{"id":17747,"date":"2018-03-26T12:26:42","date_gmt":"2018-03-26T18:26:42","guid":{"rendered":"legacy-enboca-5536"},"modified":"2018-03-26T12:26:42","modified_gmt":"2018-03-26T18:26:42","slug":"jugarse-el-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2018\/enbocade\/jugarse-el-cuerpo\/17747\/","title":{"rendered":"Jugarse el cuerpo"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">\u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que escuchaste a tu coraz\u00f3n? Se necesita callar al mundo. Callar las voces en tu cabeza. Apagar el ruido de toda la rutina que est\u00e1 fluyendo a nuestro alrededor. Y entonces ah\u00ed se asoma. Es un latido incesante que te recuerda lo fr\u00e1gil que somos. Lo incansable que pareciera ser la especie humana. Pero el cuerpo no depende de eso que inspira ox\u00edgeno y bombea sangre.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>No es el coraz\u00f3n el que rige la existencia de un sujeto. Tal vez por eso cuando deja de latir, seguimos vivos. Es justo cuando estamos ausentes o muertos, cuando se est\u00e1 m\u00e1s presente. Ya lo dijo Arjona, \u201cuno no est\u00e1 donde el cuerpo, sino donde m\u00e1s lo extra\u00f1an\u201d, donde alguien nos sujeta con el pensamiento, en sus sue\u00f1os y en sus pesadillas. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>No es este armaz\u00f3n de calcio, articulaciones, v\u00edsceras y piel lo que nos hace estar en el mundo. No. Es el lugar que otro nos da al mirarnos, al reconocernos y darnos un nombre, lo que nos hace tejer lazos de vida. Y as\u00ed es el amor el que nos atraviesa para mover el esqueleto hacia la regadera, hacia un trabajo que te haga explotar el cerebro, hacia una cita que te revuelve el est\u00f3mago, hacia el encuentro con otros que te escuchan, que te hablan, que comparten. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Para el psicoan\u00e1lisis el cuerpo es el campo de batalla del aparato ps\u00edquico, de nuestras pulsiones. Es el escenario donde la vida y la muerte insisten todo el tiempo. Donde el inconsciente se manifiesta a trav\u00e9s de gritos y silencios. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>No nacemos con un cuerpo. Nos hacemos de \u00e9ste en cada herida de guerra. Es decir, nunca tenemos dominio completo de la carne que somos. Ni siquiera podemos vernos de cuerpo entero frente a un espejo. Mucho menos en los sue\u00f1os alcanzamos a identificarnos pero s\u00ed experimentamos las sensaciones como si alguno de nuestros cinco sentidos estuviera despierto. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span>Para hacerse de un cuerpo hay que jug\u00e1rselo. Hoy es f\u00e1cil escribirle al otro que estaremos a su lado cuando necesite un beso que refresque sus labios secos, cuando quiera cubrirse con nuestros brazos. Pero llegado el momento, es dif\u00edcil sostener esas palabras. Y no necesariamente porque no se quiera cumplirlo, a veces simplemente no se puede. El cuerpo se repliega. El Yo se defiende. La boca no se abre. Los pies no caminan. La mirada se pierde. \u00bfPor qu\u00e9? Porque quien gobierna al cuerpo no es uno, es el deseo. Y el deseo es inconsciente. Es deseo del otro. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><a href=\"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-content\/uploads\/en_boca_de\/2018\/03\/kiss2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5535\" title=\"kiss2\" src=\"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-content\/uploads\/en_boca_de\/2018\/03\/kiss2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"417\" \/><\/a>Edvard Munch: The Kiss, 1897.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span> <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que escuchaste a tu coraz\u00f3n? Se necesita callar al mundo. Callar las voces en tu cabeza. Apagar el ruido de toda la rutina que est\u00e1 fluyendo a nuestro alrededor. Y entonces ah\u00ed se asoma. Es un latido incesante que te recuerda lo fr\u00e1gil que somos. Lo incansable que pareciera ser [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[69],"tags":[],"class_list":["post-17747","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enbocade","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17747"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17747\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}