{"id":191728,"date":"2017-11-08T23:46:13","date_gmt":"2017-11-08T23:46:13","guid":{"rendered":"legacy-k2-2017-59995"},"modified":"2017-11-08T23:46:13","modified_gmt":"2017-11-08T23:46:13","slug":"coco-bongo-el-bar-que-sirve-de-escuela-en-oaxaca-k2-59995","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/2017\/actualidad\/coco-bongo-el-bar-que-sirve-de-escuela-en-oaxaca-k2-59995\/191728\/","title":{"rendered":"Coco Bongo: El bar que sirve de escuela en Oaxaca"},"content":{"rendered":"<p>Inici\u00f3 con 18 alumnos y ahora alberga a 35 ni\u00f1os y ni\u00f1as de 5 a 12 a\u00f1os<\/p>\n<p>\u00a0Exc\u00e9lsior informa que de tarde es un bar y de ma\u00f1ana es escuela; la idea alrededor de este local del municipio mexicano de Juchit\u00e1n surgi\u00f3 para que los ni\u00f1os no siguieran ociosos tras el sismo que no solo destruy\u00f3 viviendas, sino tambi\u00e9n da\u00f1\u00f3 m\u00e1s de 1.140 escuelas de la regi\u00f3n y dej\u00f3 sin clases a miles de peque\u00f1os.<\/p>\n<p>El restaurante-bar venido a escuela, conocido como Coco Bongo, inici\u00f3 con 18 alumnos y ahora alberga a 35 ni\u00f1os y ni\u00f1as de 5 a 12 a\u00f1os, quienes toman clases en el patio del negocio.<\/p>\n<p>La que podr\u00eda llamarse &#8220;escuela multigrado&#8221; comenz\u00f3 a funcionar un mes despu\u00e9s del terremoto de magnitud 8,2 en la escala de Richter que sacudi\u00f3 esta localidad del sur del pa\u00eds el pasado 7 de septiembre.<\/p>\n<p>Carlos Antonio L\u00f3pez, propietario del negocio, admite que la idea inicial fue de su esposa, Nelmi Roselis Trejo, quien estaba preocupada porque sus dos hijos solo ve\u00edan televisi\u00f3n, jugaban y ten\u00edan mucho tiempo dedicado al ocio.<\/p>\n<p>&#8220;Primero pens\u00f3 en contratar maestros para los ni\u00f1os y luego dijo que podr\u00edan ayudar a los dem\u00e1s peque\u00f1os sin clases ni escuela&#8221; cuenta a Efe.<\/p>\n<p>&#8220;Pedimos el apoyo de vecinos, solicitamos maestros por internet y tuvimos respuesta. A un mes del terremoto ya est\u00e1bamos trabajando con ellos, ten\u00edamos el espacio, las mesas, las sillas y el deseo de ayudar,&#8221; indic\u00f3 Trejo, que administra la escuela y prepara el desayuno para los peque\u00f1os, cuyos padres aportan 5 pesos (0,26 d\u00f3lares) por alumno.<\/p>\n<p>El &#8220;sal\u00f3n de clases&#8221; es un espacio abierto de 10 metros de largo por 8 de ancho, con techo de l\u00e1mina, dos paredes de concreto y una barda de madera con pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Est\u00e1 rodeado de plantas de ornato y posee un pizarr\u00f3n, 30 sillas de madera y 10 mesas. M\u00e1s all\u00e1 est\u00e1n los ba\u00f1os y a un lado la cocina.<\/p>\n<p>Ah\u00ed se sientan seg\u00fan van llegando los alumnos de diversas edades y grados escolares que vienen de escuelas privadas o p\u00fablicas y que siguen sin clases desde hace dos meses tras derrumbarse sus salones.<\/p>\n<p>Guadalupe Garc\u00eda, madre de dos ni\u00f1as de 10 y 11 a\u00f1os inscritas en la escuela p\u00fablica Daniel C. Pineda -ya demolida-, se\u00f1ala que siguen esperando que la direcci\u00f3n les avise del inicio las clases en las aulas provisionales que est\u00e1 construyendo el Gobierno federal.<\/p>\n<p>Hasta entonces, lleva a sus hijas al Coco Bongo para que comiencen a recuperar su ritmo y sus clases.