{"id":176308,"date":"2018-11-14T02:22:16","date_gmt":"2018-11-14T02:22:16","guid":{"rendered":"legacy-k2-2017-75221"},"modified":"2018-11-14T02:22:16","modified_gmt":"2018-11-14T02:22:16","slug":"stan-lee-y-su-extraordinario-legado-k2-75221","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2018\/actualidad\/stan-lee-y-su-extraordinario-legado-k2-75221\/176308\/","title":{"rendered":"Stan Lee y su extraordinario legado"},"content":{"rendered":"<p>Stan Lee es el nombre del genio imperfecto responsable del imperio de Marvel Comics en su totalidad<\/p>\n<p>En la Redacci\u00f3n de Esquire.es estamos m\u00e1s que convencidos de que la mejor manera de explicar qu\u00e9 papel ha jugado, juega y jugar\u00e1 Stanley Martin Lieber &#8216;Stan Lee'(1922-2018) dentro de la cultura del siglo XX y XXI es escuchar lo que sobre \u00e9l escribi\u00f3 el guionista Alan Moore en 1983 en su m\u00edtico ensayo Stan Lee: Cegado por el hype. Podr\u00edamos ponernos serios a analizar su trayectoria e intentar resumir en un art\u00edculo su vida y logros, pero Alan Moore dijo ya hace 25 a\u00f1os todo lo que hab\u00eda que decir sobre Stan Lee y es imposible superarlo. Imposible. Lo mejor de todo es que casi tres d\u00e9cadas despu\u00e9s todav\u00eda sigue vigente. Todas y cada una de sus palabras. Porque Stan Lee es mucho m\u00e1s que todos sus cameos en las pel\u00edculas de Marvel.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de leer este art\u00edculo entender\u00e1s por qu\u00e9 los periodistas nos hemos vuelto locos a la hora de cubrir su muerte. Por cierto, nosotros solo a\u00f1adimos una cosa: sin Stan Lee tampoco habr\u00eda existido Alan Moore. Y no habr\u00eda existido Watchmen y no habr\u00eda existido el Batman, ni el Joker, de la Broma Asesina. Y nuestra infancia habr\u00eda sido muy diferente. Y nuestra edad adulta, ni te contamos.<\/p>\n<p>Dudo que alguno de los que est\u00e1n leyendo ahora mismo esto no est\u00e9 familiarizado con el nombre de Stan Lee &#8230; a menos que, por supuesto, seas uno de esos desafortunados que pasaron su infancia en una lavander\u00eda. Si este fuera el caso, perm\u00edteme informarte sobre los detalles necesarios.<\/p>\n<p>Stan Lee es el nombre del genio imperfecto responsable del imperio de Marvel Comics en su totalidad. Sin Stan Lee, no estar\u00edas leyendo esto. Sin Stan Lee, no habr\u00eda habido Cuatro Fant\u00e1sticos, ni X Men, ni Hulk, ni Thor, ni nada. Sin Stan Lee, probablemente no habr\u00eda habido una pel\u00edcula de Conan y es casi seguro que la industria del c\u00f3mic en su conjunto ser\u00eda muy diferente, suponiendo que existiera.<\/p>\n<p>Mi relaci\u00f3n con este caballero se remonta a unos veinte a\u00f1os atr\u00e1s, hasta el fat\u00eddico d\u00eda en que envi\u00e9 a mi madre a comprarme mi raci\u00f3n de c\u00f3mics semanal. El c\u00f3mic en particular que me obsesionaba en aquel momento era Blackhawk, de DC.<\/p>\n<p>Sabiendo que era poco probable que mi madre recordara el t\u00edtulo, jugu\u00e9 a lo seguro y le dije que el c\u00f3mic que quer\u00eda que comprara ten\u00eda un mont\u00f3n de personas que vest\u00edan uniformes azules. Lo que apareci\u00f3 fue Cuatro Fant\u00e1sticos n\u00famero tres. Imagina mi sorpresa.