{"id":180307,"date":"2018-08-02T01:29:04","date_gmt":"2018-08-02T01:29:04","guid":{"rendered":"legacy-k2-2017-71068"},"modified":"2018-08-02T01:29:04","modified_gmt":"2018-08-02T01:29:04","slug":"el-escandalo-que-conmociono-a-harvard-k2-71068","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2018\/mundo\/el-escandalo-que-conmociono-a-harvard-k2-71068\/180307\/","title":{"rendered":"El esc\u00e1ndalo que conmocion\u00f3 a Harvard"},"content":{"rendered":"<p>Si durante una d\u00e9cada y media los estudiantes de Harvard solo pod\u00edan realizar conjeturas sobre las posibles irregularidades en los procesos de admisi\u00f3n, ahora saben un poco m\u00e1s gracias a la declaraci\u00f3n de William Fitzsimmons, decano de matriculaciones, que ha desvelado c\u00f3mo funciona otro sistema llamado \u201cla lista de inter\u00e9s del decano\u201d, en la que se coloca a los candidatos cuya solicitud tiene un mayor seguimiento<\/p>\n<p>\u201cCada a\u00f1o, Harvard introduce a un pu\u00f1ado de candidatos en su lista de espera con la esperanza de que una llamada en el mes de mayo les invite a Cambridge. Pocos la reciben, solo 20 cada a\u00f1o. Pero a\u00fan hay esperanza para aquellos que se encuentran en la lista Z, el misterioso registro que viene despu\u00e9s. Un pu\u00f1ado de estudiantes ser\u00e1n arrancados de la incertidumbre y recibir\u00e1n una oferta de admisi\u00f3n diferida. Si est\u00e1n dispuestos a esperar un a\u00f1o, Harvard les garantiza una plaza para ellos en el siguiente curso\u201d.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos d\u00edas, el juicio que ha llevado a la mejor universidad del mundo seg\u00fan el &#8216;ranking&#8217; de Shangh\u00e1i al banquillo ha descubierto la existencia de esa enigm\u00e1tica lista Z. En las facultades del estado de Massachusetts, no obstante, era parte del &#8216;folklore&#8217; colectivo. El texto citado en el anterior p\u00e1rrafo, escrito en 2010 por Jamie D. Halper para &#8216;The Harvard Crimson&#8217;, el peri\u00f3dico de los estudiantes de la universidad, muestra que era una leyenda que pasaba de boca a oreja. Al menos, desde 2002, la primera vez que hay constancia escrita desde ella. El enfoque no era nada inocente: su autor sab\u00eda perfectamente que \u201cun aire s\u00f3rdido\u201d rodeaba esta lista.<\/p>\n<p>Los datos son, cuando menos, sospechosos, especialmente teniendo en cuenta que es la universidad estadounidense donde m\u00e1s dif\u00edcil resulta entrar, con un porcentaje de admisi\u00f3n del 5,2%. Como recoge &#8216;The Boston Globe&#8217;, cada a\u00f1o unos 60 estudiantes (\u201cla mayor\u00eda de ellos, blancos y bien conectados\u201d) ingresan en el centro a trav\u00e9s de esta lista. La mayor\u00eda de ellos son hijos de antiguos alumnos (un 46,5% de los matriculados en las \u00faltimas cinco promociones) y blancos (un 70%, por un 2% de estudiantes negros). Pero a\u00fan m\u00e1s llamativo resulta revisar los expedientes de estos estudiantes, ya que como recuerda Halper, \u201cacad\u00e9micamente, los estudiantes admitidos por la lista Z rinden mucho peor que el resto\u201d.<\/p>\n<p>Si durante una d\u00e9cada y media los estudiantes de Harvard solo pod\u00edan realizar conjeturas sobre las posibles irregularidades en los procesos de admisi\u00f3n, ahora saben un poco m\u00e1s gracias a la declaraci\u00f3n de William Fitzsimmons, decano de matriculaciones, que ha desvelado c\u00f3mo funciona otro sistema llamado \u201cla lista de inter\u00e9s del decano\u201d, en la que se coloca a los candidatos cuya solicitud tiene un mayor seguimiento. Como confesaba, \u201cdurante el proceso puede que conozca a alguien una noche, y me lleve la impresi\u00f3n de que puede ser una persona de inter\u00e9s para el comit\u00e9 de selecci\u00f3n. As\u00ed que puede que ponga a esa persona en mi lista\u201d. Ante la pregunta de si, por ejemplo, puede ocurrir que alguien termine en la lista por ser presentada por un donante de la universidad, la respuesta fue afirmativa.<\/p>\n<p>El propio Fitzsimmons ya hab\u00eda proporcionado a\u00f1os atr\u00e1s jugosa informaci\u00f3n sobre este sistema de admisi\u00f3n alternativo. En otro art\u00edculo de &#8216;The Crimson&#8217; (bien por esos estudiantes) revelaba que el sistema se remontaba a los a\u00f1os 70 y que m\u00e1s de la mitad de todos aquellos estudiantes que se toman un a\u00f1o sab\u00e1tico antes de entrar en la universidad lo hacen porque figuran en la lista Z. El problema, admit\u00eda, es que es un sistema de suma cero, en el que cada plaza ocupada deja a otro sin la posibilidad de entrar. En aquella ocasi\u00f3n, recordaba que el hecho de que muchos fuesen hijos de antiguos alumnos se deb\u00eda a que no todos pueden permitirse un a\u00f1o sin dar palo al agua.