{"id":148377,"date":"2019-05-22T01:09:36","date_gmt":"2019-05-22T01:09:36","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-81988"},"modified":"2019-05-22T01:09:36","modified_gmt":"2019-05-22T01:09:36","slug":"el-sexo-mascaras-mentiras-y-autoenganos-k2-81988","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2019\/sexo\/el-sexo-mascaras-mentiras-y-autoenganos-k2-81988\/148377\/","title":{"rendered":"El sexo: m\u00e1scaras, mentiras y autoenga\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Observo que nos vivimos a nosotros mismos disociados de nuestras emociones, construyendo esta fachada narcisista, esta imagen ideal que nos separa de nuestros miedos<\/p>\n<p>Una compa\u00f1era de nocturnidades acab\u00f3 una noche renunciando a un posible amante con un soberbio &#8220;no, gracias, no s\u00e9 en qu\u00e9 momento has pensado que me gustabas&#8221;. Pero ese &#8220;no, gracias&#8221; cuajadito de altivez que le sali\u00f3 era mentira. S\u00ed quer\u00eda, el problema era que estaba sin depilar y no conceb\u00eda desnudarse por primera vez delante de alguien con los diminutos seis pelos que hab\u00edan empezado a asomarle a mitad de la pantorrilla. Esa excusa, aparentemente inofensiva, encerraba algo no tan inofensivo: una autoexigencia que la mantiene siempre alerta y una autocensura que provoca a menudo la negaci\u00f3n de sus propios deseos, que la pone a la defensiva y la convierte en un ser orgulloso que asoma como un monstruo. Eso s\u00ed, solo es un disfraz.<\/p>\n<p>M\u00e1scaras, mentiras, autoenga\u00f1os y cinismo que Adriana Royo analiza y descuartiza en Falos y falacias (Arpa, 2018), un libro sobre c\u00f3mo los seres humanos se enga\u00f1an y enga\u00f1an al otro, sobre c\u00f3mo se relacionan partiendo de la estafa. &#8220;\u00bfC\u00f3mo van a ser, entonces, nuestras relaciones con los dem\u00e1s? \u00bfC\u00f3mo va a ser el sexo que tengamos?&#8221;, pregunta esta sex\u00f3loga y terapeuta en la introducci\u00f3n. Y contesta: &#8220;Pues impactantemente mentira&#8221;. En la investigaci\u00f3n de campo que hizo \u2014entrevistas a 100 hombres y 100 mujeres de entre 15 y 70 a\u00f1os\u2014 encontr\u00f3 a un 81% de mujeres que afirmaron haber fingido la excitaci\u00f3n y el orgasmo en varias ocasiones y con la mayor\u00eda de sus parejas y amantes; y a un 71% de hombres que afirmaba que nunca les hab\u00edan fingido un orgasmo. Ella apunta: &#8220;Estamos hablando de muchas mujeres insatisfechas y muchos hombres enga\u00f1ados&#8221;. Para cortar con eso escribi\u00f3 este libro, que empieza con un consejo: desaprender.<\/p>\n<p>Pregunta. \u00bfDesaprender para vivir una sexualidad que no sea de mentira?<\/p>\n<p>Respuesta. Observo que nos vivimos a nosotros mismos disociados de nuestras emociones, construyendo esta fachada narcisista, esta imagen ideal que nos separa de nuestros miedos. Por lo tanto, la sexualidad que tendremos estar\u00e1 desconectada de nuestra propia intimidad. M\u00e1s que mentira lo llamar\u00eda desconexi\u00f3n.<\/p>\n<p>P. Una que contrasta, parad\u00f3jicamente, con un mundo en el que vivimos conectados continuamente.<\/p>\n<p>R. Socialmente hay mucha presi\u00f3n para vender nuestra mejor imagen y que nos acepten, que nos den likes, que tengamos matches, que nos admiren, que nos llamen para tener planes, ser deseados y que nos presten atenci\u00f3n. Nuestro amor propio se ha relegado a la cantidad de caso, no la calidad, que obtenemos de los dem\u00e1s. Ah\u00ed nos disociamos para conseguir esa atenci\u00f3n y que nuestro cerebro segregue dopamina, se active nuestro sistema de recompensa y as\u00ed sentirnos bien, satisfechos, llenos. Cual adictos olfateamos la atenci\u00f3n externa, y medimos nuestra propia val\u00eda solamente seg\u00fan ese feedback.