<\/p>\n<p>Mi madre, por supuesto, se deshizo en disculpas. Por este motivo, y s\u00f3lo por este motivo, la dej\u00e9 ir sin desatar sobre ella mi ira, como era mi pr\u00e1ctica habitual. Unas dos horas m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de que termin\u00e9 de leer CF por octava vez, me di cuenta de que, de hecho, \u00a1este c\u00f3mic era absolutamente estupendo!<\/p>\n<p>Tienes que saber de m\u00ed que no era el tipo de ni\u00f1o agradecido, pero esa noche le puse a mi madre en su plato un trozo extra de carne cruda y decid\u00ed ponerle un par de enlaces adicionales en su cadena &#8230;<\/p>\n<p>En este punto, tal vez deber\u00eda explicar exactamente qu\u00e9 fue lo que me marc\u00f3 sobre ese n\u00famero de los Cuatro Fant\u00e1sticos. Dudo que puedas imaginar el gran impacto que un solo c\u00f3mic pod\u00eda suponer para aquellos que and\u00e1bamos hambrientos de c\u00f3mics en 1961. Especialmente para alguien cuyo \u00fanico contacto con los superh\u00e9roes hab\u00edan sido los h\u00e9roes de mand\u00edbulas cuadradas que aparec\u00edan en los c\u00f3mics de DC en ese momento. Lo m\u00e1s llamativo a primera vista eran los dibujos de Jack Kirby. Ten\u00edan una calidad escarpada que resultaba al principio desagradable para los ojos de aquellos que nos hab\u00edamos acostumbrado a las gr\u00e1ciles figuras de Carmine Infantino o al suave entintado de Murphy Anderson. Eso, por supuesto cambi\u00f3.<\/p>\n<p>Solo unos pocos meses m\u00e1s tarde, realmente no pod\u00eda mirar a Infantino, Kane, Swan o cualquiera de los otros artistas de DC de esa \u00e9poca sin sentir que faltaba algo &#8230; una falta de sentimiento\u00ed.<\/p>\n<p>La escritura no era nada del otro mundo. La trama de ese n\u00famero no era precisamente excepcional&#8230; presentaba a un villano de segunda clase llamado Hombre Milagro que ten\u00eda el poder de crear ilusiones. Atac\u00f3 a los Cuatro Fant\u00e1sticos, les golpe\u00f3, se reagruparon, le golpearon, y final de la historia. Nada especial.<\/p>\n<p>Lo que era especial era la caracterizaci\u00f3n &#8230; la forma en que los personajes hablaban, pensaban y se comportaban. Hab\u00eda un cient\u00edfico noble llamado Reed Richards, que era el encargado de hacer declaraciones largas y pretenciosas sobre todo, desde la radiaci\u00f3n de Epsilon hasta el Amor Universal.<\/p>\n<p>Ah\u00ed estaba su d\u00e9bil y despistada novia, Susan Storm, que siempre parec\u00eda como si fuera mucho m\u00e1s feliz acurrucada en un sill\u00f3n con una botella de valium y el \u00faltimo n\u00famero de Vogue en lugar de ser capturada por el Hombre Topo o alguien de ese estilo.<\/p>\n<p>Ah\u00ed estaba su flaco hermano adolescente, Johnny, el Hombre Antorcha, que era descarado, ruidoso y un poco desagradable, el tipo de persona que parec\u00eda tener menos problemas para levantar un cami\u00f3n articulado que para tener una novia estable.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, pero ciertamente no menos importante, estaba Ben Grimm, la Cosa.<\/p>\n<p>En aquellos primeros d\u00edas, la Cosa no se parec\u00eda en nada a ese simp\u00e1tico &#8216;Oso de Peluche Naranja&#8217; de los \u00faltimos a\u00f1os. En aquellos d\u00edas, se le describi\u00f3 como un Hulk man\u00edaco-depresivo con un dolor de cabeza constante por migra\u00f1a, que siempre lanzaba frases del estilo: \u201c\u00a1Bah! \u00a1Fuera de mi camino, mortal mortal!