{"id":179816,"date":"2018-09-11T01:14:35","date_gmt":"2018-09-11T01:14:35","guid":{"rendered":"legacy-k2-2017-72622"},"modified":"2018-09-11T01:14:35","modified_gmt":"2018-09-11T01:14:35","slug":"esta-nina-inspiro-lolita-la-gran-novela-de-nabokov-k2-72622","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2018\/actualidad\/esta-nina-inspiro-lolita-la-gran-novela-de-nabokov-k2-72622\/179816\/","title":{"rendered":"Esta ni\u00f1a inspir\u00f3 &#8220;Lolita&#8221;, la gran novela de Nabokov"},"content":{"rendered":"<p>Sally Horner desapareci\u00f3 pocos d\u00edas despu\u00e9s de su und\u00e9cimo cumplea\u00f1os, en junio de 1948, secuestrada por un pederasta llamado Frank La Salle<\/p>\n<p>Sally Horner desapareci\u00f3 pocos d\u00edas despu\u00e9s de su und\u00e9cimo cumplea\u00f1os, en junio de 1948, secuestrada por un pederasta llamado Frank La Salle. La ni\u00f1a pasar\u00eda casi dos a\u00f1os en paradero desconocido, hasta que logr\u00f3 escapar y regresar a casa. Puede que alguno de los numerosos titulares que dieron cuenta de su suplicio llegara a las manos de Vladimir Nabokov. En alg\u00fan punto entre 1950 y 1952, el gran literato ruso tom\u00f3 conocimiento de su caso. Nabokov se encontraba, por aquel entonces, en una profunda crisis creativa. Llevaba varios a\u00f1os pele\u00e1ndose con un manuscrito, todav\u00eda llamado El reino junto al mar, que estuvo a punto de tirar a la hoguera en dos ocasiones al sentirse incapaz de terminarlo. La historia de Sally le ayud\u00f3 a encontrar el camino para concluir una novela que, retitulada como Lolita, catapult\u00f3 su popularidad y dej\u00f3 una marca imborrable en la historia de la literatura.<\/p>\n<p>Esa es la tesis desarrollada por la escritora Sarah Weinman en The Real Lolita: the kidnapping of Sally Horner (Ecco), un nuevo libro que recoge su investigaci\u00f3n de cuatro a\u00f1os sobre la identidad de esta doble de carne y hueso del personaje ideado por Nabokov. El volumen, que llega ma\u00f1ana a las librer\u00edas estadounidenses y brit\u00e1nicas, profundiza en un caso ya conocido pero mal documentado. En 2005, el universitario ruso Alexander Dolinin, gran experto en la obra de Nabokov, revel\u00f3 los incre\u00edbles parecidos entre Sally Horner y el personaje de Dolores Haze. Las dos eran morenas, hijas de madres viudas, secuestradas casi a la misma edad y retenidas con m\u00e9todos id\u00e9nticos. Pero una se convirti\u00f3 en mito literario y la otra cay\u00f3 en el olvido. Weinman escribi\u00f3 el libro para reparar esa injusticia. \u201cLa vida de Sally, que fue breve y tr\u00e1gica, augura otros calvarios sufridos por mujeres y ni\u00f1as. Con este libro quise convertir a Sally en inmortal, porque su vida import\u00f3 y sigue importando\u201d, sostiene la autora.<\/p>\n<p>Su relato empieza en Camden, la ciudad de Nueva Jersey donde resid\u00eda. All\u00ed fue retada por un grupo de ni\u00f1as del que se mor\u00eda por formar parte a robar un cuaderno de cinco c\u00e9ntimos en la tienda de la esquina. Nunca hab\u00eda hecho nada parecido, pero se arm\u00f3 de valor y escondi\u00f3 la libreta en su mochila. Hasta que un hombre la intercept\u00f3 al salir: \u201cSoy un agente del FBI. Est\u00e1s detenida\u201d. Ese desconocido le anunci\u00f3 que tendr\u00eda que pasar una temporada en el reformatorio. Ante los llantos de la ni\u00f1a dej\u00f3 que se marchara, pero a condici\u00f3n de mantenerse en contacto con \u00e9l y obedecer sus \u00f3rdenes en el futuro.