<\/p>\n<p>P. \u00bfComo una supersocializaci\u00f3n?<\/p>\n<p>R. Somos animales sociales, s\u00ed, necesitamos de la atenci\u00f3n y el amor y el apoyo externo, pero hablo de cierta adicci\u00f3n a la atenci\u00f3n. Ser\u00e1 inevitable que, estando tan volcados en nuestra imagen, al final por miedo al rechazo, olvidemos una parte \u00edntima de nosotros mismos, y que poco a poco nos desconectemos de lo que verdaderamente sentimos en pos de una imagen sublime. Alguien desconectado de s\u00ed tampoco puede ver al otro. Las emociones son un torrente que a veces nos descontrola, que no entendemos y que nos desbarajusta. Para tener una imagen pulida de ti mismo debes controlar, y las emociones nos hacen humanos. Humanos con defectos, con arrugas, estr\u00edas, calvicie y halitosis. Humanos imperfectos. Claro, todo eso debe quedar relegado tras la imagen, si no, vas a sentirte excluido, y nadie quiere eso.<\/p>\n<p>P. \u00bfPor eso se crean entonces identidades falseadas?<\/p>\n<p>R. El miedo al rechazo hace que nos creemos una imagen-fachada vac\u00eda de contenido, sin ning\u00fan tipo de s\u00edmbolo. Hueca, y nos estamos relacionando cada vez m\u00e1s desde ah\u00ed. Por eso el libro se centra en c\u00f3mo vivimos ese narcisismo y busca su origen en el miedo a la intimidad, y con este, sus consecuencias: humanos superficiales y estupidizados. Humanos-objeto que consumen. Ideal para las grandes corporaciones.<\/p>\n<p>P. \u00bfC\u00f3mo algo tan \u00edntimo puede llegar a construirse sobre esas m\u00e1scaras de las que hablas en el libro?<\/p>\n<p>R. El ser humano desarrolla un car\u00e1cter desde que nace. El car\u00e1cter es magn\u00edfico, es algo que me fascina. Es el que nos hace relacionarnos con el otro, es que nos permite compartir, y a su vez, es el automatismo, el mecanismo de defensa que se activa cuando tenemos miedo, y sin saber que lo tenemos, se activa para protegernos. Es incre\u00edble, porque a veces nos quiere proteger de algo que no nos sienta bien, y otras nos oprime para que no consigamos lo que verdaderamente queremos. Es un sistema s\u00faper complejo y sofisticado que se construye a pesar nuestro y que nos acompa\u00f1a toda la vida.<\/p>\n<p>P. \u00bfSe puede cambiar?<\/p>\n<p>R. Muchos pacientes vienen a consulta porque son conscientes y pueden explicarse por qu\u00e9 reaccionan de una determinada manera, pero no saben c\u00f3mo cambiarlo. Muchos de esos mecanismos se construyeron cuando somos peque\u00f1os, dependiendo de nuestras experiencias, y en ese momento nos est\u00e1n protegiendo, es algo muy instintivo, nuestro cerebro lucha por sobrevivir, pero cuando crecemos, nuestras necesidades y deseos cambian, y nuestros automatismos siguen ah\u00ed. An\u00e1logamente ser\u00eda como no haber actualizado nuestro sistema operativo, y algunos comportamientos siguen siendo los mismos que cuando ten\u00edamos ocho a\u00f1os. Desde este mecanismo de protecci\u00f3n mantenemos relaciones sexuales, y que muchas veces, vivimos sin ser conscientes que estamos teniendo sexo desde la protecci\u00f3n y no desde lo que verdaderamente sentimos.<\/p>\n<p>P. \u00bfHemos pasado de ocultar el sexo a sobreexponerlo sin que medie reflexi\u00f3n?