\u201d. Destrozaba coches y edificios con un entusiasmo que dejar\u00eda a un hooligan boquiabierto de admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n estuvo peligrosamente cerca de asesinar a la Antorcha Humana mientras estaba de mal humor y, en general, ten\u00eda la impresi\u00f3n de que siempre estaba a punto de convertirse en un villano de pleno derecho y de abandonar los Cuatro Fant\u00e1sticos para siempre.<\/p>\n<p>Esto era realmente emocionante. Si Superman alguna vez le dec\u00eda algo remotamente desagradable a Batman o Wonder Woman, sab\u00edas que estaba sufriendo los efectos impredecibles de la kryptonita roja. Con Ben Grimm, sab\u00edas que era muy probable que arrancara los brazos y las piernas de alguien por una raz\u00f3n no mejor que el hecho de que sus copos de ma\u00edz se hab\u00edan empapado antes de que pudiera comerlos esa ma\u00f1ana.\u00a0<\/p>\n<p>Hab\u00eda una escena memorable en ese n\u00famero en el que la Chica Invisible presentaba con orgullo a sus compa\u00f1eros de equipo algunos nuevos trajes que hab\u00eda dise\u00f1ado [Hasta ese momento, los cuatro fant\u00e1sticos se hab\u00edan vestido con ropa de calle ordinarios.] El traje de La Cosa era un uniforme azul ce\u00f1ido con botas negras y un casco azul que hac\u00eda todo lo posible por ocultar su horrible rostro naranja y grumoso. Al final del n\u00famero, lo hab\u00eda roto en pedazos en un ataque de ira y hab\u00eda terminado por utilizar \u00fanicamente los botines negros y el calz\u00f3n que conocemos y amamos hoy.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la Antorcha Humana quer\u00eda abandonar a los Cuatro Fant\u00e1sticos para siempre. Fue la primera vez que le\u00ed a Stan Lee y me enganch\u00e9.<\/p>\n<p>Y los siguientes n\u00fameros no me defraudaron. En el n\u00famero cuatro, Namor hizo su primera aparici\u00f3n desde la d\u00e9cada de 1950, present\u00e1ndose con el pretexto de ser un vagabundo amn\u00e9sico que se estaba pudriendo silenciosamente en una casa de hu\u00e9spedes en el Bowery. En lo que, para m\u00ed, sigue siendo una de las escenas c\u00f3micas m\u00e1s electrizantes de la historia, un asombrado Johnny Storm enciende un dedo con su poder flam\u00edgero y comienza a afeitar la melena peluda y la barba enredada del vagabundo para revelar la cara triangular sobrenatural y elegante. Ah\u00ed estaban las cejas curvas del pr\u00edncipe Namor.<\/p>\n<p>Y as\u00ed sigui\u00f3 y sigui\u00f3. Y no solo dentro de las p\u00e1ginas de Los Cuatro Fant\u00e1sticos: durante este per\u00edodo, Lee estaba expandiendo toda la l\u00ednea de Marvel, renovando los t\u00edtulos de la editorial. Y escribiendo todos los t\u00edtulos \u00e9l mismo. Thor, Ant-Man, Daredevil, Iron Man, Hulk, Los Vengadores &#8230; teniendo en cuenta que la mayor\u00eda de estos t\u00edtulos ten\u00edan periodicidad mensual, quiz\u00e1s te gustar\u00eda sentarte con un l\u00e1piz y papel y calcular cu\u00e1ntas p\u00e1ginas de gui\u00f3n Stan the Man tuvo que escribir cada mes, adem\u00e1s de ser el director administrativo de un imperio de c\u00f3mics en r\u00e1pida expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>Naturalmente, no todos los guiones eran tan buenos, aunque si alguien me lo hubiera sugerido en ese momento, me habr\u00eda arrancado la columna vertebral y le habr\u00eda arreado con ella.<\/p>\n<p>Como la mayor\u00eda de los lectores de ese per\u00edodo, me hab\u00eda lavado totalmente el cerebro por el bramido de la m\u00e1quina de publicidad Marvel. En lo que a m\u00ed respecta, si no estaba escrito por Stan Lee, no merec\u00eda la pena.