<\/p>\n<p>No obstante, el misterio sobre la lista Z sigue sin resolverse por completo, ya que la universidad no ha querido dar m\u00e1s pistas. Seg\u00fan la acusaci\u00f3n, es una puerta de atr\u00e1s para colar en el centro a los hijos de los grandes donantes de la universidad, aunque sus calificaciones sean bajas, con la \u00fanica contraprestaci\u00f3n de tener que esperar un a\u00f1o. Otra explicaci\u00f3n aducida por la instituci\u00f3n para que haya tantos hijos de antiguos alumnos en ese listado es que son estos, por sus preferencias personales, los que m\u00e1s inclinados se encuentran a figurar en la lista, aunque ello les haga perder un a\u00f1o. Harvard ha a\u00f1adido que acabar con este proceso ser\u00eda \u201cperjudicial para sus objetivos educativos\u201d.<\/p>\n<p>Como se\u00f1alaba ir\u00f3nicamente Halper, \u201chay algo sobrenatural en todo este proceso\u201d. Uno puede haberse hecho a la idea de que nunca podr\u00e1 estudiar en Harvard, haber pagado la reserva de plaza en otra universidad y, de repente, recibir una inesperada llamada que le confirma que, despu\u00e9s de todo, puede estudiar en el centro de sus sue\u00f1os. La lista incluso lleg\u00f3 a aparecer en el libro de 2006 &#8216;The Price of Admission&#8217; (cuyo subt\u00edtulo es &#8216;C\u00f3mo la \u00e9lite americana compra plazas en las universidades de \u00e9lite), del periodista Daniel L. Golden, en el que la denominaba \u201cuna pol\u00edtica poco conocida que compromete los est\u00e1ndares en favor del inter\u00e9s de antiguos alumnos y donantes\u201d. Por supuesto, siempre ha dado lugar a teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n, como que Malia Obama entr\u00f3 en Harvard gracias a ella, lo que explicar\u00eda su sorprendente a\u00f1o sab\u00e1tico.<\/p>\n<p>Un frente com\u00fan<\/p>\n<p>El listado ha vuelto a salir a la luz esta semana en el juicio que acusa a Harvard de violar las leyes federales al discriminar a los asiamericanos en los procesos de selecci\u00f3n de estudiantes. Seg\u00fan la acusaci\u00f3n, Students for Fair Admissions, resulta harto sospechoso que el porcentaje de cada una de las diferentes etnias permanezca estable a\u00f1o tras a\u00f1o, aunque el n\u00famero de solicitudes var\u00ede. En concreto, entre un 17% y un 23%. Si no hubiese ninguna preferencia, recuerdan, el porcentaje deber\u00eda encontrarse en el 40%, como ya ocurre en la Universidad de California en Berkeley, que al ser p\u00fablica, debe contemplar escrupulosamente las leyes federales en cuesti\u00f3n de discriminaci\u00f3n por raza.<\/p>\n<p>En una acusaci\u00f3n previa realizada a\u00f1os antes no solo se acusaba a Harvard, sino tambi\u00e9n a los otros ocho centros de la conocida como Ivy League, que tambi\u00e9n manejaban a\u00f1o tras a\u00f1o el mismo porcentaje de estudiantes de origen asi\u00e1tico. Es decir, la pista que llev\u00f3 a la organizaci\u00f3n a sospechar que algo ol\u00eda mal en la perfecta Arcadia educativa de Harvard, que quiz\u00e1 no est\u00e1 sola. De ah\u00ed que todos ellos hayan salido en masa a apoyar a la universidad. En una declaracion conjunta, tanto las otras siete universidades de la Ivy League como otras nueve privadas como el MIT afirmaron que \u201cun fallo contra el proceso de selecci\u00f3n de Harvard puede replicarse en el mundo acad\u00e9mico y da\u00f1ar los esfuerzos para abrir la educaci\u00f3n superior a m\u00e1s estudiantes\u201d.<\/p>\n<p>Hay, no obstante, otro matiz en este proceso judicial. Al contrario de lo que pueda parecer, Students for Fair Admissions es una organizaci\u00f3n anti acci\u00f3n afirmativa con m\u00e1s de 20.000 miembros que seg\u00fan su p\u00e1gina web consideran que \u201clas preferencias raciales en las admisiones universitarias son injustas, innecesarias e inconstitucionales\u201d. En otras palabras, lo que los estudiantes de origen asi\u00e1tico desean no es un trato de favor en la matriculaci\u00f3n, sino ser seleccionados en las mismas condiciones que otros compa\u00f1eros; lo que no est\u00e1 ocurriendo, al favorecer a otras etnias por encima de la suya. En condiciones normales, aseguran, deber\u00edan ocupar casi el 50% de las aulas de estos centros. Seg\u00fan ellos, cinco son los grupos beneficiados por esta situaci\u00f3n: las minor\u00edas racionales, los hijos de los antiguos alumnos, los parientes de los donantes, los hijos de los profesores o trabajadores de la facultad y los deportistas.<\/p>\n<p>Fuente: El Confidencial<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si durante una d\u00e9cada y media los estudiantes de Harvard solo pod\u00edan realizar conjeturas sobre las posibles irregularidades en los procesos de admisi\u00f3n, ahora saben un poco m\u00e1s gracias a la declaraci\u00f3n de William Fitzsimmons, decano de matriculaciones, que ha desvelado c\u00f3mo funciona otro sistema llamado \u201cla lista de inter\u00e9s del decano\u201d, en la que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":204562,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-180307","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=180307"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180307\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/204562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=180307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=180307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=180307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}