{"id":180757,"date":"2018-08-15T01:05:13","date_gmt":"2018-08-15T01:05:13","guid":{"rendered":"legacy-k2-2017-71521"},"modified":"2018-08-15T01:05:13","modified_gmt":"2018-08-15T01:05:13","slug":"como-divorciarse-sin-morir-en-el-intento-k2-71521","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2018\/actualidad\/como-divorciarse-sin-morir-en-el-intento-k2-71521\/180757\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo divorciarse sin morir en el intento"},"content":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 el matrimonio hable de amor, pero lo que es seguro es que el divorcio y las separaciones hablan de dinero<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el matrimonio hable de amor, pero lo que es seguro es que el divorcio y las separaciones hablan de dinero. Romper una relaci\u00f3n, muchas veces de d\u00e9cadas, deja cicatrices labradas en el alma, bastantes para siempre, otras para demasiado tiempo. Entre la s\u00edstole y la di\u00e1stole del coraz\u00f3n habita esa fractura entre la sangre que llega y la que mana. A medio camino de una vida pasada y otra futura. En Espa\u00f1a se registraron en 2016 (\u00faltimos datos disponibles) unos 96.824 divorcios, 4.353 separaciones y 117 nulidades. Agazapada detr\u00e1s de cada cifra, hay una historia que, como las mejores novelas, un d\u00eda pareci\u00f3 de amor.<\/p>\n<p>Cuando todo eso termina, solo queda un viaje, muchas veces glacial, a trav\u00e9s de notarios, jueces, procuradores, peritos. Profesionales que disolver\u00e1n ese pasado y esa vida com\u00fan. Esta grieta revela un ecosistema extenso que hace que, por ejemplo, en Estados Unidos la \u201cindustria\u201d del divorcio gestione 50.000 millones de d\u00f3lares (42.700 millones de euros) y mueva 800.000 demandas cada a\u00f1o. Un peaje caro, pues quien pasa por esa experiencia pierde, de media, el 77% de su patrimonio. Un mundo que se mueve entre la pena y la esperanza de una vida mejor. Entre la memoria y lo que una vez fue el deseo.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, el coste de la disoluci\u00f3n de la familia tiene un tributo econ\u00f3mico marcado por la complejidad, el pacto o la pelea. Las tasas son muy variadas. El Colegio de Abogados maneja unas tablas por los servicios, pero son orientativas. Si el divorcio es de mutuo acuerdo, los precios var\u00edan bastante frente al contencioso y la necesidad de acabar ante al juez. En el primer caso puede ir de los 2.000 a los 4.000 euros, mientras que el segundo f\u00e1cilmente se dispara entre 6.000 y 16.000 euros. Aparte cae toda una avalancha de notas a pie de p\u00e1gina: procuradores, psic\u00f3logos, notarios e incluso abogados penalistas. Pero hay que comenzar el recuerdo por los inicios. \u201cEn Espa\u00f1a, un porcentaje muy alto de parejas est\u00e1 casado en r\u00e9gimen de gananciales. Y se impone el reparto. En general, el problema b\u00e1sico es que una de las partes suele tener mucha informaci\u00f3n sobre el patrimonio com\u00fan y la otra no. Esto exige reconstruirlo\u201d, aclara Javier Orts, socio del bufete B. Cremades y Asociados.<\/p>\n<p>Pero cuando la confianza desaparece de la pareja solo pervive el encono. Y tiene sus reglas. Repartir los inmuebles da pocos problemas. Otra cosa son los fondos, acciones o planes de jubilaci\u00f3n. Sin embargo, la gran batalla se da en los campos de la pensi\u00f3n alimenticia o compensatoria. \u201cEn muchos casos, el progenitor que no tiene la custodia se desentiende totalmente y paga lo menos posible. Aqu\u00ed la lucha es a muerte\u201d, observa la abogada experta en familia Carmen Marcos. \u201cSe ocultan ingresos, se inventan deudas e incluso se declaran en insolvencia con tal de no pagar o pagar lo menos posible\u201d. Convertidos los antiguos amantes en nuevos extra\u00f1os, nada es lo que fue y pierde quien siempre parece estar destinado a hacerlo. \u201cEn mi experiencia, en el tema de las pensiones, la clase media y media alta es la que sale peor parada, tanto quien paga como quien recibe. Porque las clases altas pueden permitirse abonar unas pensiones que no suelen hacer mella en su econom\u00eda\u201d, admite Javier Orts.