<\/p>\n<p>Probablemente, lo m\u00e1s notable que logr\u00f3 Stan Lee fue la forma en que logr\u00f3 mantener el inter\u00e9s de la audiencia despu\u00e9s de haber crecido m\u00e1s all\u00e1 del rango de edad generalmente asociado con los lectores de c\u00f3mics de ese per\u00edodo.<\/p>\n<p>No permiti\u00f3 que los c\u00f3mics permanecieran est\u00e1ticos mucho tiempo. Iron Man cambi\u00f3 su enorme disfraz de color gris met\u00e1lico por el elegante rojo y dorado que gradualmente se convirti\u00f3 en su armadura. Los Hulk abandonaron a Los Vengadores para no volver jam\u00e1s. Puedes decir lo que quieras sobre el Universo Marvel, pero seguro que no fue aburrido.<\/p>\n<p>A medida que avanzaban los a\u00f1os sesenta, los escritos de Lee comenzaron a reflejar los cambios que se estaban produciendo en la sociedad. El realismo descarnado, callejero, lentamente dio paso a un sentido de aventura y asombro a una escala grandiosa y c\u00f3smica, justo cuando miles de ni\u00f1os estadounidenses de clase media vest\u00edan kaftanes, dejaban crecer su pelo y se dirig\u00edan a San Francisco en busca de aventuras c\u00f3smicas propias.<\/p>\n<p>Para muchos, este per\u00edodo &#8216;visionario&#8217; de la escritura de Lee es su mejor trabajo. Personalmente, aunque en ese momento me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, puedo ver en retrospectiva que, de muchas maneras, signific\u00f3 el principio del fin. Dicho esto, mientras dur\u00f3, probablemente fue lo m\u00e1s divertido que te pudo pasar sin arriesgarte a ser encarcelado.<\/p>\n<p>Los Cuatro Fant\u00e1sticos se encontraron, en r\u00e1pida sucesi\u00f3n, con el asombroso devorador de planetas conocido como Galactus, el apasionado Silver Surfer, la utop\u00eda tecnol\u00f3gica de la Pantera Negra situada en el coraz\u00f3n de las selvas africanas, los Inhumanos y el Observador.<\/p>\n<p>Thor se encontr\u00f3 con los colonizadores Rigellianos. Nunca olvidar\u00e9 pasar la \u00faltima p\u00e1gina de ese n\u00famero en particular de Journey into Mystery para ser confrontado por el espect\u00e1culo de una p\u00e1gina de un planeta org\u00e1nico masivo con la cara injertada de un octogenario maligno.<\/p>\n<p>Creeme, cuando la gente de mi edad habla sobre la sensaci\u00f3n de sorpresa y felicidad que ncuentra en esos viejos c\u00f3mics, de esto es de lo que est\u00e1n hablando.<\/p>\n<p>El problema es que esto no dur\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>A medida que Marvel comenz\u00f3 a preocuparse por crecer, Lee encontraba menos tiempo para escribir. Otros escritores comenzaron a aparecer. Algunos de ellos, como Roy Thomas, eran muy competentes. Otros lo fueron menos. Lo \u00fanico que todos estos nuevos escritores ten\u00edan en com\u00fan era que, en general, se hab\u00edan curtido con la escritura de Stan Lee.<\/p>\n<p>Esto era bueno en la medida en que daba una agradable continuidad a los libros. Roy Thomas sigue a Stan Lee con un estilo muy parecido al de Lee &#8230; pero comenzamos a asistir una diluci\u00f3n de su estilo.