<\/p>\n<p>La Salle ten\u00eda 50 a\u00f1os y no era agente de la oficina federal, sino un simple mec\u00e1nico con un historial de abusos sexuales a ni\u00f1as menores. No tard\u00f3 en comunicar a Sally su primera misi\u00f3n: deber\u00eda acompa\u00f1arle a Atlantic City, la ciudad de los casinos en la Costa Este. Para convencer a su madre, bastaba con hacerle creer que iba a pasar unas semanas con una amiga. El propio La Salle la llam\u00f3 haci\u00e9ndose pasar por el padre de esa hipot\u00e9tica chica. Su madre dud\u00f3, pero termin\u00f3 accediendo: iban a ser las vacaciones que no pod\u00eda pagarle de su bolsillo. Acompa\u00f1\u00f3 a su hija al autob\u00fas y la perdi\u00f3 de vista. No la volvi\u00f3 a ver hasta 21 meses m\u00e1s tarde, cuando Sally consigui\u00f3 llamar a su familia desde California gracias a la ayuda de una vecina. Suplic\u00f3 que mandaran a alguien para salvarla. Y pudo volver a casa, pero el destino se ensa\u00f1\u00f3 con ella: morir\u00eda dos a\u00f1os despu\u00e9s en un accidente de tr\u00e1fico.<\/p>\n<p>El caso influy\u00f3 a Nabokov. Para empezar, el escritor decidi\u00f3 incluir una breve pero expl\u00edcita referencia en las \u00faltimas p\u00e1ginas del libro: \u201c\u00bfQuiz\u00e1 hab\u00eda hecho con Dolly lo mismo que Frank La Salle, un mec\u00e1nico de 50 a\u00f1os, hab\u00eda hecho en 1948 con Sally Horner, de once?\u201d. En 1952, Nabokov tambi\u00e9n copi\u00f3 un teletipo sobre la muerte de la ni\u00f1a en una de las fichas que utiliz\u00f3 para escribir Lolita, que hoy conserva la Biblioteca del Congreso en Washington. Pocos meses m\u00e1s tarde, en diciembre de 1953, lograba terminar la novela. \u201cLa historia de Sally contaba para Nabokov, porque no hubiera podido acabar Lolita sin haber le\u00eddo sobre su secuestro\u201d, suscribe Weinman, que est\u00e1 convencida de que estuvo al corriente del caso desde 1950, en la fase de concepci\u00f3n de la novela. No ha encontrado pruebas directas, pero numerosos indicios apuntan a ello. El protagonista de Lolita, Humbert Humbert, tambi\u00e9n amenaza con mandar a Dolores Haze a un correccional. Y, en el cap\u00edtulo final, teme ser \u201ccondenado a 35 a\u00f1os por violaci\u00f3n\u201d de una menor, pero conf\u00eda en quedar \u201cabsuelto del resto de cargos\u201d. Esa fue la sentencia que recibi\u00f3 La Salle.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, Nabokov siempre neg\u00f3 rotundamente que Sally Horner hubiera inspirado la historia o el personaje. \u201cLolita nunca tuvo un original. Naci\u00f3 en mi propia mente. Nunca existi\u00f3\u201d, afirm\u00f3 a la BBC en 1962. \u201cMientras escrib\u00eda el libro, aparec\u00edan en los peri\u00f3dicos todo tipo de relatos sobre caballeros entrados en a\u00f1os que persegu\u00edan a ni\u00f1as peque\u00f1as. Fue una coincidencia interesante, pero nada m\u00e1s\u201d, puntualiz\u00f3. Pese a considerarla deshonesta, a Weinman no le sorprende esa reacci\u00f3n. \u201cLos Nabokov apreciaban el arte por el arte. Cualquier cosa que sugiriese una influencia de la vida real podr\u00eda haber eliminado la magia de la creatividad\u201d, responde. Cuando, en 1963, la revista masculina Nuggetinsinu\u00f3 que Nabokov no se hab\u00eda inventado nada, sino copiado al pie de la letra el caso de Sally Horner, el escritor respondi\u00f3 a trav\u00e9s de una carta firmada por su esposa, V\u00e9ra. \u201cMi marido se pregunta qu\u00e9 importancia puede tener eso\u201d, dec\u00eda la misiva, a\u00f1adiendo que el escritor estudi\u00f3 \u201cuna cantidad considerable de casos pr\u00e1cticos (o historias reales)\u201d. En ese caso, cabe preguntarse, como hace Weinman, por qu\u00e9 solo se refiri\u00f3, tanto en su libro como en sus archivos, a la que protagoniz\u00f3 esta ni\u00f1a perdida.<\/p>\n<p>Fuente: elpais.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sally Horner desapareci\u00f3 pocos d\u00edas despu\u00e9s de su und\u00e9cimo cumplea\u00f1os, en junio de 1948, secuestrada por un pederasta llamado Frank La Salle Sally Horner desapareci\u00f3 pocos d\u00edas despu\u00e9s de su und\u00e9cimo cumplea\u00f1os, en junio de 1948, secuestrada por un pederasta llamado Frank La Salle. 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