{"id":146642,"date":"2019-07-19T01:07:39","date_gmt":"2019-07-19T01:07:39","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-84324"},"modified":"2019-07-19T01:07:39","modified_gmt":"2019-07-19T01:07:39","slug":"dolor-y-gloria-esto-opinan-los-criticos-de-la-ultima-pelicula-de-almodovar-k2-84324","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2019\/cine\/dolor-y-gloria-esto-opinan-los-criticos-de-la-ultima-pelicula-de-almodovar-k2-84324\/146642\/","title":{"rendered":"Dolor y gloria, esto opinan los cr\u00edticos de la \u00faltima pel\u00edcula de Almod\u00f3var"},"content":{"rendered":"<p>Hanna Schygulla, que protagoniz\u00f3 algunas de las pel\u00edculas m\u00e1s trascendentes del maestro alem\u00e1n Rainer Werner Fassbinder, cont\u00f3 alguna vez que en los a\u00f1os 80 se le acerc\u00f3 Pedro Almod\u00f3var en Barcelona para decirle: \u201cYo soy el Fassbinder espa\u00f1ol\u201d<\/p>\n<p>Hanna Schygulla, que protagoniz\u00f3 algunas de las pel\u00edculas m\u00e1s trascendentes del maestro alem\u00e1n Rainer Werner Fassbinder, cont\u00f3 alguna vez que en los a\u00f1os 80 se le acerc\u00f3 Pedro Almod\u00f3var en Barcelona para decirle: \u201cYo soy el Fassbinder espa\u00f1ol\u201d. Es una frase injusta para ambos. Fassbinder fue un dramaturgo preciso y brillante, mientras que Almod\u00f3var es libre y desordenado; uno resalt\u00f3 los colores rodeados por el monocromo gris\u00e1ceo de Alemania mientras que el otro envuelve al mundo en lo que resultar\u00eda de una tienda de pinturas atacada por un tif\u00f3n. Sin embargo la sexualidad de ambos es vasta y experimentada, y los dos tienen una fijaci\u00f3n inusual con sus madres. En ese sentido, y en la capacidad que muestra Almod\u00f3var para desnudarse al fin como su maestro, Dolor y gloria es la pel\u00edcula m\u00e1s cercana entre ambos hombres.<\/p>\n<p>En 1978 apareci\u00f3 el filme Alemania en el oto\u00f1o, y en \u00e9l un cortometraje de Fassbinder, que protagoniz\u00f3 como una versi\u00f3n supuestamente ficticia de s\u00ed mismo. Su madre, Lilo Pempeit, aparec\u00eda tambi\u00e9n bajo su propio nombre y al final ambos discut\u00edan el rol del terrorismo en la Rep\u00fablica Federal Alemana. Un pleito que muestra la supervivencia del fascismo en los alemanes 40 a\u00f1os despu\u00e9s de haber obedecido a Hitler revela m\u00e1s bien el abismo entre una madre y su hijo. Dolor y gloria sigue una intenci\u00f3n similar cuando Salvador Mallo (Antonio Banderas), un cineasta que se peina y se viste como Almod\u00f3var, sufre la sutil recriminaci\u00f3n de su madre mientras deshilan rosarios. En contraste con los gritos en alem\u00e1n, Almod\u00f3var nos muestra una agresi\u00f3n silenciosa que suma el gran conflicto de Salvador: \u00bfacaso ha sabido vivir?<\/p>\n<p>La pregunta comienza desde que lo invitan a presentar la versi\u00f3n restaurada de su filme Sabor. Con ello vendr\u00e1 tambi\u00e9n un reencuentro con el actor Alberto Crespo (Asier Etxeandia) y el aprendizaje de un escape: la hero\u00edna. Pero nadie huye sin olvidarse de qu\u00e9 lo persigue. Salvador comienza a recordar su infancia y sus amores, los r\u00edos que lo arrastraron al mar de problemas donde lo encontramos en un plano al principio de la pel\u00edcula. Feto superdesarrollado, Salvador se arremolina sobre s\u00ed en un intento in\u00fatil de regresar al vientre, de olvidarlo todo, pero entre m\u00e1s repele al pasado, m\u00e1s lo atrae.<\/p>\n<p>Reparada la amistad entre actor y director, Alberto se dedica a recitar un mon\u00f3logo autobiogr\u00e1fico de Salvador en un resplandeciente escenario rojo, es decir, un personaje cuenta la historia de otro, que a su vez es una versi\u00f3n ficticia de su creador: Almod\u00f3var al cuadrado. Como el resto de la filmograf\u00eda de Almod\u00f3var, la artificiosa Dolor y gloria quiere que la asumamos como ilusoria, falsa, sin embargo tambi\u00e9n contiene una autenticidad que s\u00f3lo da la experiencia.<\/p>\n<p>Puede que la cueva donde crece el peque\u00f1o Salvador resulte mucho m\u00e1s bella con sus paredes luminosas de lo que probablemente fue en la realidad, pero Almod\u00f3var no busca hacer una copia fiel. Al contrario, este escenario es s\u00f3lo una representaci\u00f3n de lo que fue, para Salvador, la casa donde encontr\u00f3 el deseo y donde comenz\u00f3 a ser el hombre que su madre no supo amar.<\/p>\n<p>Como pasa a menudo en el cine de Almod\u00f3var, los incidentes en la trama fluyen por coincidencia y sin un impacto claro en el drama, pero todos poseen algo m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente cinematogr\u00e1fico: el encanto. Banderas resulta indispensable para comunicar emociones que propone el gui\u00f3n e ideas que no se abarcan del todo, porque en su espalda ca\u00edda y sus ojos insatisfechos, Salvador es una imagen universal del triunfador que nunca hizo nada tan bien como fracasar.<\/p>\n<p>M\u00e1s que nada, Dolor y gloria tiende a una ternura intensa que para muchos dejar\u00e1 de lado los aspectos formales o incluso las cuestionables implicaciones del primer deseo de Salvador \u2013Almod\u00f3var pareciera decir que la homosexualidad es producto de la belleza\u2013. En el acto de recordar y reconciliarse, el protagonista y su creador muestran una vulnerabilidad que va m\u00e1s all\u00e1 del homenaje y que nos envuelve y distrae hacia nosotros mismos.<\/p>\n<p>Fuente: Cinepremiere<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hanna Schygulla, que protagoniz\u00f3 algunas de las pel\u00edculas m\u00e1s trascendentes del maestro alem\u00e1n Rainer Werner Fassbinder, cont\u00f3 alguna vez que en los a\u00f1os 80 se le acerc\u00f3 Pedro Almod\u00f3var en Barcelona para decirle: \u201cYo soy el Fassbinder espa\u00f1ol\u201d Hanna Schygulla, que protagoniz\u00f3 algunas de las pel\u00edculas m\u00e1s trascendentes del maestro alem\u00e1n Rainer Werner Fassbinder, cont\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":163677,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-146642","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/146642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=146642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/146642\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/163677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=146642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=146642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=146642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}