<\/p>\n<p>Aunque la iniciativa ha sido criticada, el propietario del bar apunta contundente: &#8220;Uno ayuda con lo que tiene y ponemos nuestro apoyo y hasta nuestro dinero porque pedimos 5 pesos de cooperaci\u00f3n por ni\u00f1o para el desayuno y no alcanza, pero ya nos metimos en esto y no nos vamos a rajar&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando los ni\u00f1os llegaron aqu\u00ed parec\u00edan expertos, sab\u00edan todo del terremoto, lugar del epicentro, magnitud y duraci\u00f3n, cosas que ni yo sab\u00eda, pero tambi\u00e9n se habla del tema y se les brinda apoyo psicol\u00f3gico y se ofrecer\u00e1 tambi\u00e9n a padres de familia&#8221;, relata.<\/p>\n<p>Agrega que cuentan con una maestra de educaci\u00f3n b\u00e1sica, un maestro de ingl\u00e9s, un psic\u00f3logo y un maestro de pintura, a quienes quieren conservar incluso despu\u00e9s de que termine la emergencia con un proyecto nuevo; ofrecer lecciones de arte, m\u00fasica, pintura, danza, guitarra y regularizaci\u00f3n de clases por las tardes.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Evelyn de Jes\u00fas Carrasco, psic\u00f3loga que brinda las clases, con una experiencia de cinco a\u00f1os en la docencia con ni\u00f1os de preescolar, se\u00f1ala que se ha ido acoplando a los peque\u00f1os y aprendiendo de ellos.<\/p>\n<p>&#8220;Mi centro de trabajo se da\u00f1\u00f3, los due\u00f1os cerraron y se fueron y el personal qued\u00f3 desempleado. Me enter\u00e9 por Facebook que necesitaban un maestro y de inmediato me present\u00e9&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>La tragedia &#8220;es un proceso dif\u00edcil para los ni\u00f1os y debemos mantener su mente trabajando&#8221;, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>La psic\u00f3loga explica que las clases se imparten de lunes a s\u00e1bado, y que &#8220;el esfuerzo lo vale&#8221;: &#8220;Hay que mostrar a los ni\u00f1os que despu\u00e9s de esto la vida sigue y deben aprender que aunque sufran una desgracia hay que levantarse y seguir luchando&#8221;.<\/p>\n<p>En eso coincide hasta la m\u00e1s peque\u00f1a del grupo, Regina Rodr\u00edguez, de cuatro a\u00f1os, quien interrumpe brevemente su dibujo para contar a Efe que hoy no tiene miedo como &#8220;el d\u00eda que la tierra tembl\u00f3&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Yo estaba dormida cuando empez\u00f3 el temblor, mi casa se rompi\u00f3 y yo no sab\u00eda que el terremoto sonaba muy fuerte, que derrumbaba las casas y tuve mucho miedo, ahora vivo en casa de mi abuelita porque no tenemos casa, pero ya no tengo miedo&#8221;, dice.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inici\u00f3 con 18 alumnos y ahora alberga a 35 ni\u00f1os y ni\u00f1as de 5 a 12 a\u00f1os \u00a0Exc\u00e9lsior informa que de tarde es un bar y de ma\u00f1ana es escuela; la idea alrededor de este local del municipio mexicano de Juchit\u00e1n surgi\u00f3 para que los ni\u00f1os no siguieran ociosos tras el sismo que no solo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":214833,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-191728","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/191728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=191728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/191728\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/214833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=191728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=191728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pueblaonline.com.mx\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=191728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}