Unos metros m\u00e1s all\u00e1, otra joven llamada Wang carga con una bolsa de mandarinas. Ella ha tenido m\u00e1s suerte: esta tarde, durante las dos horas en las que el hospital ha permitido la entrega de objetos para los enfermos, ha logrado hablar con uno de los m\u00e9dicos. Uno de sus familiares, tambi\u00e9n v\u00edctima del coronavirus, parece progresar adecuadamente. \u201cLos resultados son positivos, no tiene fiebre ni tos y su aspecto es normal. Me han dicho que est\u00e1 bien y que quiz\u00e1 le den el alta en los pr\u00f3ximos d\u00edas\u201d, detalla con alivio. En su opini\u00f3n, el cierre de la ciudad ha sido una decisi\u00f3n adecuada. \u201cEl aislamiento es por nuestra propia seguridad, es una medida responsable y comprensible\u201d.<\/p>\n<p>Las calles de Wuhan est\u00e1n desiertas y los pocos comercios que hab\u00edan abierto por la ma\u00f1ana ya han cerrado. Para algunos, no obstante, la vida sigue pese a todo. Es el caso de la taxista Wu Yunsong, quien ha visto la oportunidad de hacer un poco de dinero extra dada la poca cantidad de coches en las calzadas. Est\u00e1 preocupada, pero lo lleva con resignaci\u00f3n. \u201cSi desde arriba quieren que muera no podr\u00e9 hacer nada por evitarlo, por eso estoy trabajando hoy\u201d.<\/p>\n<p>Uno de sus compa\u00f1eros, que insiste en ser llamado Conductor de Taxi, es m\u00e1s optimista. \u00c9l, como la mayor parte de la poblaci\u00f3n de Wuhan, expresa un apoyo sin ambages a la decisi\u00f3n del Gobierno de cerrar las puertas de la ciudad. Aunque les hayan dejado dentro. \u201cEl Gobierno est\u00e1 haciendo un trabajo estupendo\u201d, exclama. \u201cEn estos 70 a\u00f1os [de gobierno comunista] China se ha desarrollado much\u00edsimo en todos los aspectos. Nuestro pa\u00eds es ahora muy poderoso, a diferencia del pasado. Tenemos expertos y acad\u00e9micos muy preparados. Ellos controlar\u00e1n el brote, no hay de qu\u00e9 preocuparse\u201d.<\/p>\n<p>Uno de los motivos que explican la cuarentena que impera sobre Wuhan es su condici\u00f3n de nudo ferroviario. La ciudad cuenta con tres estaciones de tren: la de Hankou es una de ellas. Desde primera hora de la ma\u00f1ana, las puertas del edificio permanecen bloqueadas por vallas y furgones policiales que impiden el acceso a la terminal, una enorme construcci\u00f3n de estilo sovi\u00e9tico. Un grupo de limpiadores protegidos con un traje naranja y cargando con equipos fumigadores a las espaldas charlan en una esquina de la explanada colindante. Completa la extra\u00f1a estampa el servicio de megafon\u00eda que resuena en los alrededores, una vez que anuncia sin descanso que desde las 10 de la ma\u00f1ana de hoy jueves \u2013tres de la madrugada en Espa\u00f1a\u2013 y hasta nuevo aviso, Wuhan es una urbe cerrada a la que no se puede entrar ni salir.<\/p>\n<p>Cuando unos pocos paseantes se detienen frente a la estaci\u00f3n para sacar fotos o buscar techumbre ante la lluvia que ha ca\u00eddo durante la tarde, los agentes de polic\u00eda optan por ampliar el per\u00edmetro de seguridad y despejar la zona. Una de las personas obligadas a moverse es Xiao Xue, una mujer joven que carga con una voluminosa bolsa de pl\u00e1stico y dos maletas, que contienen todas sus posesiones. \u201cTrabajo como camarera en un hotel de aqu\u00ed cerca, pero han cerrado\u201d, cuenta y rompe a llorar. \u201cNo soy de aqu\u00ed, no s\u00e9 qu\u00e9 hacer con mis cosas, no s\u00e9 d\u00f3nde ir\u201d.<\/p>\n<p>La \u00faltima sorpresa del d\u00eda espera de vuelta en el hotel, una gran torre con capacidad para 500 personas en la que solo hay 17 hu\u00e9spedes registrados. Al otro lado de la puerta, una empleada aguarda con un term\u00f3metro digital en la mano, detr\u00e1s de una mesa que ofrece toallitas desinfectantes y mascarillas. \u201cTenemos que medir la temperatura de todas y cada una de las personas que entran, es muy importante\u201d, se disculpa. Realiza intentos infructuosos en sien, frente y oreja. Por fin, el antebrazo sirve. A un pitido le sigue, tras dos segundos de inquietud, una luz verde. 36,3\u00ba, muestra la pantalla. \u201cAdelante, bienvenido\u201d.<\/p>\n<p>Fuente: El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Zhang Wenzhen est\u00e1 sentada en la acera, consultando su tel\u00e9fono m\u00f3vil de manera fren\u00e9tica Zhang Wenzhen est\u00e1 sentada en la acera, consultando su tel\u00e9fono m\u00f3vil de manera fren\u00e9tica. No hay nadie a su alrededor, excepto una docena de guardias de seguridad que al otro lado de la calle protegen la entrada al hospital Jinyintian. Este [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":156393,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-128677","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128677"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128677\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/156393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}