<\/p>\n<p>La custodia de los hijos es otra batalla. \u201cEs la parte m\u00e1s complicada, por encima de la econ\u00f3mica\u201d, apunta Delia M. Rodr\u00edguez, directora de Vestalia Asociados. \u201cCuando existen discrepancias las posiciones son irreconciliables y hay que acudir al juez\u201d. Entonces, los pleitos parecen no terminar nunca. Siempre hay nuevas medidas que solicitar, un nuevo incidente, una nueva ejecuci\u00f3n, una nueva providencia; un nuevo dolor.<\/p>\n<p>Poner el contador de la vida a cero resulta complicado. La clave es la palabra y el acuerdo. Encontrar, entre tanto desaliento, una voz com\u00fan. Si la ruptura parte del consenso mutuo se puede acudir al notario y \u201cliquidar\u201d all\u00ed los bienes. Un acuerdo mutuo, en una notar\u00eda, sin hijos, sin bienes, sin nada, cuesta unos 600 euros. Si hubiera que liquidar activos andar\u00eda entre 3.000 y 5.000 euros en funci\u00f3n de las propiedades, a lo que habr\u00eda que sumar las minutas del abogado y el procurador. El precio de decir adi\u00f3s es elevado, incluso, en los tiempos digitales. Por eso han irrumpido infinidad de plataformas que por unos 300 o 400 euros tramitan el divorcio. Unos competidores que chirr\u00edan en el statu quo del sector. \u201cLa relaci\u00f3n entre abogado y cliente es muy especial, tienes que dar datos muy personales y no puede ser sustituida por unos formularios sacados de Internet\u201d, critica la abogada Elena Zarraluqui.<\/p>\n<p>Pero es una competencia menor. Pese al descenso de los divorcios por la crisis resulta dif\u00edcil encontrar un bufete especializado en derecho de familia que no admita estar desbordado de casos, aunque es cierto que mucha gente prefiere quedarse fuera por el coste y por la p\u00e9rdida. \u201cEn la actualidad, son much\u00edsimos los c\u00f3nyuges con problemas que se separan de hecho; cada uno hace su vida, pero contin\u00faan casados. Porque en cuanto les dices que si se divorcian no le quedar\u00e1 pensi\u00f3n compensatoria [los jueces las est\u00e1n fijando por periodos limitados] ni de viudedad y adem\u00e1s tendr\u00e1n que vender la casa y su nivel de vida bajar\u00e1, entonces se lo piensan\u201d, relata Carmen Marcos. \u201cO bien contin\u00faan como est\u00e1n o tramitan el divorcio directamente sin previa separaci\u00f3n legal\u201d.<\/p>\n<p>El divorcio es un agujero negro que atrae y malogra el patrimonio con la misma determinaci\u00f3n que esa geograf\u00eda del espacio encarcela la luz y la materia. Jay Zagorsky, investigador en la Universidad de Ohio, ha estudiado la econom\u00eda del matrimonio y su disoluci\u00f3n. \u201cEl divorcio causa p\u00e9rdidas econ\u00f3micas por tres circunstancias: se desbarata la habilidad de compartir costes fijos, el proceso en s\u00ed resulta caro y consume tiempo de trabajo. No puedes ganar dinero si est\u00e1s sentado en la oficina del abogado\u201d, ahonda. Y una vez m\u00e1s la grieta se ceba con la fragilidad. \u201cLas rupturas son m\u00e1s habituales entre las personas menos educadas de las sociedades occidentales, lo que sugiere que la inseguridad econ\u00f3mica, la tensi\u00f3n del trabajo y el cuidado de los ni\u00f1os se ha convertido en algo extremadamente cargante\u201d, avisa Daniel Carlson, soci\u00f3logo en la Universidad de Utah. \u201cSobre todo cuando ambos trabajan para sostener a la familia y a\u00fan m\u00e1s cuando se revierten los papeles de g\u00e9nero\u201d.