<\/p>\n<p>R. Ya lo define muy bien Byung-Chul Han, vivimos hiperestimulados, enganchados, si no nos sentimos vac\u00edos. \u00bfQu\u00e9 es lo primero que hacemos al despertarnos? Mirar el m\u00f3vil. \u00bfCu\u00e1nta capacidad de atenci\u00f3n tenemos? Muy poca. Cual adictos, cual golosos, tragamos sin masticar, devoramos tuits, frases, fotograf\u00edas, noticias, personas, emociones, sexo. Nuestro cerebro est\u00e1 desaprendiendo a focalizar la atenci\u00f3n en un tema y profundizar, ir m\u00e1s all\u00e1. Cuando sobreestimulamos nuestro cerebro lo que estamos haciendo es saturarlo. Hemos pasado de la represi\u00f3n de anta\u00f1o a la saturaci\u00f3n de hoy. Y con la sexualidad pasa igual. Tantas im\u00e1genes sexualizadas en la publicidad, en las pel\u00edculas y sobre todo en redes sociales, que despu\u00e9s la realidad nos parece hastiante. Al final, hemos normalizado el hecho de ser drogadictos de la imagen y estamos friendo nuestras sinapsis.<\/p>\n<p>P. \u00bfPodr\u00eda solucionarse esto con educaci\u00f3n sexual desde el colegio?<\/p>\n<p>R. El ant\u00eddoto ante el desconocimiento y la desconexi\u00f3n propia es la educaci\u00f3n desde bien peque\u00f1os. Muchos pacientes vienen a consulta para desaprender ciertos aprendizajes que no les sientan bien por su forma de ser, y para ello es importante estar en contacto con uno mismo y poder escoger qu\u00e9 es lo mejor. Pero no lo mejor para el grupo si no para ti mismo. No lo que se deber\u00eda o lo que tus padres o parejas o amigos consideran lo normal o lo mejor, sino lo que a ti te sienta bien. Para eso se requiere valent\u00eda, porque ser fiel a uno requiere de cierta libertad, y la libertad necesita de responsabilidad. La responsabilidad de hacerte cargo de lo que t\u00fa sientes. No de lo que la inercia, el automatismo o la presi\u00f3n de la familia empuja a que desees y creas.<\/p>\n<p>P. \u00bfC\u00f3mo se puede ser coherente con uno mismo si uno mismo, en realidad y seg\u00fan tu teor\u00eda, se desconoce?<\/p>\n<p>R. Para poder ser coherente primero hay que averiguarse, a partir de ah\u00ed puede crear un sistema de valores y deseos acorde. Sin educaci\u00f3n emocional es imposible poder crear una buena base. Sin educaci\u00f3n nuestra base no es nuestra, es un c\u00famulo de imposiciones y miedos e inercias. El problema es que en la mayor\u00eda de colegios se educa a los ni\u00f1os de una manera en particular. Se basa en una forma, y nos tenemos que adaptar. Estar\u00eda bien que el sistema se adaptara a nosotros y no al rev\u00e9s. Ah\u00ed podemos educar a ni\u00f1os desde s\u00ed mismos sobre s\u00ed mismos, en vez de hacerlos sentir mal si no se adaptan a la norma, una norma r\u00edgida e impuesta que nos castra. Imag\u00ednate con la sexualidad. Pasa lo mismo. Al final si uno tiene una sexualidad que no entiende y que no se ajusta a la norma, va a vivirla con estr\u00e9s y culpa.<\/p>\n<p>Fuente: El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Observo que nos vivimos a nosotros mismos disociados de nuestras emociones, construyendo esta fachada narcisista, esta imagen ideal que nos separa de nuestros miedos Una compa\u00f1era de nocturnidades acab\u00f3 una noche renunciando a un posible amante con un soberbio &#8220;no, gracias, no s\u00e9 en qu\u00e9 momento has pensado que me gustabas&#8221;. Pero ese &#8220;no, gracias&#8221; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":165904,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[89],"tags":[],"class_list":["post-148377","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sexo","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148377\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/165904"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}