<\/p>\n<p>Con el tiempo, comenzaron a aparecer escritores que hab\u00edan hecho lo mismo con Roy Thomas y la idea original se diluy\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Muchos escritores comenz\u00f3 a pensar que una buena historia de Stan Lee consist\u00eda en que apareciera el Doctor Muerte o Galactus. [&#8230;] Lo peor era que todo se hab\u00eda detenido. Los c\u00f3mics hab\u00edan dejado de evolucionar. Si le echas un vistazo a un c\u00f3mic actual de Spider-Man, encontrar\u00e1s que tiene veinte a\u00f1os despu\u00e9s, le preocupa mucho lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal, y tiene muchos problemas con sus amigas. \u00bfSabes lo que Spider-Man estaba haciendo hace quince a\u00f1os? Bueno, ten\u00eda unos diecinueve a\u00f1os, le preocupaba mucho lo que estaba bien y lo que estaba mal y ten\u00eda muchos problemas con sus novias. [Esto ha cambiado con guionistas como Brian Michael Bendis, bendito heredero de Stan Lee.]\u00a0<\/p>\n<p>En el lado benigno, casi todos los que trabajamos hoy en el medio, especialmente aquellos de nosotros que somos escritores, tenemos una deuda muy grande con Stan Lee. Ser\u00eda el primero en admitir que cualquier estilo que pudiera poseer mi propia escritura probablemente se origin\u00f3 en ese jueves por la tarde cuando ten\u00eda ocho a\u00f1os, sentado y aturdido ante ese c\u00f3mic de los Cuatro Fant\u00e1sticos. Esa es una deuda que no me tomo a la ligera, y si usara un sombrero, sin duda me lo quitar\u00eda delante del se\u00f1or Lee por brindarme la inspiraci\u00f3n que actualmente me est\u00e1 ayudando a pagar mi alquiler.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, como dije en los p\u00e1rrafos iniciales de este art\u00edculo, sin la chispa revitalizadora que Lee trajo a la industria en ese entonces, los c\u00f3mics de hoy ser\u00edan muy diferentes y podr\u00edan no existir en absoluto. [&#8230;]<\/p>\n<p>As\u00ed que, finalmente, \u00bfqu\u00e9 tipo de legado ha dejado atr\u00e1s? En la historia del c\u00f3mic, \u00bfes un h\u00e9roe o un villano? Bueno, para tomar prestado un concepto que el propio Lee hizo popular durante los primeros a\u00f1os sesenta, es un h\u00e9roe villano, al igual que Namor u Ojo de Halc\u00f3n. Ha tenido una influencia sobre el medio que es tan benigna como venenosoa. [&#8230;] Stan Lee, en su apogeo, hizo algo radicalmente diferente.<\/p>\n<p>Y en lo que a m\u00ed respecta, su trono vacante permanecer\u00e1 vac\u00edo hasta que encontremos a alguien que tenga las agallas y la imaginaci\u00f3n para hacer lo mismo.<\/p>\n<p>\u00bfAlg\u00fana candidato?<\/p>\n<p>El panorama de los c\u00f3mics ha cambiado: en papel llegaron guionistas, editores y nuevos sellos con agallas, y el cine, con el Marvel Cinematic Universe comenz\u00f3 a atreverse a hacer las cosas de forma diferente, pero el an\u00e1lisis de Moore sobre el peso de Lee sigue vigente.<\/p>\n<p>Fuente: esquire<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Stan Lee es el nombre del genio imperfecto responsable del imperio de Marvel Comics en su totalidad En la Redacci\u00f3n de Esquire.es estamos m\u00e1s que convencidos de que la mejor manera de explicar qu\u00e9 papel ha jugado, juega y jugar\u00e1 Stanley Martin Lieber &#8216;Stan Lee'(1922-2018) dentro de la cultura del siglo XX y XXI es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":200677,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-176308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176308"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176308\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/200677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=176308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=176308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}