<\/p>\n<p>Hay, claro, parapetos donde refugiarse de la desconexi\u00f3n de la convivencia. Tal vez el m\u00e1s conocido son los acuerdos prenupciales. En Espa\u00f1a empiezan a encontrar su espacio. \u201cCada vez m\u00e1s j\u00f3venes de entre 25 y 35 a\u00f1os (sobre todo primeras parejas) se plantean esta opci\u00f3n y nos consultan sobre su idoneidad y validez\u201d, analiza Silvia Hinojal, socia de Iberia Abogados. Poco a poco, abandona ese nicho elitista donde parece haberle situado el imaginario com\u00fan. \u201cUn acuerdo prematrimonial no es esa \u201ccosa\u201d que hacen las parejas con un patrimonio importante antes de casarse; es esa \u201ccosa\u201d que las parejas hacen porque quieren ayuda con cuestiones tan distintas como el dinero, sus activos o las propiedades antes del compromiso. No tiene por qu\u00e9 ser una experiencia puramente legal\u201d, comenta Nathan Dungan, fundador de la consultora financiera de Minneapolis Share Save Spend.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 una de las escasas situaciones manejables que tiene esta expresi\u00f3n de tristeza a dos bandas sea la fiscalidad. No se paga ning\u00fan impuesto por disolver la sociedad de gananciales. \u201cPero si venden, por ejemplo, la casa habitual y no reinvierten las plusval\u00edas en un plazo de dos a\u00f1os entonces s\u00ed tendr\u00edan que tributar\u201d, aclara Luis Bravo, socio del bufete Cuatrecasas. Tambi\u00e9n es un \u00e1lgebra f\u00e1cil de resolver la tributaci\u00f3n de las pensiones de los c\u00f3nyuges: para quien la recibe es un ingreso; para quien la paga, un gasto.<\/p>\n<p>Pero bastante antes que en los impuestos, los amores contrariados levantan la frontera en el tiempo. Un divorcio de mutuo acuerdo puede consumir entre cuatro y cinco meses. Si es contencioso, de siete meses a un a\u00f1o. Se escribe como una condena y muchos divorciados lo sienten as\u00ed. Alberto Ferrero (nombre y apellido ficticio de una persona real) tuvo una ruptura dif\u00edcil. De esas que necesitan pastillas, psic\u00f3logos, terapia. Socio de un gran bufete, no solo su salud pag\u00f3 el desencuentro con su mujer, sino tambi\u00e9n el rendimiento en el trabajo. Dos hijos en com\u00fan y un matrimonio de apenas cinco a\u00f1os. Un sufrimiento profundo y una frustraci\u00f3n. \u201cCuando entras en la sala del tribunal tienes una inmensa sensaci\u00f3n de derrota\u201d, recuerda. \u201cLa otra parte va a conseguir todo y t\u00fa tendr\u00e1s que pagar y renunciar a la custodia de los hijos\u201d. Pese a cierto cambio de tendencia, los jueces a\u00fan otorgan mayoritariamente (66,2%, datos del INE, de 2016) el cuidado de los chicos a sus madres. En la ruptura de Alberto se repiti\u00f3 la l\u00f3gica de las togas: la custodia para ella y una manutenci\u00f3n elevada.<\/p>\n<p>Si el divorcio es una fotograf\u00eda de una vida pasada en blanco y negro, una esquina peque\u00f1a la ocupan las nulidades matrimoniales eclesi\u00e1sticas. Potestad de la Iglesia, apenas se dan unas cien al a\u00f1o en Espa\u00f1a. El papa Francisco, quiz\u00e1 porque lleg\u00f3 a su pontificado con una frase (\u201c\u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda una Iglesia pobre y para los pobres!\u201d) que era toda una enc\u00edclica, ha reducido al m\u00e1ximo \u2014por debajo de un a\u00f1o\u2014 el tiempo de su tramitaci\u00f3n y pide que, dentro de lo posible, sean gratuitas. Hoy los costes se reparten entre tasas judiciales (600-800 euros), un abogado experto en legislaci\u00f3n can\u00f3nica (2.500 euros) y los peritos (por ejemplo, psic\u00f3logos o psiquiatras), que cobran de 800 a 900 euros. \u201cLa propuesta del Papa es toda una revoluci\u00f3n, pues antes las causas pod\u00edan durar muchos a\u00f1os y ten\u00edan un coste\u201d, admite un sacerdote que pide no ser citado. Junto a las causas conviven las razones para solicitar la nulidad. La Iglesia admite situaciones como \u201cla inmadurez afectiva\u201d, \u201cel enga\u00f1o u ocultamiento\u201d o \u201cel impedimento de crimen\u201d.