{"id":153879,"date":"2019-01-18T02:01:37","date_gmt":"2019-01-18T02:01:37","guid":{"rendered":"legacy-k2-2019-77316"},"modified":"2019-01-18T02:01:37","modified_gmt":"2019-01-18T02:01:37","slug":"pajaros-de-verano-la-historia-no-contada-del-narcotrafico-k2-77316","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2019\/cine\/pajaros-de-verano-la-historia-no-contada-del-narcotrafico-k2-77316\/153879\/","title":{"rendered":"P\u00e1jaros de verano, la historia no contada del narcotr\u00e1fico"},"content":{"rendered":"<p>En P\u00e1jaros de verano, dos familias poderosas se miran de frente, con tensi\u00f3n y recelo, a pesar de que se encuentran al inicio de una celebraci\u00f3n<\/p>\n<p>En P\u00e1jaros de verano, dos familias poderosas se miran de frente, con tensi\u00f3n y recelo, a pesar de que se encuentran al inicio de una celebraci\u00f3n. La madre, el yerno, la hija y el hijo, miembros de una de ellas, ofrecen armas de fuego como regalo para demostrar buena voluntad al due\u00f1o de la casa, quien tambi\u00e9n es flanqueado por hombres corpulentos y amenazadores. Hasta ahora, ambas dinast\u00edas han disfrutado de una fr\u00e1gil alianza: son socias en el negocio de exportaci\u00f3n de marihuana, pero se han vuelto cautelosas. \u201cMejor v\u00e1monos\u201d, le susurra la madre al yerno. Ella sabe que los roces est\u00e1n a punto de transformarse en una guerra sangrienta.<\/p>\n<p>Nada de la escena, sin embargo, es lo que uno esperar\u00eda: nadie pertenece a la mafia siciliana, ni a ninguna pel\u00edcula de gangsters de Martin Scorsese. Las mujeres usan las mantas coloridas tradicionales de los way\u00fa, pueblo habitante de La Guajira colombiana. Los saludos, cautelosos, se pronuncian en lengua wayuunaiki, en la presencia de un anciano p\u00fctchip\u00fc\u2019\u00fc o \u201cpalabrero\u201d, quien tranquiliza un poco a los presentes porque su figura garantiza, al menos de inicio, el predominio way\u00fa del di\u00e1logo. En esta cultura ind\u00edgena, la palabra toca a la puerta antes que cualquier acto de justicia (o venganza), y as\u00ed sucede, casi siempre, con los narcotraficantes de esta cinta colombiana. Aunque a veces no haya negociaci\u00f3n capaz de aliviar un coraz\u00f3n deshonrado.<\/p>\n<p>La mansi\u00f3n en el desierto<\/p>\n<p>\u201cLo primero que quer\u00edamos hacer era una cinta de gangsters sobre una historia que no se ha contado\u201d, nos dijo la colombiana Cristina Gallego, quien codirigi\u00f3 P\u00e1jaros de verano junto con su colaborador frecuente, Ciro Guerra (El abrazo de la serpiente). La cinta profundiza en los a\u00f1os de la llamada Bonanza Marimbera, \u00e9poca que la dupla de cineastas ya hab\u00eda tocado en Los viajes del viento (dirigida por Guerra y producida por Gallego), y durante la cual grandes cantidades de d\u00f3lares entraron a La Guajira debido a la exportaci\u00f3n ilegal de marihuana. En ese periodo (1975-1985), sucedido antes de la era de Pablo Escobar, lo m\u00e1s profano de la ambici\u00f3n se meti\u00f3 al desierto: se mezcl\u00f3 con las tradiciones, el imaginario y las ra\u00edces de una sociedad tradicional, y trajo consigo los Rolex, las camionetas Ford Ranger y las mansiones levantadas como espejismos en medio de la nada.<\/p>\n<p>\u201cConforme investigamos m\u00e1s a los way\u00fa y la \u00e9poca nos encontramos con una sociedad que ten\u00eda similitudes con esos grupos italianos: figuras como el consigliere, la estructura de las familias y los c\u00f3digos de honor\u201d, nos dijo Gallego. Dicho encuentro entre lo milenario y lo prosaico, sin embargo, tambi\u00e9n signific\u00f3 una fusi\u00f3n de universos e influencias: al cine de gangsters se le a\u00f1adi\u00f3 la fatalidad de la tragedia griega, el salvajismo del western, el surrealismo de Magritte y hasta el imaginario de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, escritor que se inspir\u00f3 en las mujeres way\u00fa que lo criaron \u2013seg\u00fan cuenta en su autobiograf\u00eda\u2013, y quien ahora devuelve el favor al inspirar una historia sobre esta cultura. \u201cNos acercamos al realismo m\u00e1gico de Cien a\u00f1os de soledad, sobre el ascenso y la ca\u00edda de una familia, y a su visi\u00f3n de lo sobrenatural. Tal como los way\u00fa, \u00e9ste tiene gran v\u00ednculo con lo sobrenatural, con la muerte y con el inconsciente\u201d, nos revel\u00f3 la directora.