<\/p>\n<p>En este viaje a trav\u00e9s de los sentimientos y las geograf\u00edas del divorcio, quiz\u00e1 el derecho anglosaj\u00f3n sea un buen agrimensor de c\u00f3mo entiende a\u00fan la Vieja Europa el fracaso de una relaci\u00f3n. Inglaterra es una isla de sus propias contradicciones. Hay una serie de motivos que se pueden alegar para apoyar que un matrimonio resulta irrecuperable. \u201cA menos que los c\u00f3nyuges hayan estado separados por un periodo de m\u00e1s de dos a\u00f1os (con consentimiento) o cinco, el solicitante en Inglaterra debe confiar en el \u2018comportamiento irrazonable\u2019 o en el adulterio del otro c\u00f3nyuge\u201d, desgrana Stuart Clark, socio del despacho brit\u00e1nico The International Family Law Group. \u201cPor desgracia, esto suma hostilidad y costes legales a la hora de divorciarse. Si un esposo o esposa no est\u00e1 dispuesto a esperar esos a\u00f1os debe apoyarse en esos hechos \u2018basados en la culpa\u201d.<\/p>\n<p>Divorciarse o separarse es una cuesti\u00f3n de tiempo y espacio. Pero tambi\u00e9n lo es casarse. India es una placa de Petri del cambio del relato del matrimonio y de su encaje en un mundo nuevo. El pa\u00eds es la expresi\u00f3n de una sociedad muy tradicional donde las bodas han servido, durante generaciones, para estrechar lazos familiares antes que sentimientos. Sin embargo, la tradici\u00f3n evidencia fisuras. Muchos j\u00f3venes \u2014narra The Economist\u2014 tienen m\u00f3vil para acordar sus propios encuentros, proliferan las web matrimoniales y de citas. Y es cada vez m\u00e1s rica, m\u00e1s urbana y m\u00e1s educada. Una cuarta parte de los j\u00f3venes indios acuden a la universidad y la mitad de los estudiantes son mujeres. Los matrimonios se retrasan hasta que los chicos han finalizado sus estudios y encontrado un trabajo, y las novias y los novios son cada vez mayores.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Asia, China siente un se\u00edsmo en sus matrimonios y su demograf\u00eda. Faltan mujeres, necesita novias. En 2010 hab\u00eda 119 ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os por cada 100 ni\u00f1as. Un desequilibrio en parte consecuencia de la hoy arrinconada pol\u00edtica de un hijo \u00fanico. Por eso los dem\u00f3grafos John Bongaarts y Christophe Guilmoto calculan que China pierde m\u00e1s de 60 millones de mujeres y chicas. Esta asimetr\u00eda \u2014advierte The Economist\u2014 est\u00e1 llevando a los padres de hijos varones a tomar medidas desesperadas. Algunos a\u00f1aden nuevas habitaciones a las casas, no porque necesiten espacio, sino para impresionar a las mujeres. Esta econom\u00eda de pavo real tiene repercusiones inesperadas. \u201cPara los hombres la \u00fanica soluci\u00f3n es esperar y ahorrar con la idea de ser un mejor candidato&#8221;, analiza Guilmoto. \u201cMuchos se dan cuenta de que nunca lo lograr\u00e1n y que deben olvidarse de la uni\u00f3n y de la progenie (y en parte del sexo). Por lo tanto, la respuesta a medio plazo es la aparici\u00f3n de una clase de hombres solteros, para quienes este estado civil semeja el estigma de un fracaso en lugar de una opci\u00f3n como en Europa\u201d. La sociolog\u00eda, entonces, conecta su desesperanza con las matem\u00e1ticas. Los investigadores Zhang Xiaobo y Wei Shangjin estiman que la mitad del incremento de la tasa de ahorro del pa\u00eds entre 1990 y 2007 se debe al aumento de los costes del matrimonio en una sociedad sobrepasada de hombres.<\/p>\n<p>Pero lejos de la geograf\u00eda, las cifras, los matrimonios y los divorcios; lejos de esa tierra sentimental abrasada, el estado ideal de cualquier pareja, de cualquier forma de convivencia, de cualquier orientaci\u00f3n sexual es habitar en una carta. Aquella que hace m\u00e1s de cien a\u00f1os Otto von Bismarck escribi\u00f3 a su mujer. En aquellos d\u00edas, tardaban en llegar o no llegaban nunca. \u201cTengo miedo de que me olvides\u201d, anot\u00f3 su esposa. El canciller alem\u00e1n contest\u00f3: \u201cNo me cas\u00e9 contigo porque te quisiera, me cas\u00e9 contigo para quererte\u201d. Ojal\u00e1 que la vida de pareja siempre habitara en ese tiempo y en ese verbo.<\/p>\n<p>Fuente: El Pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 el matrimonio hable de amor, pero lo que es seguro es que el divorcio y las separaciones hablan de dinero Quiz\u00e1 el matrimonio hable de amor, pero lo que es seguro es que el divorcio y las separaciones hablan de dinero. 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