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Gallego, tanto Ciro Guerra como ella estaban interesados en contar \u201cel inicio naif e inocente\u201d del negocio del narcotr\u00e1fico en Colombia, a trav\u00e9s de una regi\u00f3n comerciante que no se neg\u00f3 a \u00e9l en un inicio debido a que siempre se caracteriz\u00f3 por el contrabando de otros productos: cigarros, whiskey, caf\u00e9, etc. De esta forma, P\u00e1jaros de veranose concentra en el origen de una herida, mientras ofrece una historia poco narrada desde la mirada latinoamericana, al grado de ser considerada un tab\u00fa en la cinematograf\u00eda colombiana.<\/p>\n<p>\u201cCuando nos ponemos a pensar en las pel\u00edculas del cine colombiano que hablan del narcotr\u00e1fico, uno no cuenta m\u00e1s de cinco\u201d, dijo Gallego. Ante la aparente saturaci\u00f3n de pel\u00edculas y series sobre el tema en M\u00e9xico y el resto del mundo, la directora denuncia, m\u00e1s bien, la saturaci\u00f3n de una sola mirada: la externa. \u201cTodo el mundo del narcotr\u00e1fico ha sido contado desde fuera y nosotros [los latinoamericanos] adoptamos esa misma forma de contarlo como si fu\u00e9ramos externos. Ciro y yo no sentimos que \u00e9sa sea nuestra historia, en la que los villanos pasan a ser h\u00e9roes o \u2018antih\u00e9roes\u2019. Ah\u00ed no hay dolor, no hay familia, ni se muestra c\u00f3mo se resquebrajan nuestras sociedades: est\u00e1n contadas desde el efectismo de la droga, el dinero y la violencia. Por eso fue muy seductora la idea de contar algo que se ha convertido en tab\u00fa\u201d.<\/p>\n<p>La madrina<\/p>\n<p>Realizada con la comunidad way\u00fa (formaron el 30% del equipo de producci\u00f3n), P\u00e1jaros de verano sigue a una familia pero tiene como eje a un personaje, que se impone en sabidur\u00eda y presencia al m\u00e1s peligroso de los sicarios: la matriarca \u00darsula (interpretada por Carmi\u00f1a Mart\u00ednez). Fiel a una cultura en donde las mujeres tienen un papel predominante, la pel\u00edcula muestra a una sociedad con rasgos machistas \u2013donde el negocio de la marihuana sigue siendo cosa de hombres\u2013, pero cuyo poder pol\u00edtico, social y espiritual descansa, contradictoriamente, en los hombros de ellas.<\/p>\n<p>\u201cCuando inici\u00f3 el proceso de la pel\u00edcula arrancamos con la idea de encontrar y desarrollar una especie de El Padrino, pero en el proceso m\u00e1s bien se nos revel\u00f3 una madrina\u201d, nos cont\u00f3 Gallego. \u201cEs un personaje femenino fuerte, una matrona, a trav\u00e9s de cuyo tr\u00e1nsito conectas con el resto de la familia\u201d.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n femenina motiv\u00f3 en parte a Gallego para tomar un rol de codirectora por primera vez, despu\u00e9s de a\u00f1os de desarrollarse como productora (ha producido cuatro pel\u00edculas de Ciro Guerra, incluyendo P\u00e1jaros de verano y El abrazo de la serpiente, con la que obtuvieron una nominaci\u00f3n al Oscar). \u201cVimos que se trataba de una sociedad matrilineal [las mujeres pasan el apellido], tienen una participaci\u00f3n fuerte y era la visi\u00f3n que yo pod\u00eda ayudar a traer para que no fuera otra pel\u00edcula m\u00e1s de gangsters\u201d.<\/p>\n<p>Esta vez, las advertencias vienen con voz de mujer. \u201c\u00bfSabes por qu\u00e9 me respetan?\u201d, le dice \u00darsula Pushaina a su yerno. \u201cPorque har\u00eda lo que fuera por mi familia\u201d.<\/p>\n<p>Fuente: Cine Premier<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En P\u00e1jaros de verano, dos familias poderosas se miran de frente, con tensi\u00f3n y recelo, a pesar de que se encuentran al inicio de una celebraci\u00f3n En P\u00e1jaros de verano, dos familias poderosas se miran de frente, con tensi\u00f3n y recelo, a pesar de que se encuentran al inicio de una celebraci\u00f3n. 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